Manjar Sabático
07-01-2023
Malaquías 2
1 Ahora pues, oh sacerdotes, para vosotros [es] este mandamiento.
2 Si no oyereis, y si no pusiereis en vuestro corazón el dar gloria a mi nombre, dice Jehová de los ejércitos, yo enviaré maldición sobre vosotros, y maldeciré vuestras bendiciones; y ya las he maldecido, porque no lo ponéis en vuestro corazón.
3 He aquí, yo os dañaré vuestra sementera, y arrojaré sobre vuestros rostros el estiércol, el estiércol de vuestras fiestas solemnes, y con él seréis removidos.
4 Y sabréis que yo os envié este mandamiento, para que fuese mi pacto con Leví, dice Jehová de los ejércitos.
5 Mi pacto fue con él de vida y de paz, y estas cosas yo le di [por su] temor; porque me temió, y delante de mi nombre estuvo humillado.
6 La ley de verdad estuvo en su boca, e iniquidad no fue hallada en sus labios; en paz y en justicia anduvo conmigo, y a muchos hizo apartar de la iniquidad.
7 Porque los labios del sacerdote han de guardar la sabiduría, y de su boca buscarán la ley; porque él [es] el mensajero de Jehová de los ejércitos.
8 Mas vosotros os habéis apartado del camino; habéis hecho tropezar a muchos en la ley; habéis corrompido el pacto de Leví, dice Jehová de los ejércitos.
9 Por tanto, yo también os he hecho despreciables y bajos ante todo el pueblo, así como vosotros no habéis guardado mis caminos, y en la ley hacéis acepción de personas.
10 ¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos ha creado un mismo Dios? ¿Por qué, pues, somos desleales cada uno contra su hermano, profanando el pacto de nuestros padres?
11 Prevaricó Judá, y en Israel y en Jerusalén se ha cometido abominación; porque Judá ha profanado la santidad de Jehová, que él amó, y se casó con la hija de un dios extraño.
12 Jehová cortará de las tiendas de Jacob al hombre que hiciere esto, al que vela, y al que responde, y al que ofrece ofrenda a Jehová de los ejércitos.
13 Y esta otra vez haréis cubrir el altar de Jehová de lágrimas, de llanto, y de clamor; así que no miraré más a la ofrenda, para aceptarla con gusto de vuestra mano.
14 Mas diréis: ¿Por qué? Porque Jehová ha sido testigo entre ti y la esposa de tu juventud, contra la cual tú has sido desleal, aun [siendo] ella tu compañera y la esposa de tu pacto.
15 ¿No hizo Él uno, aunque tenía el remanente del espíritu? ¿Y por qué uno? Para que procurara una simiente de Dios. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales contra la esposa de vuestra juventud.
16 Porque Jehová Dios de Israel dice que Él aborrece el divorcio; y al que cubre la violencia con su vestidura, dice Jehová de los ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales.
17 Habéis cansado a Jehová con vuestras palabras. Y diréis: ¿En qué [le] hemos cansado? Cuando decís: Cualquiera que hace mal agrada a Jehová, y en los tales Él toma contentamiento; de otra manera, ¿dónde [está] el Dios de juicio?
Mente, Carácter y Personalidad, tomo 1 (1MCP), capítulo 18: La seguridad en el hogar
El amor humano debe fundarse en el amor divino
Solo en Cristo puede formarse una unión matrimonial feliz. El amor humano debe fundar sus más estrechos lazos en el amor divino. Únicamente donde reina Cristo puede haber cariño profundo, fiel y abnegado. —El Ministerio de Curación, 276 (1905). {1MCP 161.1; 1MCP.152.1}
Alcanzar el ideal de Dios
Hombres y mujeres pueden alcanzar el ideal que Dios les señala si aceptan la ayuda de Cristo. Lo que la humana sabiduría no puede lograr, la gracia de Dios lo hará en quienes se entregan a él con amor y confianza. Su providencia puede unir los corazones con lazos de origen celestial. El amor no será tan solo un intercambio de palabras dulces y aduladoras. El telar del cielo teje con urdimbre y trama más finas, pero más firmes, que las de los telares de esta tierra. Su producto no es una tela endeble, sino un tejido capaz de resistir cualquiera prueba, por dura que sea. El corazón quedará unido al corazón con los áureos lazos de un amor perdurable. —El Ministerio de Curación, 280 (1905). {1MCP 161.2; 1MCP.152.2}
Pesar cada sentimiento al considerar el matrimonio
Los que piensan en casarse deben pesar cada sentimiento y cada manifestación del carácter de la persona con quien se proponen unir su suerte. Cada paso dado hacia el matrimonio debe ser acompañado de modestia, sencillez y sinceridad, así como del serio propósito de agradar y honrar a Dios. El matrimonio afecta la vida futura en este mundo y en el venidero. El cristiano sincero no hará planes que Dios no pueda aprobar. —El Ministerio de Curación, 277 (1905). {1MCP 162.1; 1MCP.152.3}
La unión verdadera es la obra de años
Por mucho cuidado y prudencia con que se haya contraído el matrimonio, pocas son las parejas que hayan llegado a la perfecta unidad al realizarse la ceremonia del casamiento. La unión verdadera entre ambos cónyuges es obra de los años subsiguientes. —El Ministerio de Curación, 278 (1905). {1MCP 162.2; 1MCP.153.1}
Desaparece la imagen romántica
Cuando la pareja recién casada enfrenta la vida con su carga de perplejidades y preocupaciones, desaparece el aspecto romántico con que la imaginación suele tan a menudo revestir el matrimonio. Marido y mujer aprenden entonces a conocerse como no podían hacerlo antes de unirse. Este es el período más crítico de su experiencia. La felicidad y utilidad de toda su vida futura depende de que asuman en ese momento una actitud correcta. Muchas veces cada uno descubre en el otro flaquezas y defectos que no sospechaban; pero los corazones unidos por el amor notarán también cualidades desconocidas hasta entonces. Procuren todos descubrir las virtudes más bien que los defectos. Muchas veces, nuestra propia actitud y la atmósfera que nos rodea determinan lo que se nos revelará en otra persona. Son muchos los que consideran la manifestación del amor como una debilidad, y permanecen en tal retraimiento que repelen a los demás. Este espíritu paraliza las corrientes del amor. Al ser reprimidos, los impulsos de sociabilidad y generosidad se marchitan y el corazón se vuelve desolado y frío. Debemos guardarnos de este error. El amor no puede durar mucho si no se le da expresión. No deben permitir que el corazón de quienes los acompañen se agoste por falta de bondad y solidaridad de parte de ustedes. —El Ministerio de Curación, 278 (1905). {1MCP 162.3; 1MCP.153.3}
El amor estimula hacia fines más nobles
Ame cada uno de ellos al otro antes de exigir que el otro lo ame. Cultive lo más noble que haya en sí mismo y esté pronto a reconocer las buenas cualidades del otro. El saberse apreciado es un admirable estímulo y motivo de satisfacción. El compañerismo y el respeto alientan el esfuerzo por alcanzar la excelencia, y el amor aumenta al impulsar la persecución de fines cada vez más nobles. —El Ministerio de Curación, 279 (1905). {1MCP 163.1; 1MCP.154.1}
