Manjar Sabático
04-02-2023
Apocalipsis 7
1 Y después de estas cosas vi cuatro ángeles en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, deteniendo los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol.
2 Y vi otro ángel que subía de donde nace el sol, teniendo el sello del Dios viviente. Y clamó con gran voz a los cuatro ángeles, a los cuales era dado hacer daño a la tierra y al mar,
3 diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado a los siervos de nuestro Dios en sus frentes.
4 Y oí el número de los sellados; ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel.
5 De la tribu de Judá, doce mil sellados. De la tribu de Rubén, doce mil sellados. De la tribu de Gad, doce mil sellados.
6 De la tribu de Aser, doce mil sellados. De la tribu de Neftalí, doce mil sellados. De la tribu de Manasés, doce mil sellados.
7 De la tribu de Simeón, doce mil sellados. De la tribu de Leví, doce mil sellados. De la tribu de Isacar, doce mil sellados.
8 De la tribu de Zabulón, doce mil sellados. De la tribu de José, doce mil sellados. De la tribu de Benjamín, doce mil sellados.
9 Después de estas cosas miré, y he aquí una gran multitud, la cual ninguno podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas y con palmas en sus manos;
10 y aclamaban en alta voz, diciendo: Salvación a nuestro Dios que está sentado sobre el trono, y al Cordero.
11 Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios,
12 diciendo: Amén: La alabanza y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza, [sean] a nuestro Dios por siempre jamás. Amén.
13 Y respondió uno de los ancianos, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido?
14 Y yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Éstos son los que han salido de gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.
15 Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos.
16 No tendrán más hambre, ni sed; y el sol no caerá más sobre ellos, ni ningún calor;
17 porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes vivas de aguas: Y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos.
Comentarios de la hermana White referidos en la Biblia de Estudio a Apocalipsis capítulo 7.
─ 1-3. (cap. 16: 13-16; ver EGW com. cap. 5: 11; Efe. 4: 30).
Se está terminando el tiempo de gracia.-
Ya se está levantando reino contra reino. No hay ahora una acción bélica decidida. Los cuatro vientos aún son retenidos hasta que los siervos de Dios sean sellados en sus frentes. Entonces los poderes de la tierra unirán sus fuerzas para la última gran batalla. ¡Cuán cuidadosamente debiéramos aprovechar el corto período de gracia que nos queda! (RH 27-11- 1900).
Precisamente antes de que entráramos en él [el tiempo de angustia], todos recibimos el sello del Dios viviente. Entonces vi que los cuatro ángeles dejaron de retener los cuatro vientos. Y vi hambre, pestilencia y espada, nación se levantó contra nación, y el mundo entero entró en confusión (Day-Star, 14-3-1846).
Todo el mundo está trastornado. Las naciones están airadas y se están haciendo grandes preparativos para la guerra. Una nación está conspirando contra otra y un reino contra otro. Se apresura grandemente el gran día de Dios. Pero aunque las naciones estén reuniendo sus fuerzas para la guerra y el derramamiento de sangre, aún sigue en vigencia la orden dada a los ángeles: que retengan los cuatro vientos hasta que los siervos de Dios sean sellados en sus frentes (RH 28-1-1909).
Comentario de Elena White, al capítulo 5:11
11. (cap. 7: 1-3; 16: 13-16; Heb. 1: 14; ver EGW com. Heb. 9: 24).
Manos de ángeles unidas alrededor del mundo.-
Juan escribe: “Miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono”. Ángeles estaban unidos en la obra de Aquel que había desatado los sellos y había tomado el libro. Cuatro ángeles poderosos retienen los poderes de esta tierra hasta que los siervos de Dios sean sellados en sus frentes. Las naciones del mundo están ávidas por combatir; pero son contenidas por los ángeles. Cuando se quite ese poder restrictivo, vendrá un tiempo de dificultades y angustia. Se inventarán mortíferos instrumentos bélicos. Barcos serán sepultados en la gran profundidad con su cargamento viviente. Todos los que no tienen el espíritu de la verdad se unirán bajo el liderazgo de seres satánicos; pero serán retenidos hasta que llegue el tiempo de la gran batalla del Armagedón.
Ángeles están circundando el mundo, rechazando las pretensiones de Satanás a la supremacía, las que presenta debido a la gran multitud de sus adeptos. No oímos las voces de esos ángeles, ni vemos con la vista natural la obra de ellos; pero sus manos están unidas alrededor del mundo, y con vigilancia que no duerme mantienen a raya a los ejércitos de Satanás hasta que se cumpla el sellamiento del pueblo de Dios.
Los ministros de Jehová ─ángeles [que] tienen habilidad, poder y gran fortaleza― están
comisionados para ir del cielo a la tierra con el fin de ministrar al pueblo de Dios. Se les ha dado la obra de retener el rabioso poder del que ha descendido como un león rugiente
buscando a quien devorar. El Señor es un refugio para todos los que depositan su confianza en él. Les ordena que se escondan en él por un momento hasta que pase la indignación.
Saldrá pronto de su lugar para castigar al mundo por su iniquidad. Entonces la tierra
descubrirá su sangre y no encubrirá más sus muertos (Carta 79, 1900).
El cielo es un lugar de intensa actividad.-
Ojalá todos pudieran contemplar a nuestro precioso Salvador tal como es: un Salvador. Que su mano aparte el velo que oculta su gloria de nuestros ojos. Aparece en su elevado y santo lugar. ¿Qué veremos? Nuestro Salvador no está en actividad de silencio e inactividad: está rodeado por seres celestiales, querubines y serafines, miríadas y miríadas de ángeles. Todos esos seres celestiales tienen un propósito superior a todos los demás, en el cual están intensamente interesados: la iglesia [de Cristo] en un mundo de corrupción. Todas esas huestes están al servicio del Príncipe del cielo, ensalzan al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Están trabajando para Cristo, bajo su mandato, para salvar hasta lo sumo a todos los que dependen de él y creen en él. Estos seres celestiales se apresuran en su misión haciendo en favor de Cristo aquello que Herodes y Pilato hicieron contra él. Se unen para destacar el honor y la gloria de Dios. Están unidos en una santa alianza, en una grandiosa y sublime unidad de propósito, para mostrar el poder, la compasión, el amor y la gloria del Salvador crucificado y resucitado.
Estos ejércitos del cielo ilustran con su servicio lo que debiera ser la iglesia de Dios. Cristo está trabajando en favor de ellos en los atrios celestiales, enviando a sus mensajeros a todas partes del globo para que ayuden a cada sufriente que acude a él en busca de ayuda, de vida espiritual y conocimiento.
La iglesia de Cristo en la tierra está en medio de la oscuridad moral de un mundo desleal que está hollando la ley de Jehová; pero su Redentor, que ha comprado su rescate con el precio de su propia preciosa sangre, ha ordenado todo lo necesario para que su iglesia sea un cuerpo transformado, iluminado por la Luz del mundo, en posesión de la gloria de Emanuel.
Los brillantes rayos del Sol de justicia, brillando a través de su iglesia, reunirán en el redil de Cristo a cada oveja perdida y extraviada, que vendrá a él y hallará refugio en él. Encontrarán paz, luz y gozo en Aquel que es paz y justicia eterna (Carta 89c, 1897).
─ 2-3. (ver EGW com. cap. 13: 16-17; 14: 9-12). Ángeles leen la marca.-
¿Qué es el sello del Dios viviente que se coloca en las frentes de los suyos? Es una marca que pueden leer los ángeles, pero no los ojos humanos, pues el ángel destructor debe ver esa marca de redención. La mente inteligente ha visto la señal de la cruz del Calvario en los hijos y las hijas que el Señor ha adoptado. Queda eliminado el pecado de la transgresión de la ley de Dios. Tienen puestos los vestidos de bodas, y son obedientes y fieles a todos los mandatos de Dios (Carta 126, 1898).
(Exo. 12: 7, 12-13; Eze. 9: 4; 20: 12, 20.) La señal que Dios ha establecido.-
Los israelitas colocaron sobre sus puertas una señal de sangre para mostrar que pertenecían a Dios. Los hijos de Dios en este tiempo también llevarán la señal que Dios ha establecido. Se pondrán en armonía con la santa ley de Dios. Se pone una señal sobre cada uno de los hijos de Dios tan ciertamente como fue colocada una marca sobre las puertas de los hogares de los hebreos para librar a ese pueblo de la ruina general. Dios declara: “Les di también mis días de reposo, para que fuesen por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico” (RH 6-2-1900).
(Exo. 31: 12-17.) Posesión especial de Dios.-
Cada alma de nuestro mundo es propiedad del Señor por creación y por redención. Cada alma está individualmente a prueba por su vida. ¿Le ha dado a Dios lo que le corresponde? ¿Ha rendido delante de Dios todo lo que es de él?, porque fue comprada por él. Todos los que creen que el Señor es su porción en esta vida, estarán dirigidos por él y recibirán la señal, la marca de Dios, que muestra que son la posesión especial de Dios. La justicia de Cristo los precederá, y la gloria del Señor será su retaguardia. El Señor protege a cada ser humano que lleva la señal de Dios. [Se cita Exo. 31: 12-17.]
