Elegidos por Dios, inspirados por Cristo, impactando vidas.

In Search of the Master Plan

Himnario Adventista 1962

Himno 331

En el seno de alma

1

En el seno de mi alma una dulce quietud

se difunde embargando mi ser,

una calma infinita que sólo podrán

los amados de Dios comprender.

( Chorus )

Paz, paz, cuán dulce paz

la que da nuestro Padre eternal;

le ruego que inunden por siempre mi ser

sus ondas de amor celestial.

2

¡Que tesoro yo tengo en la paz que me dio!

En el fondo de mi alma ha de estar

tan seguro que nadie quitarlo podrá,

mientras vea los siglos pasar.

( Chorus )

Paz, paz, cuán dulce paz

la que da nuestro Padre eternal;

le ruego que inunden por siempre mi ser

sus ondas de amor celestial.

3

Esta paz inefable consuelo me da,

pues descanso tan sólo en Jesús;

y en peligro mi alma ya nunca estará,

porque estoy inundado en su luz.

( Chorus )

Paz, paz, cuán dulce paz

la que da nuestro Padre eternal;

le ruego que inunden por siempre mi ser

sus ondas de amor celestial.

4

Alma triste, que en rudo conflicto te ves,

sola y débil, tu senda al seguir,

haz de Cristo tu amigo, que fiel siempre es,

y su paz tú podrás recibir.

( Chorus )

Paz, paz, cuán dulce paz

la que da nuestro Padre eternal;

le ruego que inunden por siempre mi ser

sus ondas de amor celestial.