La individualidad no se debe fusionar
Ni el marido ni la mujer deben fundir su individualidad en la del cónyuge. Cada cual tiene su relación personal con Dios. A él tiene que preguntarle cada uno: “¿Qué es bueno? ¿Qué es malo? ¿Cómo cumpliré mejor el propósito de la vida?” Fluya el caudal del cariño de cada uno hacia Aquel que dio su vida por ellos. Considérese a Cristo el primero, el último y el mejor en todo. En la medida en que su amor a Cristo se profundice y fortalezca, se purificará y fortalecerá su amor mutuo. —El Ministerio de Curación, 279 (1905). {1MCP 163.2; 1MCP.154.2}
Tenemos nuestra propia individualidad, y la individualidad de la esposa no debe perderse en la de su esposo. Dios es nuestro Creador. Somos suyos por creación, y somos suyos por redención. Queremos ver cuánto podemos retribuir a Dios, porque él nos da el poder moral, él nos da la eficiencia, él nos da el intelecto; y él quiere que aprovechemos al máximo estos preciosos dones para la gloria de su nombre. —Manuscrito 12, 1895. {1MCP 163.3; 1MCP.154.3}
Entera sumisión únicamente a Jesús
Dios requiere que la esposa recuerde siempre el temor y la gloria de Dios. La sumisión completa que debe hacer es al Señor Jesucristo, quien la compró como hija suya con el precio infinito de su vida […]. Su individualidad no puede desaparecer en la de su marido, porque ha sido comprada por Cristo. —El hogar adventista, 101 (1894). {1MCP 163.4; 1MCP.154.4}
No debe albergarse el pensamiento que la unión es un error
Aunque se susciten dificultades, congojas y desalientos, no abriguen jamás ni el marido ni la mujer el pensamiento de que su unión es un error o una decepción. Decida, cada uno de ustedes, ser para el otro cuanto le sea posible. Sigan teniendo el uno para con el otro la atención que se tenían al principio. Aliéntense el uno al otro en las luchas de la vida. Procure cada uno favorecer la felicidad del otro. Haya entre ustedes amor mutuo y sopórtense uno a otro. Entonces el matrimonio, en vez de ser la terminación del amor, será más bien su verdadero comienzo. El calor de la verdadera amistad, el amor que une un corazón al otro, es sabor anticipado de los goces del cielo. —El Ministerio de Curación, 278, 279 (1905). {1MCP 163.5; 1MCP.154.5}
Una relación controlada por la razón
Los que consideran la relación matrimonial como una de las ordenanzas sagradas de Dios, protegida por su santo precepto, estarán controlados por los dictados de la razón. Considerarán cuidadosamente los resultados de cada privilegio que otorga la relación matrimonial. Estos sentirán que sus hijos son joyas preciosas que Dios encargó a su cuidado, para quitar de su naturaleza la superficie áspera por medio de la disciplina, a fin de que aparezca su brillo. Se sentirán bajo la más solemne obligación de formar sus caracteres de tal manera que puedan hacer el bien en su vida, bendecir a otros con su luz, y que el mundo sea mejor porque ellos vivieron en él, y que finalmente estén en condiciones para la vida superior, el mundo mejor, para brillar en la presencia de Dios y del Cordero para siempre. —Healthful Living, 48 (1865). {1MCP 164.1; 1MCP.155.1}
Una familia bien organizada
La empresa familiar debiera estar bien organizada. El padre y la madre tienen que considerar juntos sus responsabilidades. Han de trabajar juntos para el bienestar de sus hijos. No debe haber desacuerdos entre ellos. Nunca debieran criticarse mutuamente sus planes o cuestionar el juicio del otro en presencia de sus hijos. Si la esposa no tiene experiencia, debería tratar de descubrir dónde su trabajo hace más difícil la tarea de su esposo mientras él trabaja por la salvación de sus hijos. Y el esposo tiene que sostener las manos de su esposa, dándole consejos sabios y motivación amante. —The Review and Herald, 8 de julio de 1902. {1MCP 164.2; 1MCP.155.2}
Los padres deben gobernarse a sí mismos
Los padres que gobiernan con éxito sus familias han de primero gobernarse a sí mismos. Si desean tener solo palabras agradables en su familia, deben hacer que sus hijos únicamente escuchen palabras agradables de sus labios. Al plantar una semilla se producirá una cosecha similar. Los padres tienen una obra solemne y sagrada que realizar en la educación de sus hijos por precepto y ejemplo. Están bajo la obligación de presentar ante Dios a sus hijos en condiciones de recibir, a una edad muy temprana, un conocimiento inteligente de lo que significa seguir a Jesucristo. Si los que pretenden ser cristianos bíblicos tienen hijos que no temen ni aman a Dios, en la mayoría de los casos es porque el ejemplo de los padres no ha sido el correcto. Se sembraron semillas falsas y espurias, y se ha producido una cosecha de espinas y abrojos. —Manuscrito 59, 1900. {1MCP 164.3; 1MCP.156.1}
Sonrisas y palabras tiernas para la familia
No es solo nuestro privilegio, sino nuestro deber, cultivar la mansedumbre, para que la paz de Cristo esté en el corazón, y como pacificadores y seguidores de Cristo sembrar una preciosa semilla, que producirá una cosecha para la vida eterna. Los profesos seguidores de Cristo pueden poseer muchas cualidades buenas y útiles; pero su carácter queda muy deformado por un temperamento falto de bondad, displicente y juzgador. El esposo o la esposa que abriga sospecha y desconfianza, crea disensión y dificultades en el hogar. Ninguno de ellos debiera reservar sus palabras amables y sonrisas únicamente para los extraños, y manifestar irritabilidad en el hogar, destruyendo así la paz y la alegría. —Nuestra Elevada Vocación, 181 (1894). {1MCP 165.1; 1MCP.156.2}
Debe evitarse el lenguaje vulgar
Padres y madres, esposos y esposas, les ruego que no se dejen dominar por pensamientos bajos y lenguaje vulgar. Las palabras rudas, las bromas bajas, la falta de cortesía en la vida de hogar, dejarán una impresión sobre ustedes, y si se repiten con frecuencia suficiente, llegarán a ser una segunda naturaleza. El hogar es un lugar demasiado sagrado como para contaminarlo con vulgaridad, sensualidad y recriminaciones. Hay un Testigo que declara: “Conozco tus obras”. Permitan que el amor, la verdad, la bondad y la paciencia sean las plantas que se cultiven en el jardín del corazón. —Carta 18b, 1891. {1MCP 165.2; 1MCP.156.3}
Nunca manifieste rudeza o falta de bondad
¿Nunca manifiesta usted rudeza, falta de bondad y falta de cortesía en el hogar? Si manifiesta dureza en su hogar, no importa cuán elevada pueda ser su profesión, usted está quebrantando los mandamientos de Dios. —The Review and Herald, 29 de marzo de 1892. {1MCP 165.3; 1MCP.157.1}
Los amigos no deben inmiscuirse en la vida familiar (consejo a un joven)