Este reconocimiento de Dios es del más alto valor para cada ser humano. Todos los que aman al Señor y le sirven son muy preciosos a su vista. El quiere que estén donde sean dignos representantes de la verdad tal como es en Jesús (Carta 77, 1899).
Los rasgos naturales deben ser transformados.-
¡Cuán pocos tienen en cuenta que el tentador fue una vez un querubín protector, un ser a quien Dios creó para la gloria de su propio nombre! Satanás cayó de su elevada posición por causa de su ensalzamiento egoísta; abusó de la magnífica capacidad con que Dios lo dotó tan ricamente. Cayó por la misma razón por la que miles están cayendo hoy día: debido a la ambición de ser primeros y a la renuencia a estar bajo restricciones. El Señor quiere enseñar al hombre la lección de que aunque esté legalmente unido a la iglesia no está salvado hasta que el sello de Dios sea colocado sobre él…
El Señor tiene una obra para que todos la hagamos; y si la verdad no está arraigada en el corazón, si los rasgos naturales de carácter no son transformados por el Espíritu Santo, nunca podremos ser colaboradores con Jesucristo. El yo aparecerá constantemente y el carácter de Cristo no se manifestará en nuestras vidas (Carta 80, 1898).
Sin mancha ni arruga.-
Se necesitan muchos misioneros en cada rama de la obra de Dios. Nuestras instituciones necesitan hombres consagrados y convertidos que deseen depender del Señor. Por medio de tales obreros Dios revelará el poder de su gracia. Sus siervos deben distinguirse del mundo por el sello del Dios viviente; sus palabras y sus obras deben revelar que son colaboradores con Dios.
Dios puede usar al agente humano sólo en la medida en que éste sea movido por el Espíritu Santo. A los hombres que aceptan cargos de responsabilidad como presidentes, ministros, médicos, u obreros de cualquier clase, me siento obligada a decir[les]: Dios probará a cada hombre que se dedica a servirle. El no pregunta, ¿poseen conocimiento y elocuencia? ¿Tienen capacidad para ordenar, gobernar y dirigir? Pregunta: ¿Representarán mi carácter? ¿Caminarán con humildad para que pueda enseñarles mis sendas? El templo del alma no debe ser contaminado con ninguna práctica relajada o inmunda. Aquellos a quienes confesaré en los atrios celestiales deben ser sin mancha ni arruga.
El Señor usará a hombres humildes para que hagan una obra grande y buena. Por medio de ellos presentará ante el mundo las imborrables características de la naturaleza divina (Carta 270, 1907).
(Cap. 14: 1-3; 22: 4; Juan 1: 12.) Es un honor llevar el sello de Dios.-
Los que salgan del mundo para ser diferentes de los del mundo en palabras y obras, los que se den cuenta que es un honor llevar el sello de Dios, recibirán poder para convertirse en hijos de él. El Señor quiere tener hombres de los que pueda depender. Nadie entrará en los atrios de lo alto sin tener el sello de Dios. Los que en esta tierra maldita por el pecado lleven ese sello con santa osadía, considerándolo como un honor, serán reconocidos y honrados por Dios en los atrios de lo alto (Carta 125, 1903).
(Jer. 8: 20; 1 Juan 3: 3.) ¿Nos pasará por alto el ángel?-
“Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro”. Todo el que es hijo de Dios recibirá dentro de poco el sello divino. ¡Ojalá sea colocado sobre nuestras frentes! ¿Quién puede soportar el pensamiento de ser pasado por alto cuando el ángel vaya sellando a los siervos de Dios en sus frentes? (RH 28-5-1889).
Pasaporte para la santa ciudad.-
Sólo los que reciban el sello del Dios viviente tendrán el pasaporte para pasar por los portales de la santa ciudad. Pero hay muchos que desempeñan responsabilidades dentro de la obra de Dios sin ser sinceros creyentes, y mientras permanezcan así no pueden recibir el sello del Dios viviente. Confían en su propia justicia, lo cual el Señor tiene como necedad (Carta 164, 1909).
La marca de distinción.-
Los que quieran tener el sello de Dios en sus frentes deben guardar el día de reposo del cuarto mandamiento. Esto es lo que los distingue de los desleales, que han aceptado una institución humana en lugar del verdadero día de reposo. La observancia del día de reposo de Dios es la marca de distinción entre aquel que sirve Dios y el que no le sirve (MS 27, 1899).
Como Cristo en carácter.-
El sello del Dios viviente sólo será colocado sobre los que son semejantes a Cristo en carácter (RH 21-5-1895).
La imagen de Cristo en el alma.-
La cera recibe la impresión del sello, y así también el alma debe recibir la impresión del Espíritu de Dios y conservar la imagen de Cristo (ST 18-7-1911).
El sello y los mandamientos.-
Muchos no recibirán el sello de Dios porque no guardan sus mandamientos ni dan los frutos de justicia (Carta 76, 1900).
Amargo desengaño en el día de Dios.-
La gran masa de llamados cristianos sufrirán un amargo desengaño en el día de Dios. No tienen sobre sus frentes el sello del Dios viviente. Tibios e irresolutos, deshonran a Dios mucho más que los incrédulos declarados. Van a tientas en las tinieblas, cuando podrían estar caminando en la luz meridiana de la Palabra bajo la conducción de Aquel que nunca yerta (Carta 121, 1903).
─ 2-4. Ver EGW comentario del capítulo 14: 1-4.
Comentario del capítulo 14:1-4
1-4. (cap. 7: 2-4; Eze. 9: 4; ver EGW com. Efe. 4:30). Una marca del carácter.-
[Se cita Apoc. 14: 1-4.] Este pasaje presenta el carácter del pueblo de Dios para estos últimos días (MS 139, 1903).
(Vers. 9-12; ver EGW com. cap. 16: 13-16.) El sello del cielo.-
Juan vio un Cordero sobre el monte de Sión, y con él 144.000 que tenían el nombre de su Padre escrito en sus frentes. Llevaban el sello del cielo. Reflejaban la imagen de Dios. Estaban llenos de la luz y de la gloria del que es Santo. Si queremos tener la imagen y la inscripción de Dios en nosotros, debemos apartarnos de toda iniquidad. Debemos abandonar cada mala práctica, y entonces colocar nuestro caso en las manos de Cristo. Mientras estemos ocupados en nuestra salvación con temor y temblor, Dios producirá en nosotros así el querer como el hacer por su buena voluntad (RH 19-3-1889).
Cristo formado en lo interior.-
[Se cita Apoc. 14: 1-3.] ¿Por qué fueron elegidos de un modo tan especial? Porque estuvieron de parte de una verdad admirable delante de todo el mundo y frente a su oposición, y que eran hijos e hijas de Dios que debían tener a Cristo, la esperanza de gloria, formado en su interior (MS 13, 1888).
Los intereses eternos son supremos.-
Los que tienen en sus frentes el sello del Dios infinito, considerarán el mundo y sus atractivos como subordinados a los intereses eternos (RH 13-7-1897).
(2 Tim. 2: 14-16; ver EGW com. Apoc. 7: 4-17.) La identidad de los 144.000 no se ha
revelado.-
Cristo dice que habrá en la iglesia quienes presentarán fábulas y suposiciones, cuando Dios ha dado grandes, elevadoras, ennoblecedoras verdades, que siempre debieran ser guardadas en el depósito de la mente. Cuando los hombres que acepten esta teoría y aquella, cuando tengan curiosidad por saber algo que no les es necesario conocer, no están siendo guiados por Dios. No es el plan divino que sus hijos presenten algo que no sea más que suposiciones, algo que no está enseñado en la Palabra. No es la voluntad de Dios que entren en disputas por cuestiones que no los ayudarán espiritualmente, como ¿quiénes formarán parte del grupo de los 144.000? Esto lo sabrán dentro de poco, sin sombra de duda, los elegidos de Dios.
Mis hermanos y hermanas, apreciad y estudiad las verdades que Dios ha dado para vosotros y vuestros hijos. No paséis vuestro tiempo procurando saber lo que no es de ayuda espiritual. “¿Qué haré para heredar la vida eterna?” Esta es la pregunta fundamental, y ha sido contestada claramente. “¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?” (MS 26, 1901).
4. (1 Ped. 2: 21; 1 Juan 2: 6). El pueblo de Dios sigue ahora al Cordero.-
El Señor tiene un pueblo sobre la tierra que sigue al Cordero por dondequiera que va. Tiene a sus miles que no se han arrodillado delante de Baal. Los tales estarán con él sobre el monte de Sión. Pero deben estar en esta tierra ceñidos con toda la armadura, listos para emprender la obra de salvar a aquellos que están a punto de perecer. Ángeles celestiales dirigen esta búsqueda, y a todos los que creen la verdad presente se les pide que sean activos espiritualmente para que puedan unirse con los ángeles en su obra.
