Himnario Adventista 1962
Himno 405
¡Oh! ¡Maestro y Salvador!
1
¡Oh! ¡Maestro y Salvador!,
no me dejes desmayar;
en tu gracia y en tu amor
sólo fío sin cesar,
sólo fío sin cesar.
2
Pobre y débil sé que soy,
lo confieso, mi Señor.
A tus pies rendido estoy,
dame fuerzas y valor,
dame fuerzas y valor.
3
Dime Tú lo que he de ser,
las palabras que he de hablar,
lo que siempre debo hacer,
mientras voy hacia el hogar,
mientras voy hacia el hogar.
4
Sólo así feliz seré en mi
vida espiritual;
sólo así morar podré en
la patria celestial,
en la patria celestial.