El círculo del hogar debería ser considerado como un lugar sagrado, un símbolo del cielo, un espejo para reflejarnos. Podemos tener amigos y conocidos, pero no deben inmiscuirse en la vida del hogar. Debería existir un fuerte sentido de pertenencia, que produzca una sensación de tranquilidad, reposo y confianza. {1MCP 165.4; 1MCP.157.2}
Pero su asociación con otras mujeres y niñas ha sido una fuente de tentación para ellas, conduciéndolas a tomarse libertades y sobrepasar el límite que la relación matrimonial impone sobre cada hombre y mujer. Usted no lo percibió, pero su amor por las diversiones y el espíritu que usted estimuló no impresionaron a otros con lo sagrado de la relación matrimonial. {1MCP 166.1; 1MCP.157.3}
La vida familiar práctica es la gran prueba del carácter. Por su tierna consideración en el hogar, por el ejercicio de la paciencia, la bondad y el amor, un hombre determina su carácter. —Carta 17, 1895. {1MCP 166.2; 1MCP.157.4}
Las esposas anhelan palabras de amor
Muchas mujeres anhelan de sus esposos, quienes las han elegido para ser las compañeras de su vida, palabras de amor y bondad y las atenciones y cortesías usuales que les corresponden. Cuántas dificultades y qué marea de males e infelicidad se podrían haber evitado si los hombres, y también las mujeres, hubieran continuado cultivando la consideración, la atención, las bondadosas palabras de aprecio, y las pequeñas cortesías de la vida que mantuvieron vivo el amor y que sintieron que eran necesarias cuando estaban conquistando a las compañeras elegidas. {1MCP 166.3; 1MCP.157.5}
Si el esposo y la esposa solo continuaran cultivando estas atenciones que nutren el amor, serían felices en su compañía mutua y tendrían una influencia santificadora sobre sus familias. Tendrían entre sí un pequeño mundo de felicidad y no desearían salir de ese mundo para buscar nuevas atracciones y nuevos objetos de su amor. Muchas esposas han enfermado y muerto prematuramente por falta de palabras de estímulo, de bondad y de amor manifestadas en atenciones y palabras bondadosas. —Carta 27, 1872. {1MCP 166.4; 1MCP.158.1}
El esposo puede cerrar la puerta a la enfermedad
El esposo debe manifestar gran interés en su familia. Necesita ser especialmente cuidadoso de los sentimientos de una esposa débil. Puede evitarle muchas enfermedades. Las palabras bondadosas, alegres y alentadoras resultarán mucho más eficaces que las medicinas más poderosas. Infundirán ánimo al corazón de la abatida y desanimada esposa, y la alegría infundida a la familia por los actos y las palabras de bondad, recompensarán diez veces el esfuerzo hecho. {1MCP 166.5; 1MCP.158.2}
El esposo tiene que recordar que gran parte de la carga de educar a sus hijos recae sobre la madre, y que ella ejerce una gran influencia para modelar sus mentes. Esto debe inducirlo a manifestar los sentimientos más tiernos, y aliviar con solicitud sus cargas. Debe alentarla a apoyarse en su afecto, y a dirigir sus pensamientos hacia el cielo, donde hay fuerza, paz y descanso final para los cansados. {1MCP 167.1; 1MCP.158.3}
No tiene que volver a la casa con la frente ceñuda, sino que su presencia debiera brindar alegría a la familia y estimular a la esposa a mirar hacia arriba y creer en Dios. Unidos, pueden aferrarse a las promesas de Dios y atraer su rica bendición sobre la familia. La falta de bondad, el espíritu de queja y la ira, apartan a Jesús de la morada. Vi que los ángeles de Dios huirán de una casa donde se pronuncian palabras desagradables y se manifiesta inquietud y disensión. —Joyas de los Testimonios 1:105, 106 (1862). {1MCP 167.2; 1MCP.158.4}
El esposo, cabeza de la familia
El esposo y padre es cabeza de la familia. Es justo que la esposa busque en él amor, apoyo y ayuda para la educación de los hijos, pues son de él tanto como de ella, y él tiene tanto interés como ella en el bienestar de ellos. Los hijos buscan consejos y dirección en el padre, quien necesita tener un concepto correcto de la vida y de las influencias y compañías que han de rodear a su familia. Ante todo, debería ser dirigido por el amor y temor de Dios y por la enseñanza de la Palabra divina, para poder encaminar los pasos de sus hijos por la buena senda. —El Ministerio de Curación, 303 (1905). {1MCP 167.3; 1MCP.159.1}
La esposa, ayuda idónea para el esposo
Dios mismo dio a Adán una compañera. Le proveyó de una “ayuda idónea para él” (Génesis 2:18), alguien que realmente le correspondía, una persona digna y apropiada para ser su compañera y que podría ser una sola carne con él en amor y compañerismo. Eva fue creada de una costilla tomada del costado de Adán; este hecho significa que ella no debía dominarlo como cabeza, ni tampoco debía ser humillada y hollada bajo sus plantas como un ser inferior, más bien debía estar a su lado como su igual, para ser amada y protegida por él. Siendo parte del hombre, hueso de sus huesos y carne de su carne, era ella su segundo yo; y quedaba en evidencia la unión íntima y afectuosa que debía existir en esta relación. —Historia de los Patriarcas y Profetas, 26, 27 (1890). {1MCP 167.4; 1MCP.159.2}
Cómo crear la paz en el círculo del hogar
Cuando el esposo tiene la nobleza de carácter, la pureza de corazón y la elevación mental que debe poseer todo verdadero cristiano, ello será puesto de manifiesto en las relaciones matrimoniales […]. Procurará mantener a su esposa con salud y buen ánimo. Se esforzará por pronunciar palabras de consuelo, y por crear en el círculo del hogar una atmósfera de paz. —El hogar adventista, 205 (1894). {1MCP 168.1; 1MCP.159.3}
Los maridos tienen que estudiar el modelo y procurar saber lo que significa el símbolo presentado en la Epístola a los Efesios, la relación que sostiene Cristo con su iglesia. En su familia, el esposo ha de ser como el Salvador. ¿Se destacará él en la noble virilidad que Dios le dio, y procurará siempre elevar a su esposa y a sus hijos? ¿Alentará en derredor suyo una atmósfera pura y dulce? Mientras asevera sus derechos a ejercer la autoridad, ¿no cultivará tan asiduamente el amor de Jesús, para hacer de él un principio permanente que rija su hogar? — El hogar adventista, 102 (1894). {1MCP 168.2; 1MCP.160.1}
El esposo no ha de hacer alarde de su posición
No evidencia virilidad el esposo que constantemente hace alarde de su puesto como cabeza de la familia. No aumenta el respeto hacia él cuando se le oye citar la Escritura para apoyar sus derechos a ejercer autoridad. No lo hará más hombre el requerir de su esposa, la madre de sus hijos, que actúe de acuerdo con los planes de él como si fueran infalibles. {1MCP 168.3; 1MCP.160.2}