Para seguir a Cristo no necesitamos esperar hasta que seamos trasladados. El pueblo de Dios puede hacer eso en esta tierra. Sólo podremos seguir al Cordero de Dios en los atrios celestiales, si lo seguimos aquí. Que lo sigamos en el cielo depende de que guardemos ahora sus mandamientos. No debemos seguir a Cristo esporádica o caprichosamente, sólo cuando nos conviene.
Nuestra elección debe ser la de seguir a Cristo. Debemos seguir su ejemplo en la vida diaria, así como un rebaño confiadamente sigue a su pastor. Debemos seguirlo sufriendo por su causa y diciendo a cada paso: “Aunque él me matare, en él esperaré”. La forma en que él vivió debe ser el modelo de nuestra vida. Y al procurar así ser semejantes a él, y al poner nuestra voluntad en conformidad con la suya, lo revelaremos a él (RH 12-4-1898).
─ 4-17. (cap. 14: 1-4; 2 Cor. 3: 18). Esforzaos por estar entre los 144.000.-
[Se cita Apoc. 7: 9-l7.] Aquellos a quienes el Cordero guiará a las fuentes de aguas vivas y de cuyos ojos borre toda lágrima, serán los que ahora reciban el conocimiento y la comprensión que se revelan en la Biblia, la Palabra de Dios…
No debemos imitar a ningún ser humano. No hay ningún ser humano suficientemente sabio para ser nuestro modelo. Debemos contemplar al Hombre Cristo Jesús, que es completo en la perfección de justicia y santidad. El es el Autor y Consumador de nuestra fe. Es el Hombre modelo. Su vida es la medida de la vida que debemos alcanzar. Su carácter es nuestro modelo. Por lo tanto, despejemos nuestra mente de perplejidades y de las dificultades de esta vida y fijémosla en él, para que contemplándolo podamos ser cambiados a su semejanza. Podemos contemplar a Cristo con un buen propósito. Podemos estar seguros mirándolo porque es omnisapiente. Al contemplarlo y al pensar en él, él se formará en nuestro interior, la esperanza de gloria. Esforcémonos con todo el poder que Dios nos ha dado para estar entre los ciento cuarenta y cuatro mil (RH 9-3-1905).
─ 9. (cap. 3: 5; 19: 7-9; Juan 12: 12-13). Las palmas y los mantos.-
Las palmas significan que han ganado la victoria, y los mantos blancos que han sido revestidos con la justicia de Cristo. Gracias a Dios porque se ha abierto una fuente para lavar los mantos de nuestro carácter y hacerlos tan blancos como la nieve (MS 23, sin fecha).
─ 14.
Ver EGW com. cap. 3: 18; 19: 7-9; Mat. 22: 11-12.
Comentario del capítulo 3:18
18. (Isa. 55: 1; Juan 14: 6). El vendedor de tesoros invalorables.-
El gran Vendedor de riquezas espirituales está invitándoos a que le deis admisión. [Se cita Apoc. 3: 18.]… El Salvador viene con joyas de verdad del valor más elevado, que contrastan con todo lo falsificado, con todo lo que es espurio. Viene a cada casa, a cada puerta; está llamando, presentando su tesoro invalorable, instando: “Comprad de mí” (Carta 66, 1894).
Las valiosas mercancías del cielo.-
A nuestras iglesias se ofrecen las mercancías del cielo. Cada individuo necesita demostrar un decidido interés en la invitación de Cristo. Hermanos y hermanas, ¿están encauzados vuestros pensamientos así? “Estas palabras decididas e incisivas no se aplican a mí; estoy en una condición espiritual bastante buena, aunque quizá no tenga todo el fervor y el celo que algunos tienen. Creo en la verdad. Aquellos a quienes pertenece ese mensaje pueden recibirlo. Creo que algunos lo necesitan”. Vosotros los que pensáis y razonáis así, estad seguros de que sois precisamente aquellos que necesitan este mensaje. Mientras las costosas mercancías del cielo están expuestas ante vosotros, acercaos y comprad lo que habéis perdido: el oro del amor y de la fe y las vestiduras blancas que son la justicia de Cristo (Carta 30a, 1892).
Virtudes que faltan entre nosotros.-
El oro que Jesús quiere que compremos de él es el oro refinado en fuego; es el oro de la fe y el amor, que no tiene ninguna sustancia contaminadora mezclada con él. Las vestiduras blancas son la justicia de Cristo, el traje de bodas que sólo Cristo puede dar. El colirio es el verdadero discernimiento espiritual que tanto falta entre nosotros, pues las cosas espirituales deben discernirse espiritualmente (RH 1-4-1890).
(Isa. 64:6; Fil. 3:9.) Amplia provisión para todos.-
El testigo verdadero ha dicho: “Te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez”. ¿Cuál es la vergüenza de esta desnudez y pobreza? Es la vergüenza de revestirnos con justicia propia y de separarnos de Dios, cuando él ha hecho amplia provisión para todos los que reciben su bendición (HS 139).
(Cap. 7:14.) Consejo animador para la iglesia.-
El consejo del testigo verdadero está lleno de ánimo y consuelo. Las iglesias aún pueden obtener el oro de la verdad, la fe y el amor y ser ricas en tesoros celestiales. “Te aconsejo que de mí compres oro… para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez”. Las vestiduras blancas son la justicia de Cristo que debe ser labrada en el carácter. La pureza de corazón y de motivos caracterizará a todo aquel que esté lavando sus ropas y las esté emblanqueciendo en la sangre del Cordero (RH 24-7-1888).
(Isa. 61: 10; Zac. 3:4-5.) Tejido en los telares del cielo.-
No hay nada en nosotros con que podamos vestir el alma de modo que no aparezca su desnudez. Debemos recibir el manto de justicia tejido en los telares del cielo, el mismo manto inmaculado de la justicia de Cristo (RH 19-7-1892).
(Mat. 6: 22; Sant. 1: 23-25.) Puntos de vista correctos para la conciencia.-
El ojo es la conciencia sensible, la luz interior de la mente; de su correcta visión de las cosas depende la salud espiritual de toda el alma y el ser. El “colirio”, la Palabra de Dios, al ser aplicado aviva la conciencia porque convence de pecado; pero la aplicación es necesaria para que se produzca la curación, y la persona viva con sinceridad de propósito para la gloria de Dios. El pecador que se contempla a sí mismo en el gran espejo moral de Dios, se ve como Dios lo ve, y se arrepiente delante de él y tiene fe en nuestro Señor Jesucristo… Los laodicenses… no estaban enteramente ciegos, pues de lo contrario el colirio no hubiera servido de nada para restaurarles la vista y capacitarlos para discernir los verdaderos atributos de Cristo. Cristo dice: Renunciando a tu suficiencia propia, abandonando todas las cosas, no importa cuán queridas te sean, puedes comprar el oro, las vestiduras y el colirio para que pueda ver (RH 23-11-1897).
Comentario a Apocalipsis 19:7-9
7-9 (Efe. 5:23-25; ver EGW com. cap. 7:9). Dios, el esposo de su iglesia.-
Dios es el esposo de su iglesia. La iglesia es la desposada, la esposa del Cordero. Cada verdadero creyente es una parte del cuerpo de Cristo. Cristo considera la infidelidad demostrada a él por su pueblo como la infidelidad de una esposa para con su esposo. Debemos recordar que somos miembros del cuerpo de Cristo (Carta 39, 1902).
Conducta propia de la desposada de un rey.-
La iglesia es la desposada, la esposa del Cordero. Debe conservarse pura, santificada, santa. Nunca debe complacerse en ninguna necedad, pues es la novia de un Rey; sin embargo, no comprende su excelsa posición. Si lo entendiera, internamente estaría llena de toda gloria (Carta 177, 1901).
(Cap. 3:4; 7:14; 16:15.) Vestiduras limpias.-
La iglesia es la novia de Cristo, y sus miembros deben compartir el yugo con su Guía. Dios nos amonesta para que no manchemos nuestras vestiduras (Carta 1231/2, 1898).
Comentario de Elena White a Mateo 22:11-12
11-12. Comamos abundantemente de la Palabra.-
Se ha preparado un banquete para nosotros. El Señor ha desplegado ante nosotros los tesoros de su Palabra. Pero no debemos presentarnos a la comida con trajes comunes. Debemos estar revestidos con el manto blanco de la justicia de Cristo que ha sido preparado para todos los invitados (MS 70, 1901).
(Apoc. 7: 13-14.) Salido de la tribulación.-
Recordad que todo aquel que sea hallado con el traje de bodas habrá salido de gran tribulación (RH 17-4-1894).
─ 17.
Ver EGW com. cap. 22: 1-2; Rom.11: 33.
Comentario de Elena White a Apoc. 22:1-2
1-2 (cap. 7:17; ver EGW com. Luc. 23:4043). Educación superior en la vida futura.-
Cristo, el Maestro celestial, guiará a su pueblo al árbol de la vida que crece a cada lado del río de la vida, y explicará a los suyos las verdades que no podían entender en esta vida. En aquella vida futura su pueblo obtendrá la educación superior en su plenitud. A los que entren en la ciudad de Dios se les colocará sobre sus cabezas coronas de oro. Será una escena de gozo que ninguno de nosotros puede permitirse perder. Echaremos nuestras coronas a los pies de Jesús, y vez tras vez le daremos gloria y alabaremos su santo nombre. Los ángeles se unirán en los cantos de triunfo. Tocando sus arpas de oro llenarán todo el cielo con dulce música y cantos al Cordero (MS 31, 1909)
Los Hechos de los Apóstoles (HAp) Capítulo 13: Días de preparación
Este capítulo está basado en Hechos 9:19-30.
