Manjar Sabático
27-08-2022
1 Juan 5
1 Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que es engendrado por Él.
2 En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios y guardamos sus mandamientos.
3 Porque éste es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.
4 Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y ésta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.
5 ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
6 Éste es el que vino mediante agua y sangre, Jesucristo; no mediante agua solamente, sino mediante agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio; porque el Espíritu es la verdad.
7 Porque tres son los que dan testimonio en el cielo, el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.
8 Y tres son los que dan testimonio en la tierra; el Espíritu, el agua, y la sangre; y estos tres concuerdan en uno.
9 Si recibimos el testimonio de los hombres, el testimonio de Dios es mayor; porque éste es el testimonio de Dios que Él ha dado acerca de su Hijo.
10 El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso; porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado de su Hijo.
11 Y éste es el testimonio: Que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.
12 El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida.
13 Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.
14 Y ésta es la confianza que tenemos en Él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, Él nos oye.
15 Y si sabemos que Él nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.
16 Si alguno ve a su hermano cometer pecado no de muerte, pedirá, y [Dios] le dará vida; digo a los que pecan no de muerte. Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que se pida.
17 Toda maldad es pecado; mas hay pecado no de muerte.
18 Sabemos que cualquiera que es nacido de Dios, no peca, porque el que es engendrado de Dios, se guarda a sí mismo, y el maligno no le toca.
19 Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero yace en maldad.
20 Y sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Éste es el verdadero Dios, y la vida eterna.
21 Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén.
EGW Fe y obras (FO). Capítulo 5. Subtítulo: Luchar, Trabajar y Esforzarnos
Debemos hacer todo lo que está de nuestra parte para pelear la buena batalla de la fe. Debemos luchar, trabajar, esforzarnos y agonizar para entrar por la puerta estrecha. Debemos poner al SEÑOR siempre delante de nosotros. Con manos limpias, con corazones puros, debemos tratar de honrar a Dios en todos nuestros caminos. Se ha provisto ayuda para nosotros por medio de Aquel que es poderoso para salvar. El Espíritu de Verdad y Luz nos vivificará y renovará mediante sus misteriosas operaciones; porque todo nuestro progreso espiritual proviene de Dios, no de nosotros mismos. El obrero verdadero tendrá el poder divino en su ayuda, pero el indolente no será sostenido por el Espíritu de Dios. {FO 48.1; FW.48.1}
En un sentido, somos librados a nuestras propias energías. Debemos luchar con ahínco para ser celosos y arrepentirnos, para limpiar nuestras manos y purificar nuestros corazones de toda mancha; debemos alcanzar la norma más elevada, creyendo que Dios nos ayudará en nuestros esfuerzos. Si hemos de hallar, debemos buscar, y buscar con fe; debemos llamar, para que la puerta pueda abrirse ante nosotros. La Biblia enseña que todo lo referente a nuestra salvación depende de nuestro propio curso de acción. Si perecemos, la responsabilidad yacerá enteramente en nosotros mismos. Si se ha hecho provisión, y si aceptamos los términos de Dios, podemos apropiarnos de la vida eterna. Debemos acudir a Cristo con fe, debemos ser diligentes para hacer nuestra vocación y elección seguras. {FO 48.2; FW.48.2}