El Señor ha constituido al esposo como cabeza de la esposa para que la proteja; él es el vínculo de la familia, el que une sus miembros, así como Cristo es cabeza de la iglesia y Salvador del cuerpo místico. Todo esposo que asevera amar a Dios debe estudiar cuidadosamente lo que Dios requiere de él en el puesto que ocupa. La autoridad de Cristo se ejerce con sabiduría, con toda bondad y amabilidad; así también ejerza su poder el esposo e imite la gran Cabeza de la iglesia. —El hogar adventista, 191, 192 (1894). {1MCP 168.4; 1MCP.160.3}
La esposa ayudará al esposo a mantener su dignidad
También se me ha mostrado que muchas veces la esposa comete un grave error. Ella no realiza esfuerzos decididos para dominar su propio genio y hacer feliz el hogar. Manifiesta a menudo inquietud y profiere quejas innecesarias. El esposo llega de su trabajo cansado y perplejo, y encuentra un rostro ceñudo en vez de palabras alegres y alentadoras. Él es humano, y sus afectos se apartan de su esposa. Pierde el amor al hogar, su senda se oscurece y se desvanece su valor. Pierde el respeto propio y la dignidad que Dios le exige que mantenga. {1MCP 168.5; 1MCP.160.4}
El esposo es la cabeza de la familia, como Cristo es la cabeza de la iglesia, y cualquier actitud asumida por la esposa que pueda disminuir su influencia y degradar su posición digna y responsable, desagrada a Dios. Es deber de la esposa renunciar a sus deseos y voluntad, en favor de su esposo. Ambos tienen que saber renunciar a sus gustos, pero la Palabra de Dios da la preferencia al criterio del esposo. Y la esposa no perderá dignidad al ceder así a aquel a quien ella eligió por consejero y protector. El esposo ha de mantener su posición en la familia, con toda mansedumbre, y sin embargo con decisión. —Joyas de los Testimonios 1:106 (1862). {1MCP 169.1; 1MCP.161.1}
Los seres humanos somos sociales
Entre todas las criaturas que Dios había creado en la tierra, no había ninguna igual al hombre. “Después dijo Jehová Dios: ‘No es bueno que el hombre esté solo: le haré ayuda idónea para él’”. Génesis 2:18. El hombre no fue creado para vivir en la soledad; ha de tener una naturaleza sociable. Sin compañía, las bellas escenas y las encantadoras ocupaciones del Edén no hubieran podido proporcionarle perfecta felicidad. Aun la comunión con los ángeles no hubiera podido satisfacer su deseo de apoyo y compañía. No existía nadie de la misma naturaleza y forma a quien amar y de quien ser amado. —Historia de los Patriarcas y Profetas, 26 (1890). {1MCP 169.2; 1MCP.161.2}
La armonía en el hogar solamente es posible por el espíritu de Dios
Debemos tener el Espíritu de Dios, o no podremos tener armonía en el hogar. Si la esposa tiene el espíritu de Cristo, será cuidadosa en lo que respecta a sus palabras; dominará su genio, será sumisa y sin embargo no se considerará esclava, sino compañera de su esposo. Si este es siervo de Dios, no se enseñoreará de ella; no será arbitrario ni exigente. No podemos estimar en demasía los afectos del hogar; porque si el Espíritu del Señor mora allí, el hogar es un símbolo del cielo. —El hogar adventista, 102, 103 (1894). {1MCP 169.3; 1MCP.161.3}
El círculo interior es supremo
Hemos de usar todas nuestras facultades para Cristo. Esta es la deuda que cada uno tiene con Dios. Al establecer una relación con Cristo, el hombre renovado solamente regresa a su relación original con Dios. Él es un representante de Cristo, y siempre ha de orar y velar en oración. Sus deberes lo rodean, cercanos y remotos. Su primer deber es con sus hijos y sus familiares más cercanos. Nada puede excusarlo de descuidar el círculo interior en favor del círculo exterior mayor. {1MCP 169.4; 1MCP.162.1}
En el día del ajuste final de cuentas, los padres y las madres tendrán que responder con respecto a sus hijos. Se preguntará a los padres qué hicieron y dijeron para asegurar la salvación de las almas sobre las que ellos mismos asumieron la responsabilidad de traerlos al mundo. ¿Descuidaron a sus corderos, dejándolos al cuidado de extraños? Padres y madres, ¿están ustedes permitiendo que sus hijos crezcan en la impureza y el pecado? Un gran bien hecho a otros no cancelará la deuda que tienen con Dios de cuidar a sus hijos. El bienestar espiritual de su familia está primero. Llévenlos consigo a la cruz del Calvario, trabajando por ellos como quienes tienen que dar cuentas. —Manuscrito 56, 1899. {1MCP 170.1; 1MCP.162.2}
Testimonio: 10-10-2017
Amados, octubre 10, 2017, 6:45 de la mañana. Vino a mi palabra de Dios y me dijo:
“¡Ay de los que tuercen la verdad para sentirse tranquilos! Pues, ellos, sólo recibirán escarnios. ¡Dichoso aquel que confíe en Mí! Hay camino que al hombre parece derecho pero su fin es camino de muerte. Pronto llorará Israel, pues confió en sus adivinos y falsos profetas que presagiaron el bien cuando Yo, el Eterno, he declarado el mal. ¿Por qué dudáis de mis palabras y tenéis por especulación mis dichos?” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p1}
“¡Ay de ti que pones tus sentimientos por encima de un Escrito Está, y luego, clamas por protección que no tendrás! Porque has usurpado, con tus razonamientos, mis mandatos y no divulgas lo enseñado.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p2}
“¡Ay que vendrá sobre ti y no escaparás! Porque aún los niños reconocen el verano. ¿De qué te vale,” seguía diciendo, “explicaciones y evidencias si tu razonamiento es lo único que cuenta?” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p3}
“¡Ay de ti,” seguía diciendo la voz, “pues en un momento sólo será tu lamento! Y, ¿quién te consolará? Desechaste los profetas y ni aún mi propia voz quisiste oír. Sólo oirás agoreros que decían paz, y paz, cuando Yo he hablado de guerra. Más, como no te arrepentiste”, seguía diciendo, “aun así, un espíritu de error vendrá sobre ti y no sabrás ni cuándo naciste. Por cuanto has desechado al Santo de Israel, así, el Santo de Israel te ha desechado.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p4}
“No hay entendimiento en Israel”, seguía diciendo, “porque me desecharon y no quisieron mi consejo. Y ahora, ¿quién te guiará? ¡Dichoso el que confía en Mí y hace de Mí su consejo y [de] mis mandatos su regla de acción! He aquí que: fuego, azufre, humo y pestilencia están al acecho, pues mi mano está alzada. ¿Por qué ignoran mis palabras y luego por Mí claman?”, —seguía diciendo. Entonces, hizo una pausa y dijo: “¿habrá salvador en Sodoma y podrá librarse por sí sola Gomorra? Vendrá sobre ti Asiria, y Egipto te esclavizará por cuanto desechaste el consejo y pisoteaste el derecho. Babilonia reinará y cree que nada le sucederá, y sus súbditos la alaban.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p5}
“¡Ay de las naves de Quitim! ¡Ay de Adma, y Zeboim! ¡Ay de los que te siguen sin saber a dónde van! Porque la destrucción les seguirá.”