Después de su bautismo, Pablo dejó de ayunar y permaneció “por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco. Y luego en las sinagogas predicaba a Cristo, diciendo que éste era el Hijo de Dios.” Osadamente declaraba que Jesús de Nazaret era el Mesías por mucho tiempo esperado, que “fué muerto por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; … fué sepultado, y … resucitó al tercer día,” después de lo cual fué visto por los doce, y por otros. “Y el postrero de todos,” añadió Pablo, “como a un abortivo, me apareció a mí.” 1 Corintios 15:3, 4, 8. Sus argumentos de las profecías eran tan concluyentes, y sus esfuerzos estaban tan manifiestamente asistidos por el poder de Dios, que los judíos se confundían y eran incapaces de contestarle. {HAp 101.1; AA.123.1}
Las noticias de la conversión de Pablo llegaron a los judíos produciendo una gran sorpresa. El que había ido a Damasco “con potestad y comisión de los príncipes de los sacerdotes” (Hechos 26:12), para aprehender y perseguir a los creyentes, estaba ahora predicando el Evangelio de un Salvador crucificado y resucitado, fortaleciendo las manos de los que eran ya sus discípulos, y trayendo continuamente nuevos conversos a la fe que una vez combatió acerbamente. {HAp 101.2; AA.123.2}
Pablo había sido conocido anteriormente como un celoso defensor de la religión judía, y un incansable perseguidor de los seguidores de Jesús. Era valeroso, independiente, perseverante, y sus talentos y preparación le capacitaban para prestar casi cualquier servicio. Razonaba con extraordinaria claridad, y mediante su aplastador sarcasmo podía colocar a un oponente en situación nada envidiable. Y ahora los judíos veían a ese joven de posibilidades extraordinarias unido a los que anteriormente había perseguido, y predicando sin temor en el nombre de Jesús. {HAp 101.3; AA.124.1}
Un general muerto en la batalla es una pérdida para su ejército, pero su muerte no da fuerza adicional al enemigo. Más cuando un hombre eminente se une al adversario, no solamente se pierden sus servicios, sino que aquellos a quienes él se une obtienen una decidida ventaja. Saulo de Tarso, en el camino a Damasco, podría fácilmente haber sido muerto por el Señor, y se hubiera restado mucha fuerza al poder perseguidor. Pero Dios en su providencia no sólo le perdonó la vida, sino que lo convirtió, transfiriendo así un campeón del bando del enemigo al bando de Cristo. Como elocuente orador y crítico severo, Pablo, con su firme propósito y denodado valor, poseía precisamente las cualidades que se necesitaban en la iglesia primitiva. {HAp 102.1; AA.124.2}
Mientras Pablo predicaba a Cristo en Damasco, todos los que lo oían se asombraban, y decían: “¿No es éste el que asolaba en Jerusalem a los que invocaban este nombre, y a eso vino acá, para llevarlos presos a los príncipes de los sacerdotes?” Pablo declaraba que su cambio de fe no había sido provocado por impulso o fanatismo, sino por una evidencia abrumadora. Al presentar el Evangelio, trataba de exponer con claridad las profecías relativas al primer advenimiento de Cristo. Mostraba concluyentemente que esas profecías se habían cumplido literalmente en Jesús de Nazaret. El fundamento de su fe era la segura palabra profética. {HAp 102.2; AA.124.3}
A medida que Pablo continuaba instando a sus asombrados oyentes a “que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento” (Hechos 26:20), “mucho más se esforzaba, y confundía a los Judíos que moraban en Damasco, afirmando que éste es el Cristo.” Pero muchos endurecieron sus corazones y rehusaron responder a su mensaje; y pronto su asombro por la conversión de Saulo se trocó en intenso odio, como el que habían manifestado para con Jesús. {HAp 102.3; AA.125.1}
La oposición se tornó tan fiera que no se le permitió a Pablo continuar sus labores en Damasco. Un mensajero del cielo le ordenó que dejara el lugar por un tiempo; y fué “a la Arabia” (Gálatas 1:17), donde halló un refugio seguro. {HAp 103.1; AA.125.2}
Allí, en la soledad del desierto, Pablo tenía amplia oportunidad para estudiar y meditar con quietud. Repasó serenamente su experiencia pasada, y se arrepintió cabalmente. Buscó a Dios con todo su corazón, sin descansar hasta saber con certeza que su arrepentimiento fué aceptado y sus pecados perdonados. Anhelaba tener la seguridad de que Jesús estaría con él en su ministerio futuro. Vació su alma de los prejuicios y tradiciones que hasta entonces habían amoldado su vida, y recibió instrucción de la Fuente de la verdad. Jesús se comunicó con él, y lo estableció en la fe concediéndole una rica medida de sabiduría y gracia. {HAp 103.2; AA.125.3}
Cuando la mente del hombre se pone en comunión con la mente de Dios, el ser finito con el Infinito, el efecto sobre el cuerpo, la mente y el alma es superior a todo cálculo. En esa comunión se halla la más elevada educación. Es el método de Dios para desarrollar a los hombres. “Amístate ahora con él” (Job 22:21), es su mensaje a la humanidad. {HAp 103.3; AA.126.1}
El solemne cometido que se dió a Pablo en ocasión de su entrevista con Ananías pesaba de modo creciente sobre su corazón. Cuando, en respuesta a las palabras: “Hermano Saulo, recibe la vista,” Pablo había mirado por primera vez el rostro de este hombre devoto, Ananías, bajo la inspiración del Espíritu Santo, le dijo: “El Dios de nuestros padres te ha predestinado para que conocieses su voluntad, y vieses a aquel Justo, y oyeses la voz de su boca. Porque has de ser testigo suyo a todos los hombres, de lo que has visto y oído. Ahora pues, ¿por qué te detienes? Levántate, y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre.” Hechos 22:14-16. {HAp 103.4; AA.126.2}
Estas palabras estaban en armonía con las de Jesús mismo, quien, cuando detuvo a Saulo en el camino a Damasco, declaró: “Para esto te he aparecido, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que apareceré a ti: librándote del pueblo y de los Gentiles, a los cuales ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, remisión de pecados y suerte entre los santificados.” Hechos 26:16-18. {HAp 103.5; AA.126.3}
Mientras consideraba estas cosas en su corazón, Pablo entendía más y más claramente el significado de su llamamiento “a ser apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios.” 1 Corintios 1:1. Su llamamiento había provenido, “no de los hombres, ni por hombre, mas por Jesucristo y por Dios el Padre.” Gálatas 1:1. La magnitud de la obra que le aguardaba le indujo a estudiar mucho las Sagradas Escrituras, a fin de poder predicar el Evangelio “no en sabiduría de palabras, porque no sea hecha vana la cruz de Cristo,” “mas con demostración del Espíritu y de poder,” para que la fe de todos los que lo oyeran “no esté fundada en sabiduría de hombres, mas en poder de Dios.” 1 Corintios 1:17; 2:4, 5. {HAp 104.1; AA.127.1}
Mientras Pablo escudriñaba las Escrituras, descubrió que a través de los siglos, “no … muchos sabios según la carne, no muchos poderosos, no muchos nobles; antes, lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo flaco del mundo escogió Dios, para avergonzar lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es: para que ninguna carne se jacte en su presencia.” 1 Corintios 1:26-29. Y así, viendo la sabiduría del mundo a la luz de la cruz, Pablo se propuso “no conocer nada … sino a Jesucristo, y a éste crucificado.” 1 Corintios 2:2 (VM). {HAp 104.2; AA.127.2}
En el curso de su ministerio ulterior, Pablo nunca perdió de vista la fuente de su sabiduría y fuerza. Oídlo años más tarde declarar todavía: “Para mí el vivir es Cristo.” Filipenses 1:21. Y otra vez: “Y ciertamente, aun reputo todas las cosas pérdida por el eminente conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo … para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; a fin de conocerle, y la virtud de su resurrección, y la participación de sus padecimientos.” Filipenses 3:8-10. {HAp 104.3; AA.128.1}
De Arabia volvió Pablo “de nuevo a Damasco” (Gálatas 1:17), “y hablaba confiadamente en el nombre de Jesús.” Incapaces los judíos de rebatir la sabiduría de sus argumentos, “hicieron entre sí consejo de matarle.” Día y noche guardaron diligentemente las puertas de la ciudad para que no escapara. Esta crisis movió a los discípulos a buscar a Dios ardientemente, y al fin, “tomándole de noche, le bajaron por el muro en una espuerta.” {HAp 105.1; AA.128.2}
Después de haber huído de Damasco, fué Pablo a Jerusalén a los tres años de su conversión, con el principal objeto de “ver a Pedro,” según él mismo declaró después. Al llegar a la ciudad donde tan conocido fuera un tiempo como Saulo el perseguidor, “tentaba de juntarse con los discípulos; mas todos tenían miedo de él, no creyendo que era discípulo.” Era difícil para ellos creer que ese fanático fariseo, que tanto había hecho para destruir la iglesia, pudiese llegar a ser un sincero seguidor de Jesús. “Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo a los apóstoles, y contóles cómo había visto al Señor en el camino, y que le había hablado, y cómo en Damasco había hablado confiadamente en el nombre de Jesús.” {HAp 105.2; AA.128.3}