Se promete el perdón de los pecados al que se arrepiente y cree; la corona de vida será el galardón del que es fiel hasta el fin. Podemos crecer en la gracia desarrollándonos por medio de la gracia que ya tenemos. Debemos mantenernos sin mancha del mundo si hemos de ser hallados sin culpa en el día de Dios. La fe y las obras van de la mano; actúan armoniosamente en la empresa de alcanzar la victoria. Las obras sin fe son muertas, y la fe sin obras es muerta. Las obras jamás van a salvarnos; son los méritos de Cristo los que contarán en nuestro favor. Mediante la fe en Él, Cristo hará que todos nuestros imperfectos esfuerzos sean aceptables para Dios. La fe que se requiere que tengamos no es una fe de no hacer nada; fe salvadora es la que obra por amor y purifica el alma. El que eleve a Dios manos santas, sin ira ni duda, caminará inteligentemente en la senda de los mandamientos de Dios. {FO 48.3; FW.48.3}
Si hemos de hallar perdón por nuestros pecados, primero debemos tener conciencia de lo que es el pecado, para que podamos arrepentirnos y producir frutos dignos de arrepentimiento. Debemos tener un fundamento sólido para nuestra fe; debe fundarse en la Palabra de Dios, y sus resultados se manifestarán en obediencia a la voluntad revelada de Dios. Dice el apóstol: “Sin… [santidad] nadie verá al SEÑOR”. Hebreos 12:14. {FO 49.1; FW.49.1}
La fe y las obras nos mantendrán equilibrados y nos darán el éxito en la tarea de perfeccionar el carácter cristiano. Jesús dice: “No todo el que me dice: SEÑOR, SEÑOR, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”. Mateo 7:21. Refiriéndose al alimento temporal, el apóstol dijo: “Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma”. 2 Tesalonicenses 3:10. La misma regla se aplica a nuestra nutrición espiritual; si alguno ha de tener el pan de vida eterna, que haga esfuerzos para obtenerlo. {FO 49.2; FW.49.2}
Estamos viviendo en un período importante e interesante de la historia de esta tierra. Necesitamos más fe que la que hemos tenido hasta ahora; necesitamos un sostén más firme de lo Alto. Satanás está obrando con todo poder para obtener la victoria sobre nosotros, porque sabe que no tiene sino un corto tiempo para trabajar. Pablo se esforzó con temor y temblor para obtener su salvación. Y, ¿no debiéramos temer nosotros, no sea que, permaneciendo aún la promesa, alguno de nosotros parezca no haberla alcanzado, y nos demostremos indignos de la vida eterna? Deberíamos velar en oración, luchando con esfuerzo agonizante para entrar por la puerta estrecha. {FO 50.1; FW.49.3}
Testimonio: 25-08-2018
Amados, 25 de agosto 2018, en sueños vi cómo estaba en un edificio, estaba como en un edificio que era parecido como si fuera sala de un hospital. Había muchas puertas, en ese pasillo donde yo estaba, derecha e izquierda, más en una de las puertas había una estación de enfermería. De ahí salían varias enfermeras de turno a hacer sus diferentes oficios y vi cómo una de ellas le dijo a la otra: nosotras, aquí, hacemos un leve diagnóstico y a veces no nos damos cuenta del trabajo que estamos haciendo; pero, lo estamos haciendo. En ese momento entró un hombre y empezó a decirles con palabras fuertes a estas enfermeras, les decía: “ustedes no diagnostican, el único que diagnostica es el médico”. Entonces, ellas le decían, como que trataban de razonar con él, y le decían: “no, pero nosotras en los vitales y la cogida de la presión y todas estas cosas que hacemos, hacemos como un prediagnóstico”. {Daisy Escalante: 25-08-2018, es.p1}
Pero la persona seguía insistiendo que no, que no era así, al punto de que todas ellas comenzaron a llorar, sintiéndose que no estaban haciendo bien su trabajo y que estaban siendo acusadas por este personaje. Ya, cuando vi eso, pues, fui donde esta persona y le dije: “no es tu deber estar diciendo esto. Y no es la forma de decirlo, porque debemos evitar herir a las personas. La verdad se dice con amor, y si la persona pues no lo quiere recibir, este, pues que no lo reciba, pero no vamos a estar injuriando a las personas con palabras”. {Daisy Escalante: 25-08-2018, es.p2}