Entonces, otra vez, hizo una pausa y continuó diciendo:
“¡Ay de ti, Jerusalén, que te congregas con Babilonia! Estás junto con ella para sentirte aceptada. ¿Acaso no he sido Yo un buen esposo que debes ir tras tus amantes? Si aun cuando cayere fuego del cielo ante tus ojos, no me buscarás porque tus deleites amaste más que la rectitud y tu poder más que la verdad.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p6}
“¡Ay de los que trabajan en ti por precio y venden su libertad por precio! ¿Acaso no podré Yo arremeter en una hora contra ellos? Y lo que tienen, ¿de quién será?” preguntaba. “Vivo Yo,” dice el Eterno, “que juicio tras juicio, y castigo tras castigo vendrán sobre ti, y no escaparás, porque no fuiste guardador ni celador de Mi verdad”. “¡Sal de ella, pueblo mío! Ve a tus aposentos, cierra tras ti tus puertas mientras pasa la indignación. Porque Jerusalén será desolada y sus seguidores, de precio y cohecho, serán barridos. Porque, para esto, hay plazo. Porque desecharon el consejo y se apartaron de la rectitud y pisotearon la causa y la verdad y no buscaron al Santo de Israel.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p7}
Seguía diciendo: “Yo”, dice el Eterno, “declaro sobre ti: destrucción, temor y tormento. Y tu gloria, ¿para quién será?”—preguntaba. “Ensuciaste mi verdad, decretaste maldad al recto y te regocijaste con el impío, llegaste a ser cueva de toda ave aborrecible porque lo desechaste y lo deseaste. Yo te preservé con Mi verdad, pura y santa, más no quisiste y ahora tu disfraz es caído y tu maldad abiertamente será conocida; porque dices ser la guardadora de mis mandamientos, más los pisoteas.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p8}
“¡Ay de ti! Vivo Yo”, dice el Eterno, “que no te sufriré más. No protestaré ya más por Mí, porque tus protestas han sido compradas por precio y has desechado al Santo de Israel y te has vuelto a ser hermana consentida de una ramera. ¿Acaso te protegerá ella? ¿y no te escarnecerá?” —preguntaba. “¿Acaso serás para ella la niña de sus ojos como lo has sido para Mí?” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p9}
“Vivo Yo”, dice el Eterno, “que harán de ti despojo. Y, [por] cuanto diste la espalda al que te guiaba y sustentaba, el Santo de Israel, Yo no seré más tú guiador. Y sólo serán ciegos guiando ciegos. Y sabrás que Yo Soy un Dios celoso que visito la maldad y abomino la iniquidad. Tu aliada te alabará y te engrandecerá. Y, en un momento, pero de repente, caerás, y no [habrá] quién te ayude. Porque pisoteaste al Justo y detuviste la verdad y no anduviste en integridad. Todos te verán, y harán fiesta por ti pensando que la unión es cumplida, pero pronto verán que hay un puñado que me sigue y vive escondido en Mí. Te unirás a las leyes opresoras, y tratarás de someterlo y de destruirlo, pero no te darás cuenta que mi mano los protege y ellos viven bajo la sombra del Altísimo.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p10}
“¡Ay de tí, pues cosa grande es caer bajo la mano del Altísimo! Ellos huirán primero con Mi protección. Pero, cuando te toque a ti, ¿quién te protegerá? Les di mis sábados por señal y, ¿qué habéis hecho con ellos? No hay en ti quién enseñe el derecho y la justicia que no sea pisoteado. Esta es tu hora, pero tu recompensa te aguarda.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p11}
“Mi pueblo real no está en ti, pues Mi guía los lleva lejos de tí por tus abominaciones. Desechaste la profecía y tuerces el derecho, y no llevas mi nombre. ¿Cómo pensaste en ser mi amada bajo tal traición? Vivo Yo,”—dice El Eterno—, “que todo está escrito para tu destrucción.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p12}
Entonces, amados, hizo otra pausa y dijo: “¡pueblo mío, desamparado y perseguido! Hoy te recojo en mis aposentos y te redimiré y te sustentaré con la diestra de mi justicia. Y, aunque son muy pocos, junto a Mí, serás fuerte. Tras la penuria, estarás por un momento, y, al fin, mi Espíritu reposará en vosotros a plenitud, y saldrás de tus aposentos, que Yo te he llevado, y serás un heraldo de fe y verdad. Te verá la gran ramera, y sus seguidoras, y te verá la que llevaba mi verdad y la torció, y fue desechada. Y, luego de ser espantada, te odiará y tratará de echarte mano, más no prevalecerá. Porque en Mí, es la hora de alumbrar con gran luz, luz final a este mundo de oscuridad. Muchos vendrán, y a muchos rescatarán. Más, culminado el conteo, la luz será escondida por Mí; y tus perseguidores no escaparán de mi mano. Por siete veces los heriré y, en su agonía, buscarán solución. Más aún para esto hay plazo. Más, cuando deseen arremeter a sangre contra ti y comience su cacería, Yo me levantaré de mi lugar y vendrá sobre ellos lo que he hablado. Y no habrá escapatoria [de] mi mano. Y todos sabrán que Yo Soy Dios y que no hay ninguno como Yo. Pero mis verdaderos hijos están escondidos bajo mis alas y verán a los lejos tu tormento. Más no perecerán, pues su alimento y su agua estarán seguros. ¿Acaso no lo estipulé por mis siervos los profetas? — decía el Eterno, “¿acaso lo he olvidado?” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p13}
“Yo Soy el Alfa y la Omega”, seguía diciendo, “el Principio y el Final. Y mi dicho se cumplirá como está estipulado. ¡Avanza, pueblo mío, no te detengas!” —decía, “pues vuestro adversario, el diablo, trama contra ustedes para destruirlos. ¡Entra en tus aposentos!” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p14}
“Mis castigos con misericordia están en todo lugar y, ni aun así, los malos se arrepienten. Corren por su vida de aquí para allá, más no prevalecerán.”
“Pero tú, mi pueblo, mantén la calma, pues Yo seré tu sustentador en medio de esto. Confía en mí”, decía, “y avanza por fe y no por vista. Y serás recompensado por tu fe. No te afanes,” seguía diciendo, “ni [te creas en] desamparo, ni te desesperes, pues estás esculpido en la palma de mis manos y, aunque ruja la tempestad, mis alas te guardarán. ¿Acaso te he fallado?” Y Él mismo contestó: “¡de ninguna manera!” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p15}
Entonces, siguió diciendo: “¡vivo Yo!”, dice el Eterno, “que mis ojos están sobre los que me buscan y obedecen, y mi paz estará con ellos. He aquí Yo he revelado lo que ha de acontecer rápidamente, pues el plazo está por cumplirse. Lleva este mensaje” —me dijo, “y no te detengas, pues los entendidos entenderán; y, todos aquellos que están escritos en el Libro de la Vida, sabrán lo que estoy diciendo.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p16}