Al oír esto, los discípulos lo admitieron en su medio, y muy luego tuvieron abundantes pruebas de la sinceridad de su experiencia cristiana. El futuro apóstol de los gentiles estaba a la sazón en la ciudad donde residían muchos de sus antiguos colegas, y anhelaba explicar a estos dirigentes judíos las profecías referentes al Mesías, que se habían cumplido con el advenimiento del Salvador. Tenía Pablo la seguridad de que los doctores de Israel con quienes tan bien relacionado estuvo, eran igualmente sinceros y honrados como había sido él; pero no tuvo Pablo en cuenta el ánimo de sus colegas judíos, y se trocaron en amargo desengaño las esperanzas que había puesto en su rápida conversión. Aunque “hablaba confiadamente en el nombre del Señor: y disputaba con los Griegos,” los dignatarios de la iglesia judaica no quisieron creer, y “procuraban matarle.” Entristecióse el corazón de Pablo. De bonísima gana hubiera dado su vida, si con ello trajera a alguien al conocimiento de la verdad. Avergonzado, pensaba en la activa parte que había tomado en el martirio de Esteban; y en su ansiedad de lavar la mancha arrojada sobre el calumniado mártir, quería vindicar la verdad por la cual había entregado Esteban su vida. {HAp 105.3; AA.129.1}
Afligido por la ceguera de los incrédulos, estaba Pablo orando en el templo, según él mismo atestiguó después, cuando cayó en éxtasis, y apareciósele un mensajero celestial que le dijo: “Date prisa, y sal prestamente fuera de Jerusalem; porque no recibirán tu testimonio de mí.” Hechos 22:18. {HAp 106.1; AA.130.1}
Pablo estaba inclinado a quedarse en Jerusalén, donde podría arrostrar la oposición. Le parecía un acto cobarde la huída, si quedándose podía convencer a algunos de los obstinados judíos de la verdad del mensaje evangélico, aunque el quedarse le costara la vida. Así que respondió: “Señor, ellos saben que yo encerraba en cárcel, y hería por las sinagogas a los que creían en ti; y cuando se derramaba la sangre de Esteban tu testigo, yo también estaba presente, y consentía a su muerte y guardaba las ropas de los que lo mataban.” Pero no estaba de acuerdo con los designios de Dios que su siervo expusiera inútilmente su vida; y el mensajero celestial replicó: “Ve, porque yo te tengo que enviar lejos a los Gentiles.” Vers. 19-21. {HAp 106.2; AA.130.2}
Al enterarse de esta visión, los hermanos se apresuraron a facilitar a Pablo la fuga, en secreto, de Jerusalén, por temor de que lo asesinaran, y “le acompañaron hasta Cesarea, y le enviaron a Tarso.” La partida de Pablo suspendió por algún tiempo la violenta oposición de los judíos, y la iglesia disfrutó de un período de sosiego, durante el cual se multiplicó el número de creyentes. {HAp 106.3; AA.130.3}
Testimonio: 14-02-2019 #02
Amados, febrero 14, 2019. El Señor me dio un segundo sueño. En sueños, vi una pecera. ¡Era grande en tamaño! En ella había muchas culebras. Estas culebras, de muchos tamaños y colores, se veían mansas y no infundían temor. Vi cómo muchos niños, jóvenes y adultos entraban su mano en la pecera para tocarlas, y éstas, mansamente, se dejaban acariciar por ellos. Mientras veía esto, mis ojos se abrieron y pude ver en el fondo de la pecera, a través del cristal de ésta, una enorme serpiente con grandes colmillos; y su boca siempre estaba abierta. Al percatarme de esto comencé a dar voces: “¡saquen la mano de la pecera o los morderá la serpiente!” Corrí hasta ellos dando voces, de la misma manera, hasta que llegué donde ellos. Éstos, con risas burlonas, y otros, con rostros que reflejaban grande enojo, me miraron y continuaron su actividad. {Daisy Escalante: 14-02-2019 #02, es.p1}
Les insté hasta el cansancio, pero aún los adultos alentaban a los jóvenes y niños a continuar acariciando las serpientes. De pronto, la serpiente sacó su cabeza por encima de las culebras que acariciaban y, con la velocidad de un relámpago, mordió cada mano de los que acariciaban las culebras. Estos, al sentir el dolor y al ver su mano con dos agujeros en ella, gritaban de dolor y terror. Mientras corrían, estos se tambaleaban hasta que caían al piso sudando fuertemente y casi sin respiración. Vi, entonces, la grande serpiente salir de la pecera, imponente, y se arrastró en medio de los cuerpos inertes. Y llegaba a otras peceras y se escondía de igual manera y, ahí, atacaba a otras personas y, también, los mordía. Entonces, oí una voz que me dijo: “esta es la serpiente antigua que se llama diablo y satanás, que ha redoblado sus esfuerzos para destruir, saquear y matar. ¡No toquéis lo inmundo! Rogad al Señor de la siega que os limpie de vuestras prevaricaciones e iniquidades pues, si no, la destrucción será vuestro destino. Enderezad calzadas, reparad portillos, preparaos para la lluvia porque vuestra redención está cerca.” {Daisy Escalante: 14-02-2019 #02, es.p2}
En ese momento, desperté, amados, rogando a Dios por cada hijo suyo en la ancha faz de la tierra, para que podamos estar firmes y todos podamos estar listos para su encuentro. Esta es mi oración y ruego. Que el Señor me los bendiga. {Daisy Escalante: 14-02-2019 #02, es.p3}
Testimonio: 27-05-2019
Amados, 27 de mayo 2019. En sueños, yo estaba en un terreno amplio de campo donde había muchas casas. Había un río muy caudaloso y unas cuevas grandes donde personas entraban, ahí, para ver el atractivo de ellas. Vi entrar tres personas ahí, dos adultos y un joven. Mientras escuchaba su voz hablando de las hermosuras, allí, vistas, todo comenzó a sacudirse fuertemente. Y este movimiento aumentaba. Vi salir sólo dos personas de las tres que entraron a la cueva. Vi muchos corriendo y muchos gritos que comenzaban su sonido y terminaban, pues parte de la montaña se comenzó a deslizar llevándose todo a su paso: casas, carros, personas, animales. ¡Fue terrible aquella escena! ¡No podía concebir la magnitud del evento y de la destrucción! {Daisy Escalante: 27-05-2019 , es.p1}
Luego de tan trágica escena, vi a los pudientes aprovecharse de los damnificados. No le extendía la mano al desamparado, y se aprovechaban del moribundo. A la viuda le quitaban lo poco que quedó con ella, y al huérfano lo oprimían. Muchos de los que quedaban, aún, vivos, su vida era tan difícil que les oía desear el haber muerto. La gente se fatigaba buscando sus seres queridos desaparecidos, sin resultado. Todo [en] lo que se había trabajado en una vida ahora eran ruinas sepultadas y, muchas, con sus sueños. El sufrimiento, la escasez alimentaria, y lo más ínfimo [de] reales necesidades, no se encontraba. {Daisy Escalante: 27-05-2019 , es.p2}
Dijo mi acompañante: “Jeremías 4:9”. Y siguió diciendo: “ceñid vuestros lomos y estad apercibidos, obedeced al Santo de Israel y no prestéis oído a doctrinas de demonios”. En ese momento pregunté: “dime, por favor, ¿cómo conocer una doctrina de demonio?” Me dijo: “toda mezcla de verdad con error, y verdad incompleta, no proviene del Dios alto y sublime. Esto es doctrina de demonios. ¡Preparaos, preparaos!”, siguió diciendo, “pues una crisis estupenda, de gran mortandad, ruina, y gran calamidad, se avecina paso a paso. Paraos en la Roca Eterna y seguid minuciosamente sus instrucciones. Sólo así podréis ser librados. Ayunad, orad en todo momento, ¡no es tiempo de dormir! Que vuestro corazón se agite de dolor por el pecado, y buscad la santidad sin la cual ninguno verá al Señor. Todos los que permanezcan en las ciudades morirán irremisiblemente, evitadlas en lo más mínimo. Apresurad vuestra preparación y salid de ellas porque horror sobre horror, matanza sobre matanza les aguarda. Y, ¿quién conoce la visitación de éstas sino el Santo y Sublime? Allí llorarán los moradores de ellas, y desfallecerá el corazón de muchos, cuando entiendan que su corazón maligno alimentaba el amor por ellas”. Y así terminó diciendo: “salid de ellas, pueblo mío, porque su hora es venida. Porque si demoráis, ¿quién os podrá librar?” Y me dio otra cita: “Oseas 4:9”. {Daisy Escalante: 27-05-2019 , es.p3}
En ese momento, amados, ahí desperté, orando y pidiendo al Señor que todos nosotros podamos estar preparados ante lo que se avecina, pero no con nuestras propias fuerzas sino agarrados de Cristo Jesús, para que podamos vencer. Que el Señor me los bendiga. {Daisy Escalante: 27-05-2019 , es.p4}
Jeremías 4:9
9 Y será en aquel día, dice Jehová, que desfallecerá el corazón del rey, y el corazón de los príncipes, y los sacerdotes estarán atónitos, y se maravillarán los profetas.
