Himnario Adventista 1962
Himno 196
¡Cuán firme cimiento!
1
¡Cuán firme cimiento ha puesto a la fe
el Padre en su eterna Palabra de amor!
¿Qué más a su pueblo pudiera añadir
de lo que en su Libro ha dicho el Señor,
de lo que en su Libro ha dicho el Señor?
2
“No tengas temor, pues contigo yo estoy.
Sí, yo soy tu Dios, y te socorreré.
Apoyo, sostén, fortaleza y poder.
Con mi diestra justa Yo te salvaré,
con mi diestra justa Yo te salvaré.”
3
“Las aguas profundas no te anegarán,
ni aún cuando cruzares el mar de aflicción;
pues siempre contigo en tu angustia andaré,
trocando tus penas en gran bendición,
trocando tus penas en gran bendición.”
4
“Si te hallas probado en ardiente crisol
mi gracia potente tu fe sostendrá;
tan sólo la escoria deseo quemar,
y el oro de tu alma más puro saldrá,
y el oro de tu alma más puro saldrá.”
5
“Al alma que busca reposo en Jesús,
jamás en sus luchas la abandonaré;
aun cuando Satán la quisiere prender,
yo nunca, no, nunca la traicionaré,
yo nunca, no, nunca la traicionaré.”