“Mis escogidos los recogeré Yo y ya no estarán más dispersos, porque me siguieron, aún, en la tribulación. Y guardaron mis mandamientos, por lo cual, Yo les aumenté su fe. Dichoso el que en Mí confía y guarda todas estas cosas porque vuestra redención está cerca,” —decía. “¡A la ley y al testimonio, si no dicen conforme a esto es porque no les ha amanecido! Avanza, diles” —me decían, “que se apresuren a ubicarse y que no olviden mis instrucciones: casa pequeña”, me repitió, “terreno donde puedan sembrar, agua, agua propia —río, manantial, pozo—, que tenga agua.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p17}
“Buscadme y viviréis decía, desechadme y moriréis. Es hora de clamar por la unción total del Espíritu Santo, pues si no lo recibes no podrás soportar la gran tempestad que se avecina. Entonces, habiendo dicho esto, ¿en qué otra cosa estaréis ocupados?”, dijo. “Procurad mi aprobación, con temor y temblor, para que en esta hora puedan vivir. Dejad a un lado el afán del mundo y procurad vuestra salvación, pues no hay en mi mudanza, y la hora final ya está avanzada. Temblad y no pequéis, meditad en vuestras camas, y callad, y confiad en Jehová. Estoy a la puerta y llamo, todo aquel cuya alma es recta, va a oír mi voz, mi voz, y va a entender. Sé, pues, vigilante,” me decía, “¡y apresúrate! Pues todo esto pasará, más mi Palabra, no pasará. Corre y di estas palabras para que mi deseo en ellos esté cumplido.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p18}
Entonces, terminó con estas palabras: “sé fiel hasta la muerte y Yo te daré la corona de la vida.” Que el Señor me los bendiga. {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p19}
Testimonio: 24-06-2018
Amados, junio 24, 2018. Estaba yo meditando en muchas cosas. Muchas cosas que el Señor me ha dicho, que me ha mostrado, muchas interrogantes de muchas personas, muchas cosas que están pasando a nivel mundial. En fin, estaba extasiada en todas estas cosas y rogándole al Señor, realmente, pidiéndole al Señor de todo corazón, por su pueblo. [Para] que cuide [a] su pueblo en la ancha faz de la tierra, [los] que están saliendo a las montañas, que están queriendo hacer la voluntad de Dios y que el enemigo está, de una manera u otra, ensañado con ellos para que no puedan lograr el objetivo que Dios quiere para cada uno de nosotros. {Daisy Escalante: 24-06-2018, es.p1}
Entonces, en ese momento, mientras estaba yo en todo esto, vino palabra de Dios a mí diciendo de esta manera: He aquí hablo al guía mayor de mi rebaño: lo has saqueado y te has llenado en tus manjares con su grosura, y en huesos y despojos le has dejado. No hay ninguno que guíes que no disfrute de tus grosuras y tus deleites. Ahora pues, ¿qué dirás, que es el inminente postrer día? Y, ¿de dónde te vendrá la misericordia si has usurpado mi lugar, en mi rebaño, y de tus deleites no te privaste, aunque veías la aflicción del rebaño? He aquí, Yo tomo el control de mi verdadero rebaño y a ninguna de ellas perderé, ni se descarrilará ninguna. La levadura de vuestro corazón minó vuestra mente y no hubo discernimiento entre lo santo y lo común. Fuego extraño entró en vuestras manos, fuego que Yo no conozco; y con él estáis mancillando mi rebaño”. {Daisy Escalante: 24-06-2018, es.p2}
“Hoy, (de) los que te siguen, [son] con envidias, calumnias, desagradecidos, sin afecto natural, pues estos están picados por la serpiente antigua. Sabed, pues, que Yo Jehová no cambio, y a cada uno daré su justo precio. ¡Apartaos de la inmundicia! Y acercaos a Mí con un corazón recto y humillado. Alzad manos limpias hacia Mí; buscadme mientras pueda ser hallado. ¿No veis cómo el mundo gime y convulsa a mi postrer llegada? ¿Acaso otros te dirán: “aún no es el tiempo señalado y la hora aún, ya, de su venida, no es”, y engañarás a tu corazón? Y, ¿traicionarás tu corazón creyendo tal falsedad? No hay generación que haya visto estas cosas que, dentro de sí, no sepa que el tiempo es, ya, casi cumplido. ¿Qué comerás y qué beberás? ¿Acaso vestirás de gala en guerra y dormirás al son de la bocina? Vivo Yo el Eterno, que no pasará mucho sin que el mundo vea al príncipe de pecado hacerse pasar por Dios y muchos, aún de los que me conocen, le adorarán pues amaron sus deleites más que a Mí. Pronto, mi pueblo estará listo y a una proclamarán el mensaje final. Y, cuando veas esto, tú que duermes, ¿tendrás tiempo de despertar? Vestíos de luto porque día grande y presuroso es el día de Jehová y pronto está, a las puertas. La tierra se estremece y gime, el mar brama y los cielos lo denuncian. ¿Acaso será que todos reconocen mi proximidad menos los seres pensantes? {Daisy Escalante: 24-06-2018, es.p3}
¡Ay del que busca excusa para seguir sus propios caminos y se burla del que, humildemente, me busca! Pues allí será el lloro y el crujir de dientes. Ten, en sobremanera, vergüenza de tu condición y arrepiéntete pues, si no, vendré contra ti y serás estopa en medio del sequedal”. {Daisy Escalante: 24-06-2018, es.p4}
“¡Jóvenes insensatos, que vais tras la vanidad del mundo! ¿no sabéis que el Santo de Israel pesa vuestros corazones? ¿A dónde escaparéis en el día de aflicción? ¿y qué ídolo vuestro será [vuestro] defensor?” {Daisy Escalante: 24-06-2018, es.p5}
“¡Mujeres insensatas, que vivís la vida sin desear al Amado de los amados!”
“¡Hombres, vivís deseando el fuego de la perdición y pensáis que este no os llegará! ¿Acaso seguir el consejo juvenil, y sus deseos, será vuestra escapatoria? ¿acaso estrechar los pechos adúlteros te ayudará? ¡Miserables sois con miseria vuestra, pues habéis elegido el camino de la perdición! Y, ¿quién te seguirá? El falto de entendimiento”, contestó, “y apartado de la verdad”. {Daisy Escalante: 24-06-2018, es.p6}
“Vendiste la verdad por precio; y, ¿de qué te servirá? ¿de qué te servirá perder la verdad por precio? ¿acaso a Judas le sirvió? ¿acaso a Ananías y a Safira les sirvió? He aquí Yo pongo ante ti la balanza y mido tu camino, ¿qué, pues, veré?” {Daisy Escalante: 24-06-2018, es.p7}
“El hombre insensato paga votos por su salvación más el justo descansa en Dios, su Dios, confiado. ‘Porque caerán a tu lado mil y diez mil a tu diestra más a ti no llegarán’, ‘más no así con los malos que los arrebata el viento, por tanto, no se levantarán los malos en el día del juicio’. Dices en tu corazón: ‘no veré mal sino bien’. Más, he aquí, Yo salgo a ti con escarnio por cuanto has puesto a un lado al Santo de Israel”. {Daisy Escalante: 24-06-2018, es.p8}
Terminó de decir estas palabras, amados, y me dijo: “Oseas 4:6-10”. Quiera Dios, quiera Dios, y es mi ruego y oración, que cada uno de nosotros escuchemos la voz de Dios antes de que sea demasiado tarde para todos. Que el Señor me los bendiga. {Daisy Escalante: 24-06-2018, es.p9}
Oseas 4:6-10
6 Mi pueblo fue destruido porque le faltó conocimiento. Porque tú desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.