Oseas 4:9
9 Tal será el pueblo como el sacerdote: y visitaré sobre él sus caminos, y le pagaré conforme a sus obras.
Testimonio: 21-03-2020 #01
Amados, marzo, 21, del 2020. Así dice el Señor: “obedezcan los 8 remedios naturales a conciencia. Usen la verbena azul, el noni, neem y moringa. Consúmanlos diariamente”. {Daisy Escalante: 21-03-2020 #01, es.p1}
“Esto no cesará, sino que irá de mal en peor. Calamidad tras calamidad, peste tras peste correrán por la ancha faz de la tierra, y solamente la obediencia implícita, no por temor, sino por convencimiento y amor os salvarán. ¡Salid, salid de las ciudades! Porque sólo tendré misericordia del que tendré misericordia. Sólo así la peste no les tocará, ni la plaga sus moradas, porque me han puesto por su esperanza y por su habitación”. {Daisy Escalante: 21-03-2020 #01, es.p2}
“¿Queréis ser liberados? Sed sumisos y obedientes a mis mandatos, y hallaréis descanso para vuestras almas. Hay muchos atormentados por entidades malignas en la noche, porque aún para esto hay plazo. Estos viven su vida en doble ánimo, y su corazón y su mente están centrados en sí mismos. Esto es una característica del maligno, y por eso el maligno se allega a ellos. Sed, pues, santos como Yo Soy santo. En Mí no existe egocentrismo, ni disvariación. Sed, pues, imitadores de Mí, [y] hallaréis descanso para vuestras almas. Lucháis por vuestra comodidad y vuestra complacencia propia, así sólo atraeréis el mal a vosotros. Recordad que mientras estuve entre vosotros, no tuve ni donde recostar mi cabeza, más, aun así, esparcí entre vosotros todas mis dádivas. Juntáis para vosotros un sin fin de cosas, más éstas se amontonarán como ascuas sobre vuestras cabezas. Mis verdaderos hijos vivieron en tiendas, moradas pequeñas, humildes y sencillas, la incomodidad y el trabajo fue, y es, su diaria tarea. No se detienen en buscar su propio bien, más bien su vida consiste en buscar el bien de su prójimo: en esto conocerán quiénes son mis hijos. La abnegación aleja la amargura, el estrés, la depresión y, por ende, la opresión y la posesión”. {Daisy Escalante: 21-03-2020 #01, es.p3}
“Los 144.000, en cuyas bocas no se halla engaño, y no viven para sí, no ceden ante la presunción, ni se dejan presionar, ni aun, a costa de su propia vida. No temen a la muerte física, sólo le temen a la muerte espiritual. Reconocen la maldad y no temen llamarla por su nombre. No tienen expectativas propias, sino que, como las aves, confían y viven cada día haciendo su cometido sin esperar nada a cambio. Mi ojo todo lo observa, lo escudriña todo, y ciertamente recibirán su recompensa. Su alma se estremece por el dolor ajeno, y siempre buscan el bien de ellos. Claman a Mí por sabiduría, no para su bien, sino para el bien de otros. Más Yo Soy justo, y mi reino es de justicia, y ciertamente les daré en abundancia para otros, y para aquellos que claman día y noche en abnegación. Mi ojo observa [a] cada uno de ellos, y mi cuidado los prepara, ante las crisis, para ser embajadores de mi reino. Pronto se conocerán y serán conocidos, y nada ni nadie los podrá detener. Les verán muchos y al principio [se] les burlarán, más mi Espíritu está con ellos, y nada les podrá detener. Humillaos con temor y temblor, y buscadme; sólo así podréis vencer. Mira la semilla tan pequeña de la mostaza, su semilla nadie la alaba, más cuando crece, es apreciada por muchos, así será con aquellos que me honran y siguen mis mandamientos, mis ordenanzas y mis estatutos”. {Daisy Escalante: 21-03-2020 #01, es.p4}
“Alejaos de la presunción, y no alentéis al presuntuoso. Mirad a vuestro alrededor, mirad los árboles, ¿se fatigan ellos con la maldad existente? ¿se fatigan los animales? ¿Deja el mar su asiento y desobedece mi mandato? ¿Acaso el sol cesa de dar su calor y la luna su luz? ¿deja el viento de soplar por la maldad? ¿No os dije antes que el enemigo estudia la naturaleza para maldad? Más mis hijos la estudian, con mi sabiduría, para salvaguardar vuestras vidas”. {Daisy Escalante: 21-03-2020 #01, es.p5}
“Prestad atención y sed obedientes a mi voz: comed la fruta del noni, comed hojas de moringa y neem, y tomad té de verbena azul. Comed vuestras comidas con ajo y cebolla, y, donde no tengáis, comed anamú*. Mi sierva lleva la mitad de su jornada en la alimentación especial que le dicté, y ved a vuestro alrededor lo que acontece. Más, al final de este tiempo, será aún más tormentoso. ¡Preparaos! Porque otra vez os digo que para cabañas se desatará tormenta. Y, si ahora os cansáis con los de a pie, ¿cómo será con los de a caballo? Descansad en Mí, y sólo así hallaréis descanso para vuestras almas. Leed Apocalipsis 3:15, Isaías 1:2-9; Marcos 1:23-34; Apocalipsis 13:11-18 y Apocalipsis 22:11-21. Estudiad a la ley y al testimonio la vida de Elías, Moisés y Abraham, la sabiduría reparatoria de José. Internalizad los Salmos”. {Daisy Escalante: 21-03-2020 #01, es.p6}
Amados, quiera Dios que cada uno de nosotros podamos entender lo que el Señor nos quiere decir a cada uno de nosotros. Que el Señor nos bendiga.
*Anamú: petiveria alliacea.
Apocalipsis 3:15
15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío, ni caliente. ¡Quisiera que fueses frío o caliente!
Isaías 1:2-9
2 Oíd, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla Jehová: Crié hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí.
3 El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor: [Pero] Israel no conoce, mi pueblo no tiene entendimiento.
4 ¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se tornaron atrás.
5 ¿Para qué habéis de ser castigados aún? Todavía os rebelaréis; Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente.
6 Desde la planta del pie hasta la cabeza no [hay] en él cosa sana, [sino] herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite.
7 Vuestra tierra [está] destruida, vuestras ciudades puestas a fuego, vuestra tierra la devoran extranjeros delante de vosotros, y [es] asolada como asolamiento de extraños.
8 Y queda la hija de Sión como choza en viña, y como cabaña en melonar, como ciudad asolada.
9 Si Jehová de los ejércitos no nos hubiese dejado un pequeño remanente, como Sodoma fuéramos, [y] semejantes a Gomorra.
Marcos 1:23-24
23 Y había en la sinagoga de ellos un hombre con un espíritu inmundo, el cual dio voces,
24 diciendo: ¡Déjanos! ¿Qué tenemos que ver contigo, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios.
Apocalipsis 13:11-18
11 Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como un dragón.
12 Y ejerce todo el poder de la primera bestia en presencia de ella; y hace a la tierra y a los moradores de ella adorar la primera bestia, cuya herida de muerte fue sanada.
13 Y hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres.
14 Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que le ha sido dado hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.
15 Y le fue dado que diese vida a la imagen de la bestia, para que la imagen de la bestia hablase; e hiciese que todos los que no adorasen la imagen de la bestia fuesen muertos.
16 Y hace que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y siervos, se les ponga una marca en su mano derecha, o en su frente;
17 y que ninguno pueda comprar o vender, sino el que tenga la marca, o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.
18 Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia; porque es el número del hombre; y su número es seiscientos sesenta y seis.
Apocalipsis 22:11-21
11 El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es sucio, ensúciese todavía; y el que es justo, sea justo todavía; y el que es santo, santifíquese todavía.
12 Y he aquí, yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según fuere su obra.
13 Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el postrero.
14 Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para tener derecho al árbol de la vida, y poder entrar por las puertas en la ciudad.
15 Mas los perros estarán afuera, y los hechiceros, y los disolutos, y los homicidas, y los idólatras, y cualquiera que ama y hace mentira.
16 Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, y la estrella resplandeciente de la mañana.
17 Y el Espíritu y la esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiere, tome del agua de la vida gratuitamente.
18 Porque yo testifico a cualquiera que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios añadirá sobre él las plagas que están escritas en este libro.
19 Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad, y de las cosas que están escritas en este libro.
