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In Search of the Master Plan

Himnario Adventista 1962

Himno 421

Nada puede ya faltarme

1

Nada puede ya faltarme,

porque Dios mis pasos guía

a la tierra saludable,

en divinos frutos rica.

Dulce néctar de reposo

son sus aguas cristalinas;

ellas dan salud al alma

y la llenan de delicias.

2

Por la senda me conduce

de su ley, con mano pía,

por amor a su gran nombre,

fuente viva de justicia.

Cuando el tenebroso valle

cruce de la muerte fría,

no tendré temor alguno

siendo Dios el que me guía.

3

Con su vara y su cayado

me dará consuelo y vida,

y ante los que me persiguen

mesa me pondrá, surtida.

Con el bálsamo divino

mi cabeza aromatiza,

y rebosa ya la copa

que me colma de alegría.

4

La misericordia santa

seguirá la senda mía,

y de Dios en las mansiones

moraré por largos días.

Nada puede ya faltarme

porque Dios mis pasos guía

a la tierra saludable,

en divinos frutos rica.