7 Conforme a su grandeza así pecaron contra mí; [por tanto], cambiaré su honra en afrenta.
8 Comen del pecado de mi pueblo, y en su maldad levantan su alma.
9 Tal será el pueblo como el sacerdote: y visitaré sobre él sus caminos, y le pagaré conforme a sus obras.
10 Y comerán, mas no se saciarán; fornicarán, mas no se aumentarán; porque dejaron de escuchar a Jehová.
Testimonio: 14-03-2019
Amados, marzo 14, 2019. En sueños, yo vi que estaba en las cercanías de una calle muy amplia. Yo veía cómo, muchos hermanos adventistas, transitaban por ella y ésta llegaba a una montaña. Estos la comenzaban a subir en sus carros. Mientras ellos más subían, más empinada era la calle y ésta era de tierra. Las instrucciones eran: “avanza a todo vapor, sin soltar el acelerador y así podrás llegar a la cima”. Yo observaba cómo muchos subían, y casi comenzando algunos y otros a medio camino, obviaban las instrucciones y caían sin control al precipicio. Uno a uno les vi subir, y vez tras vez se repetían las mismas instrucciones sin ningún resultado. Vi, luego, una hermana. Ella [se] montó en su pequeño vehículo y me dijo: “por favor, sube conmigo”. Se me permitió ir con ella y comenzamos la marcha. Sentí en mi ser el reto de la grande subida y comencé a ver el temor de ella, la alenté a continuar y no sacar el pie del acelerador. Ésta llorando decía: “¡no puedo más, debo parar, poner freno!” Le dije: “no lo hagas, si no, perecerás”. Puse mi mano en su pierna del acelerador y presioné, y el carro aceleró más, y con mucha, con mucha dificultad, pero a paso continuo, llegamos a la cima. Allí se nos ordenó bajar del vehículo el cual, al bajarnos, yo no le vi más. {Daisy Escalante: 14-03-2019 , es.p1}
El camino era muy escabroso y de grande inclinación hacia abajo, era peligroso, más se nos dieron unas instrucciones: “sólo mirar donde poníamos nuestros pies”. Así lo hicimos por un momento y comenzamos el descenso, más llegando a piedras grandes la hermana deseó descansar. Yo le exhorté a avanzar, más ella deseó quedar allí, descansando. Al parar, sus pies resbalaron y alcancé a agarrarle su mano. Mis fuerzas comenzaron a fortalecerse y pude sostenerla por la cintura en el aire y continuar con ella hasta llegar a un lugar más abajo. Allí me ayudaron con ella unos varones que ayudaban a llegar al suelo plano y seguro a cualquier persona que llegara —tras el largo y difícil camino— [hasta] donde ellos. Se me ordenó continuar el camino, al dejar [a] la hermana y que ésta quedara con ellos, más ésta, al verme retirar, corrió y me sobrepasó y su vida volvió a estar en peligro. Vi cómo, tras una montaña, grandes llamaradas de fuego salían de la tierra, y ésta, la tierra, temblaba como ebrio. Corrí hasta la hermana y le insté a que volviera a su lugar seguro, mucha fue la batalla, pues su resistencia era grande, hasta que cedió y retomó su retirada. {Daisy Escalante: 14-03-2019 , es.p2}
Luego, fui llevada a una llanura, allí, veía muchas personas haciendo sus quehaceres de trabajo diario. Muchos [estaban] agobiados por esto. Al terminar, pasaban frente a un gran cristal donde, detrás de él, había un hombre. Ellos entregaban su hoja de honorarios de trabajo y éste les entregaba un papel verde. Ellos se quedaban mirando este papel, y tristes y acongojados se retiraban. Fui entonces exhortada a decirles: “suelten todo y recibirán cien veces más”. Pero éstos, agobiados, no lograban entender cómo hacerlo. Escuché estas palabras y las instrucciones de repetirlas en voz muy fuerte: “no te goces con lo que tienes, negocia con lo que se te ha dado, negocia con lo que tienes”. Entonces, comencé a caminar entre ellos y a repetir estas palabras: “negocia con lo que tienes, negocia con lo que tienes”. Unos pocos comenzaron la acción y comenzó el movimiento. En sus casas abundaban los inmuebles y comenzaron a venderlos, y más hojas de papel verde llegaban a sus manos. Estos vendieron todo lo que poseían, casas, carros, enseres, y así al hacerlo eran llevados por ángeles excelsos en gloria a un gran campo frondoso de bellos árboles y aguas cristalinas. Allí pagando con lo que tenían entraron a poseer la tierra donde rápido comenzaron a trabajar y cosechaban con arduo trabajo al cien por uno. Estos comenzaron a recibir bendiciones celestiales, y toda carencia aparente era resuelta y así la felicidad y sabiduría celestial era su guía diaria. {Daisy Escalante: 14-03-2019 , es.p3}
Vi entonces los que habían quedado, sus rostros tristes y grises era un reflejo de su amargura. Estos tenían todo lo que los demás soltaron y no eran felices. Vi cómo, entre ellos, las pasiones bajas les envolvieron y pasaron a ser más desenfrenados que los animales. Prontamente sentí un temblor y se me animó a salir. Salimos de aquel lugar, que temblaba el suelo, vi llamas de fuego salir tras una montaña, y fuego en forma de rayos llegaba a las personas que gritaban despavoridas. Les insté a salir rápidamente, pero era muy tarde, todo, pronto, quedó envuelto en llamas. Fui entonces llevada a una gran puerta, ésta se abrió y vi un gran escritorio. Allí uno sentado en él. Veía cómo entraban familias de dos en dos por aquella puerta, y escuché decir: “dos menos uno es uno, uno tomado y el otro dejado. Allí será el llorar y el crujir de dientes”. Vi la agonía del que era rechazado y la tristeza del que era aceptado al ver su familiar rechazado. Con gran amor y ternura el que estaba sentado en el gran escritorio explicaba al aceptado la causa del por qué su acompañante era rechazado. Mientras le explicaba, veía cómo lágrimas caían de sus ojos encima del gran escritorio. La puerta se cerró y ya no vi más, sólo escuchaba repetidas veces: “dos menos uno es uno, uno será tomado y el otro será dejado”. {Daisy Escalante: 14-03-2019 , es.p4}
Ahí amados desperté, quiera Dios que cada uno de nosotros podamos ser aceptados en Cristo Jesús. Luchemos, luchemos esta carrera de tal manera que podamos llegar. Que el Señor me los bendiga. {Daisy Escalante: 14-03-2019 , es.p5}
Testimonio: 05-02-2020
Amados, el 5 de febrero del 2020. El Señor me habló acerca de completos mandatorios, completos no mandatorios, incompletos mandatorios, e incompletos no mandatorios. Yo había escuchado esto de otra forma, alguna vez en el transcurso de mi vida, e indirectamente [ya que] diariamente estamos trabajando con esto. Pero no de la manera en que el Señor me lo explicó durante los días subsiguientes a febrero 5, 2020. {Daisy Escalante: 05-02-2020, es.p1}
Ya el 12 de febrero, el Señor me dijo: “esto tienes que compartirlo con otras personas. Ya entendiste, no [sólo] con palabras sino con acciones, así que debes compartirlo porque otros también deben saber”. Así que, cumpliendo este cometido, les comparto. {Daisy Escalante: 05-02-2020, es.p2}
En los completos mandatorios, Él me dijo: “estas son las tareas diarias que sin ellas nuestro día no puede funcionar. Me dio algunos ejemplos en estos días: {Daisy Escalante: 05-02-2020, es.p3}
– buscar al Señor de mañana, al mediodía y en la tarde, como realmente Él se lo merece;
– tener ropa de cama limpia, mi propia ropa, [la] que me voy a poner;
– descanso;
– abrir camino para llegar a algún lugar;
– lavar platos.
Son cosas que, durante los días subsiguientes a febrero 5, 2020, Él me fue enseñando pero con una acentuación muy diferente a lo que realmente yo estaba acostumbrada a hacer. Si me levantaba en la mañana, mi culto matutino, mi culto vespertino, meditando en el Señor durante el día, pero no de la manera que Él me estaba enseñando luego de febrero 5, 2020. {Daisy Escalante: 05-02-2020, es.p4}
Así que aprendí muy bien esto de los completos mandatorios, repitiendo “estas son las tareas diarias que sin ellas nuestro día no puede funcionar”.