20 El que da testimonio de estas cosas, dice: Ciertamente vengo en breve. Amén, así sea. Ven: Señor Jesús.
21 La gracia de nuestro Señor Jesucristo [sea] con todos vosotros. Amén.
Testimonio: 17-05-2020
Mayo, 17, del 2020. En sueños, pude apreciar una angustia muy grande en diferentes partes del mundo, y esta angustia se acentuaba aquí, también, en Puerto Rico. Ya no había estabilidad económica, ni alimentaria y el espanto era, en magnitud, grande. {Daisy Escalante: 17-05-2020, es.p1}
Fui transportada a la sala de una hermana que conozco. Allí me vi hablándole de este tiempo, y la rápida y decisiva preparación que se debía hacer. También me vi exhortándole acerca de la juventud que lucha por ser fiel al Señor, y el peligro que corrían; y le exhortaba a prepararse. Se me dejó saber que a la sala de su hogar había llegado la oportunidad, y, ésta, la había tomado livianamente ya que, a su paso, ella se sentía segura. {Daisy Escalante: 17-05-2020, es.p2}
La escena cambió y estaba en mi casa. Sonó el teléfono y cogí la llamada, escuché la voz de la hermana que con gran temor y angustia me decía: “Daisy ¿qué hago? ¡Esto es terrible! ¿Qué hago ahora? ¡Estoy desesperada, no sé qué hacer! ¡Dime qué hago, ayúdame!” Ella estaba desesperada, la situación era tal que no sabía qué hacer y no encontraba solución. Vi que, como ella, había muchos que tomaron el tiempo de preparación livianamente, y ahora la desesperación se apoderaba de sus vidas. {Daisy Escalante: 17-05-2020, es.p3}
En ese momento, ahí, desperté, rogándole al Señor que todo lo que sabemos que debemos hacer, lo hagamos y no demoremos, porque, si no, el tiempo nos va a coger, y luego ya va a ser demasiado tarde. Oro para que, en el Señor, podamos avanzar a tiempo certero. Que el Señor nos bendiga. {Daisy Escalante: 17-05-2020, es.p4}
Testimonio: 11-03-2021 #02
Marzo 11, 2021. Se me dejó saber que ninguna injusticia que no sea pasada por los procesos que el ETERNO pide podrá ser perdonada. Pedir perdón a Dios, luego pedir perdón a los involucrados si es el caso, luego dar justa retribución al agraviado: la restitución, luego apartarse del mal y luego caminar tras las huellas del Maestro. {Daisy Escalante: 11-03-2021 #02, es.p1}
Toda injusticia encubierta, se me dejó saber, de padres a hijos o hijos a padres, de esposo a esposa o viceversa, de campamento, de individuo a individuo; que conozca la injusticia y la apoye, o la calle a sabiendas, será culpable de juicio. El ETERNO no puede ser burlado y los que practican esto, perecerán. Se me dejó saber, pues, que el ETERNO pasa minuciosamente revisión sobre el que dice ser su pueblo y separa la paja del trigo. {Daisy Escalante: 11-03-2021 #02, es.p2}
¡Oh, amados hermanos, qué tremendo esto! Quiera Dios que podamos ponernos a cuentas con Dios mientras aún queda un poco de tiempo. Que el ETERNO nos bendiga. {Daisy Escalante: 11-03-2021 #02, es.p3}
Testimonio: 12-03-2021
Marzo 12, 2021. En sueños, yo veía cómo [a] una señora la acusaban y la llevaban ante un tribunal. Le dieron un papel a leer y éste decía: “acusada de decir un dicho”. Ella había escrito un dicho que era muy conocido, y como ella lo escribió en una tarjeta y se lo dio a otra persona y puso en la tarjeta su nombre, ya, la enjuiciaron por eso. La sentencia era, mínimo, tres años, hasta veinte años de cárcel. El que la acusaba era un homosexual que se sintió aludido ante el dicho. Éste llevó el caso ante el juez. Y el jurado, y todos, se reían ante el infortunio de aquella mujer. {Daisy Escalante: 12-03-2021 , es.p1}
Ésta esperaba con una niña en un cuartito fuera de la sala. Y la vi caer de rodillas y clamar a Dios ante esta gran injusticia. Comenzó a orar. Y, mientras ella oraba, pude ver que el juez de los jueces se sentaba al lado de la silla del juez de la corte, y ángeles excelsos estaban entre los del jurado. Llamaron a la mujer, y ésta entró. Le dijeron el por qué estaba allí y se le pidió decir si ella se declaraba culpable o inocente. Ella abrió su boca, vio un ángel a su lado. Éste inmovilizó a todos, pero la facultad del oír no se les quitó, y ella habló por muchos minutos y todos escucharon. Al ella acabar, el ángel quitó su poder sobre ellos y todos pudieron reaccionar y darse cuenta que ella era justa y ellos injustos. Así, tanto el juez como algunos del jurado se convencieron de su inocencia, más la mayoría votó por su culpabilidad y fue, esta mujer, sentenciada a la pena máxima de 20 años de prisión. Los que no estaban de acuerdo le ayudaron a escapar, con su hija, a las montañas. {Daisy Escalante: 12-03-2021 , es.p2}
Yo presencié también otros casos, un tanto parecidos. Pero muchos permanecieron prisioneros, y éstos eran asistidos por ángeles.
El sueño cambió, vi una pareja de esposos que luchaban ante el caos económico que estaba frente a ellos. Ellos, les vi, tenían un automóvil y no tenían suficiente gasolina para llegar al lugar que debían ir, no tenían tampoco suficiente dinero para echar el deseado combustible porque la bomba de gasolina decía: “mínimo: 20 dólares, y no se despacha menos”. {Daisy Escalante: 12-03-2021 , es.p3}
Mientras ellos estaban luchando por llegar al lugar que iban, [a] su carro se le terminó por completo la gasolina. Y yo les vi clamar con gran fervor por esto. Vi un hombre que se acercó y les puso una moneda en las manos, al hombre del auto. Eran monedas de plata, gruesas, y le dijo: “ve a tal gasolinera, di mi nombre y ellos te ayudarán”. Así lo hizo el hombre. Lo vi salirse del carro, cuando el hombre que le dio las monedas le dijo: “móntate otra vez en el carro, prende el auto y ve con él”. Éste no titubeó, prendió el auto y avanzó. Llegó al lugar, el lugar era un acantilado con gran altitud y profundidad. Allí, había unas instrucciones para subir y así les vi a ellos seguir estrictamente las instrucciones, pues si no lo hacían, la muerte era segura. Los vi, allí, lograrlo y llegar. {Daisy Escalante: 12-03-2021 , es.p4}
Un hombre amable les despachó la gasolina, les dio de comer y les permitió pasar allí la noche. Al otro día, éstos se regresaron y, en un momento, vi que la mujer se regresó pues una libreta muy importante se le había quedado en el cuarto donde pasó la noche. Allí, ella la olvidó y se regresó por ella porque su esposo se lo recordó. Al ella regresar, unas mujeres la acosaban, pero un ángel intervino y pudo recuperarla y proseguir su camino. Yo les vi llegar a un lugar donde había que continuar a pie, y un puente de tela que le daba el viento estaba allí ante ellos, éste se movía; era lo único allí existente para cruzar. Vi que otros lo hacían antes que ellos, [pero a] estos les era prohibido decirle a otros cómo lograrlo. Vi que la pareja intentó varias formas, venciendo temores y preconceptos y, por fin, dijeron el uno al otro: “sin ‘yo’ venceremos”. Les vi avanzar así, deponiendo su ‘yo’, ¡y lo lograron! {Daisy Escalante: 12-03-2021 , es.p5}
Y al llegar al otro lado, les vi llegar a un lugar donde había un letrero que decía: “hay libros, puede escoger, venga”. Les vi ir a ese lugar. Una dama con dos jóvenes salieron y los saludaron y ellos preguntaron por los libros. La dama les dijo: “solo deben pasar un corto dictado verbal”, y éstos accedieron. Yo oí el dictado, eran tres preguntas. La primera: “¿a quién amas más que a ti?” La segunda: “¿realmente lo que dices es lo que piensas?” Y tercera: “¿estás aquí realmente por salvarte tú? ¿o por convicción?” Vi que la pareja se miró. Vi al hombre titubear, pero la mujer contestó a la primera pregunta: “amo a mi Rey y soberano Dios más que todo”. Y a la segunda pregunta contestó: “sí, es así. Y [a] la tercera pregunta contestó: “por convicción”. {Daisy Escalante: 12-03-2021 , es.p6}
Mientras ella estaba ya terminando, contestando esto, vi que un ser luminoso, altísimo y muy resplandeciente daba fe si la contestación era verdadera o falsa. Y vi que él dejó saber que estas contestaciones que había dado esta mujer eran verdaderas. Así, ésta dama le dijo a la mujer que contestó: “puedes tomar un libro. Tenemos aquí este de filosofía, este es historia, este es ciencia, este es idioma y este es de los fundamentos de los principios de Dios”. La mujer abrió los ojos y exclamó: “quiero el de los fundamentos de los principios de Dios”. Y allí le vi tomarlo y ponerlo sobre su pecho luego de besar el libro. {Daisy Escalante: 12-03-2021 , es.p7}
Luego fue el hombre y [a] éste también se le hicieron otras preguntas, y éstas también eran tres. La primera: “¿morirás por Dios o morirías por Dios?” La segunda: “¿hablarías de Él aunque te costara la vida?” La tercera: “¿darías tu vida por un cristiano para ti desconocido?” El hombre contestó a cada una de éstas. Yo le escuchaba hablar, más yo no entendí sus contestaciones. Pero vi que el ser luminoso afirmó lo que el hombre contestó, y éste pasó a escoger, también, un libro. {Daisy Escalante: 12-03-2021 , es.p8}
En ese momento ahí yo desperté y se me dijo: “Proverbios 25”. ¡Oh, amados! Sigamos clamando a Dios unos por los otros. Que el Señor nos bendiga. {Daisy Escalante: 12-03-2021 , es.p9}
