Elegidos por Dios, inspirados por Cristo, impactando vidas.

In Search of the Master Plan

Himnario Adventista 1962

Himno 268

Señor, Dios poderoso

1

Señor, Dios poderoso,

a Ti vengo a implorar,

mi voz oye amoroso,

mi ser ¡oh ven a limpiar!

Yo sé que mis transgresiones

tu amor las puede borrar;

perdona mis rebeliones.

¡Oh, ven en mí a morar!

2

Vagué en el pecado

sin paz, sin ley, sin Dios,

mas hoy ya humillado

de tu perdón vengo en pos.

¡Señor!, a mí sé propicio,

ven, cura todo mi mal;

yo dejo vano prejuicio

y todo lo terrenal.

3

Si Tú oyes mi ruego,

Señor, salvo seré.

A Ti mi ser entrego

y dulce paz yo tendré.

Anhelo en tus mansiones

eternas ir a morar,

y de tus glorias amadas

por siempre quiero gozar.