En los completos no mandatorios, el Señor me dijo: “son aquellas cargas que nos imponemos, porque, según nuestro criterio son importantes, y tienen que ser hechas, aunque éstas pudieran esperar. Y me dio un ejemplo muy clásico, que a lo mejor no lo hacemos de esta manera, pero sí de otras maneras lo podemos hacer también: lavar ventanas mientras mi prójimo tiene necesidad de alimento. Es bien importante que analicemos esto, porque, ¡cuántas veces caemos en este tipo de situación! Sin embargo, el Señor nos está enseñando, está educando un pueblo, y es bien importante que entendamos esto. {Daisy Escalante: 05-02-2020, es.p5}
También me habló de los incompletos mandatorios: estas son cosas vitales en nuestra vida que siempre se dejan a medias y esto acarrea amargura y descontento a nuestro ser. Me dio un ejemplo: el año bíblico, que se comienza y no se acaba; se siembra y no se atiende lo sembrado. Entonces, todas estas cosas tenemos que trabajarlas, esto que yo le estoy dando son ejemplos. Cada uno de ustedes tendrá algo que saben, dentro de su ser, que es lo que se ha dejado incompleto que debe ser mandatorio. {Daisy Escalante: 05-02-2020, es.p6}
En los incompletos no mandatorios me dijo: “ponerme a lavar platos cuando es la hora del culto, porque a la hora de lavarlos me puse a hablar por teléfono y me senté, en vez de hablar y lavarlos, y ahora, al sentir el peso del incompleto, corro a hacerlo, pisoteando así un completo mandatorio. {Daisy Escalante: 05-02-2020, es.p7}
Amados, así el Señor, el 5 de febrero del 2020, me fue instruyendo día tras día en cómo visualizar estos cuatro puntos diariamente. Y así, al finalizar el día, sentir la plena realización de ese día, teniendo una conciencia tranquila frente al deber, que genera una paz que sólo Dios nos puede dar. {Daisy Escalante: 05-02-2020, es.p8}
Así amados, sin temor al presente y con valor ante el futuro, caminemos seguros tras las pisadas de aquel que nunca ha perdido una batalla, ni la perderá. Quiera Dios que cada uno de nosotros podamos hacer así, y que podamos seguir siendo instruidos por Aquél que tiene toda la sabiduría, para que, así, podamos lograr ser lo que Él desea de cada uno de nosotros. Que el Señor nos bendiga. {Daisy Escalante: 05-02-2020, es.p9}
Testimonio: 20-02-2021
Febrero, 20, 2021. En sueños, yo veía una fábrica muy grande, de mucha actividad, dentro del mar. Ésta trabajaba a todo vapor y muchos en ella. Todos se admiraban de que tan grande fábrica estaba funcionando a la perfección, y la alababan. {Daisy Escalante: 20-02-2021 , es.p1}
Pronto, en ella surgió una explosión, y otra, y otra, a tal punto que aquello explotó como un volcán. Y toda aquella gran fábrica, de tubos gigantescos, en algunos lugares desapareció ante la explosión; y todos los que trabajaban allí, murieron. ¡Fue muy espantosa y triste aquella escena! Y, luego de esto, se oía a la gente decir: “¡qué horror, qué tristeza! ¿cómo pudo pasar esto si era tan segura esa planta?” El humo subía hasta las nubes, y muchos corrían por su vida pues temían los efectos de dicha nube. {Daisy Escalante: 20-02-2021 , es.p2}
La escena cambió. Y vi a un hombre que hablaba a un grupo de personas, y ninguno le prestaba atención —a éste—. Y yo le vi retirarse y subir a una loma, y desde allá mirar con gran tristeza a los que había hablado y no le hicieron caso. Luego, no le vi más. {Daisy Escalante: 20-02-2021 , es.p3}
Y la próxima escena pasó ante mí, donde muchos caminaban tras una caja fúnebre, y la tapa de dicha caja era transparente. Al pasar frente a mí me fijé y vi al hombre que predicaba y [que] nadie [le] hizo caso. Entonces, vi a muchos que, al ver esto, lloraban y decían: “¡qué tristeza, se murió! Si hubiera sabido que luego de su prédica no viviría, lo hubiera abrazado y hecho caso. Y ahora, ya es tarde”. {Daisy Escalante: 20-02-2021 , es.p4}
La escena cambió. Y yo veía cómo, en una calle rural, una máquina de equipo pesado transitaba. Ésta sacaba escombros a su paso y los depositaba en aquel lugar designado. Vi que iban, también, derrumbando cosas que ya estaban muy antiguas, y su cometido era no dejar ninguna. {Daisy Escalante: 20-02-2021 , es.p5}
La escena cambió. Y, pronto, fui trasladada dentro de una de esas casas. Y vi una mujer, y varias personas que escuchaban lo que ella les decía. Ella exclamó: “¡a mí me ha costado mucho esto y no lo entregaré con mi trabajo adentro, ayúdenme a sacar todo y [a] romper. Y todo lo limpio, ensúcienlo, y todo lo pintado, dáñenlo”. Así, vi que todos ejecutaban esta orden cuando vi que los de la maquinaria pesada llegaron y dieron voces a los que estaban adentro, para que salieran; pero éstos se demoraban. Cumpliendo la orden de la mujer estaban, ellos, allí. Yo les oía a todos decir: “¡salgan, salgan!” Los de la maquinaria, también advertían, por segunda vez; pero, éstos, no salían. Y, así, por tercera vez. Y, al no responder ninguno al llamado, el equipo pesado comenzó su trabajo y empezó a tirar todo abajo. Y ya, ahí, la estructura se derrumbó. Y yo no les vi más. {Daisy Escalante: 20-02-2021 , es.p6}
Así, me vi caminando por un camino de frondosos árboles. Y, cerca de cada árbol, habían personas descansando, bajo su sombra. Estos se veían cansados, como si vinieran de un largo viaje. Allí, uno de ellos decía al otro: “por fin llegamos a lugar tranquilo. No pudimos traer mucho, pero tenemos paz. ¡Gracias a Dios pudimos huir de la destrucción de la gran ciudad!” Más otro respondió: “Y ahora, ¿qué haremos? No tenemos [sino] sólo un bulto con cosas, y la comida es hasta mañana”. Y otro respondió: “vayamos a ver qué tienen los árboles, si hay fruto en ellos”. Así, fueron y encontraron fruto en un huerto de árboles. Y, ahí, un hombre entre ellos, que, por lo que vi era el vigía de éstos. {Daisy Escalante: 20-02-2021 , es.p7}
Así, las personas que llegaron hambrientas le dijeron: “por favor, ¿podemos tomar algún fruto para comer?” El vigilante les dijo: “sólo uno de cada árbol y, luego, siembren lo suyo”. Unos agradecieron, otros murmuraron. Estos exclamaron: “¿y por qué debemos ir a sembrar habiendo aquí tantos frondosos árboles frutales?” El vigía contestó: “cada uno tiene su dueño, que labró la tierra, lo plantó, puso ahí la semilla, lo cuidó, lo abonó, lo regó, lo desyerbó. Y, así, fueron sus cuidados hasta que crecieron y dieron su fruto, y ellos, ahora, descansan tranquilos. Así debe ser cada uno que desea tener tranquilidad en lo porvenir”. Éstos, se miraron, y vi que tres cuartas partes de ellos se volvieron a lo terrible de donde habían salido, y una cuarta parte pasó al lugar donde debían sembrar. A éstos, se les prometió, dos veces al día, fruto de un árbol, mientras que el suyo daba frutos. Y así, felices y diligentes, les vi cuidando su lugar de siembra en espera de tan deseado fruto. {Daisy Escalante: 20-02-2021 , es.p8}
Ahí desperté. ¡Oh, amados! ¡maravillas de maravillas están reservadas para todos aquellos que diligentemente obedecen las indicaciones del Maestro! Quiera Dios que todos seamos, no sólo oidores sino, hacedores de la Palabra del Eterno. Que el Señor nos bendiga. {Daisy Escalante: 20-02-2021 , es.p9}