Proverbios 25
1 También éstos [son] proverbios de Salomón, los cuales copiaron los varones de Ezequías, rey de Judá.
2 Gloria de Dios [es] ocultar un asunto; Pero honra del rey [es] escudriñarlo.
3 La altura de los cielos, y la profundidad de la tierra y el corazón de los reyes, [son] inescrutables.
4 Quita las escorias de la plata, y saldrá vaso al fundidor.
5 Aparta al impío de la presencia del rey, y su trono se afirmará en justicia.
6 No te alabes delante del rey, ni estés en el lugar de los grandes:
7 Porque mejor [es] que se te diga: Sube acá, y no que seas humillado delante del príncipe a quien tus ojos han visto.
8 No entres apresuradamente en pleito, no sea [que no sepas] qué hacer al fin, después que tu prójimo te haya avergonzado.
9 Trata tu causa con tu compañero y no descubras el secreto a otro.
10 No sea que te deshonre el que lo oyere, y tu infamia no pueda repararse.
11 Manzana de oro con figuras de plata [es] la palabra dicha oportunamente.
12 [Como] zarcillo de oro y joyel de oro fino, [es] el que reprende al sabio que tiene oído dócil.
13 Como frío de nieve en tiempo de la siega, [así es] el mensajero fiel a los que lo envían; pues al alma de su señor da refrigerio.
14 [Como] nubes y vientos sin lluvia, [así es] el hombre que se jacta de falsa liberalidad.
15 Con larga paciencia se aplaca el príncipe; y la lengua blanda quebranta los huesos.
16 ¿Hallaste la miel? Come lo que te basta; no sea que te hartes de ella y la vomites.
17 Detén tu pie de la casa de tu vecino, no sea que se harte de ti y te aborrezca.
18 Martillo y cuchillo y saeta aguda, [es] el hombre que habla contra su prójimo falso testimonio.
19 Diente quebrado y pie descoyuntado, [es] la confianza en el hombre infiel en el tiempo de angustia.
20 El que canta canciones al corazón afligido, [es como] el que quita la ropa en tiempo de frío, o el que sobre el jabón echa vinagre.
21 Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan; y si tuviere sed, dale de beber agua:
22 Porque ascuas amontonarás sobre su cabeza, y Jehová te lo pagará.
23 El viento del norte ahuyenta la lluvia, y el rostro airado la lengua detractora.
24 Mejor [es] estar en un rincón del terrado, que con la mujer rencillosa en espaciosa casa.
25 [Como] el agua fría al alma sedienta, así [son] las buenas nuevas de lejanas tierras.
26 [Como] fuente turbia y manantial corrompido, [es] el justo que cae delante del impío.
27 Comer mucha miel no [es] bueno; ni el buscar la propia gloria [es] gloria.
28 [Como] ciudad derribada y sin muro, [es] el hombre cuyo espíritu no [tiene] rienda.
Testimonio: 13-03-2021
Marzo 13, 2021. En sueños, me fue mostrado un grupo de personas que amaban a Dios y hacían solo su voluntad. Y otro grupo, que eran familia de éstos, pero con muchas dificultades por haber estado de rebeldes. Éstos venían delante de los obedientes a pedir ayuda. Allí se me dejó saber: “presta gran atención”. {Daisy Escalante: 13-03-2021 , es.p1}
Vi que les ayudaban y les buscaban el bien, pero éstos, los necesitados, no eran de confiar; pues sólo bastaba que se sintieran fuertes otra vez para volver a rebelarse. Allí se me dijo: “es deber de cada hijo mío saber cómo ayudar, más sólo confíen plenamente en Mí”. Entonces dije: “¡oh, Señor, ¿cómo saber qué hacer y qué no hacer?” Me contestó: “Jeremías 8”. {Daisy Escalante: 13-03-2021 , es.p2}
Dejo con ustedes esto, amados hermanos. Analicemos, leamos, escudriñemos, meditemos bien en la Palabra del ETERNO porque solamente Él sabe cómo ganar esta guerra, y necesitamos estas estrategias de guerra de Cristo Jesús en la vida de cada uno de nosotros para poder vencer, por su poder y por su misericordia. Que el Señor nos bendiga. {Daisy Escalante: 13-03-2021 , es.p3}
Jeremías 8
1 En aquel tiempo, dice Jehová, sacarán los huesos de los reyes de Judá, y los huesos de sus príncipes, y los huesos de los sacerdotes, y los huesos de los profetas, y los huesos de los moradores de Jerusalén, fuera de sus sepulcros;
2 y los esparcirán al sol y a la luna y a todo el ejército del cielo, a quienes amaron y a quienes sirvieron, y en pos de quienes anduvieron, a quienes consultaron, y a quienes adoraron. No serán recogidos, ni enterrados; serán como estiércol sobre la faz de la tierra.
3 Y se escogerá la muerte antes que la vida por todo el remanente que quedare de esta mala generación, en todos los lugares adonde arrojaré yo a los que quedaren, dice Jehová de los ejércitos.
4 Les dirás asimismo: Así dice Jehová: El que cae, ¿no se levanta? El que se desvía, ¿no regresa al camino?
5 ¿Por qué es este pueblo de Jerusalén rebelde con rebeldía perpetua? Abrazaron el engaño, no han querido volverse.
6 Escuché y oí; [pero] no hablan derecho, no hay hombre que se arrepienta de su mal, diciendo: ¿Qué he hecho? Cada cual se volvió a su carrera, como caballo que arremete con ímpetu a la batalla.
7 Aun la cigüeña en el cielo conoce su tiempo, y la tórtola y la grulla y la golondrina guardan el tiempo de su venida; pero mi pueblo no conoce el juicio de Jehová.
8 ¿Cómo decís: Nosotros [somos] sabios, y la ley de Jehová [está] con nosotros? Ciertamente, he aquí que en vano se cortó la pluma, por demás fueron los escribas.
9 Los sabios se avergonzaron, se espantaron y fueron presos: he aquí que aborrecieron la palabra de Jehová; ¿y qué sabiduría tienen?
10 Por tanto, daré sus esposas a otros, [y] sus campos a quienes los posean; porque desde el chico hasta el grande cada uno sigue la avaricia, desde el profeta hasta el sacerdote todos practican el engaño.
11 Y curaron el quebrantamiento de la hija de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz, paz; y no [hay] paz.
12 ¿Se avergonzaron de haber hecho abominación? Ciertamente no se han avergonzado, ni siquiera se han ruborizado; por tanto, caerán entre los que caigan, cuando los castigue, caerán, dice Jehová.
13 Los destruiré del todo, dice Jehová. No [habrá] uvas en la vid, ni higos en la higuera, y se caerá la hoja; y [lo que] les he dado pasará de ellos.
14 ¿Por qué nos estamos sentados? Congregaos, y entremos en las ciudades fortificadas, y allí reposaremos; porque Jehová nuestro Dios nos ha hecho callar, dándonos a beber bebida de hiel, porque pecamos contra Jehová.
15 Esperamos paz, y no [hubo] bien; tiempo de sanidad, y he aquí turbación.
16 Desde Dan se oyó el bufido de sus caballos; del sonido de los relinchos de sus fuertes tembló toda la tierra; y vinieron y devoraron la tierra y su abundancia, ciudad y moradores de ella.
17 Porque he aquí que yo envío sobre vosotros serpientes, áspides, contra las cuales no hay encantamiento; y os morderán, dice Jehová.
18 A causa de mi fuerte dolor mi corazón desfallece en mí.
19 He aquí la voz del clamor de la hija de mi pueblo, a causa de los que moran en tierra lejana: ¿No [está] Jehová en Sión? ¿No [está] en ella su Rey? ¿Por qué me provocaron a ira con sus imágenes de talla [y] con vanidades extrañas?
20 Pasó la siega, terminó el verano, y nosotros no hemos sido salvos.
21 Quebrantado estoy por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo; entenebrecido estoy, espanto me ha arrebatado.
22 ¿No [hay] bálsamo en Galaad? ¿No [hay] allí médico? ¿Por qué, pues, no se ha restablecido la salud de la hija de mi pueblo?