Entonces, en ese momento, la persona se quedó parada cuando yo le dije eso. Más siguió caminando por el pasillo de este lugar y, al final había una puerta. Salió, y yo salí tras de él, después de consolar a las enfermeras que estaban ahí en ese lugar y dejarles saber que sí, que ellas estaban haciendo como si fuera un prediagnóstico antes del diagnóstico oficial del médico o de los laboratorios. Y ya, cuando terminé de consolarlas, salí, y cuando salí, vi que había al final de esa puerta como un caminito de tierra y hierba que subía a una montañita y ahí, pues, comencé a caminar para ver si encontraba a la persona [para] irle a hablar y a exhortarla. A darle ánimo y a pedirle, que, por favor, que se humillara delante del Señor, para que el Señor tomara su, su boca y su actitud, pero no lo encontré. Y dije: “Señor, ¿a dónde se fue, si yo lo acabo de ver que salió por aquí no hace mucho? ¿a dónde se fue?” Más una voz me dijo: “él debe estar conmigo a solas en la montaña para encontrarse conmigo y yo obraré en él”. Me puse un poco triste porque no lo encontré, pero ya cuando escuché estas palabras me puse feliz, y dije: “bueno, Señor, tú te vas a encargar de él, así que pues, yo debo permanecer tranquila”. {Daisy Escalante: 25-08-2018, es.p3}
En ese momento el escenario se me cambió. Entonces vi que estaba parada en una bajada y era una bajada que tenía muchos árboles y al final tenía un río, la bajada era un poco escarpada, no que no se pudiera bajar por ella, pero había que bajar con mucho cuidado. En ese momento, veo este personaje que pasa por el frente mío y lo veo que se está poniendo como si fuera de vestido, pero un avión, como si fuera algo pequeño, una avioneta, algo así pequeño. Entonces, se lo está poniendo. Y yo veía que las alas estaban bien grandes y yo decía: “Señor, pero, ¿qué es esto?” Entonces le digo a la persona que se está poniendo este disfraz que era de avión con las alas bien grandes, le digo: “no va a poder bajar así por ahí. Debe hacerlo de otra manera, debe dejar acá eso, entonces usted bajar, hacer lo que vaya a hacer y subir, pero no puede bajar así, de esa manera”. Más la persona me dijo: “siempre lo he hecho, no hay ningún problema, ya verás cómo lo puedo hacer esta vez también”. {Daisy Escalante: 25-08-2018, es.p4}
Así que comenzó la persona a bajar. Vi cómo tenía tanta, y tanta ¡y tanta dificultad! por ese lugar. Se quedaban encajadas las alas de este avión que llevaba puesto de disfraz, y todas las alas se rompieron. Llegó muy magullado, muy, de muy mal estado la persona tanto como el disfraz este que tenía de avión a la parte de abajo, al punto de que ya estaba tan cansado de tanto luchar y de tanto luchar que perdió el equilibrio y cayó en el agua que tenía una corriente bien turbulenta y bien fuerte. En ese momento cuando yo vi que pasó eso, salí corriendo montaña hacia abajo y cuando llegué al lugar, tiré un bejuco, como una soga, pero natural, de estas que tienen las enredaderas de las montañas. Entonces, él lo agarraba y yo trataba de enredarlo en un árbol porque sentía que su peso me halaba a mí también. Pero cuando ya estaba llegando yo a agarrarlo a un árbol para que él pudiera quedar anclado con esto que le estaba agarrando, de repente, el halón fue demasiado de fuerte que ya yo me estaba yendo con él. Pero tuve que soltar porque escuché una voz que me dijo: “suéltalo”. Entonces, cuando solté, vi que corrió corriente abajo, la corriente se lo estaba llevando y comencé a correr al lado de él al lado del río y a gritarle: “¡por favor, agárrese de lo que pueda! ¡agárrese de lo que pueda!” Pero, en un momento dado, la corriente fue tan turbulenta y tan fuerte que lo hundió y ya no lo vi más. {Daisy Escalante: 25-08-2018, es.p5}
¡Mi sufrimiento fue tan fuerte, tan grande, amados hermanos! En ese momento dije: “¡Dios mío, por favor! ¡¿por qué ha pasado esto?!” Entonces, mi acompañante se acercó y me dijo: “muchos caen en la presunción. Piensan que estamos en momentos de tantas cosas y de tantos pensamientos y de tantos sueños; sin embargo, han descuidado el real cometido de Dios y han caído en aguas turbulentas y ya no saben cómo salir de ahí. Su único proceder [según] ellos es seguir hacia adelante, seguir hacia adelante, y no se están dando cuenta de las cosas”. En ese momento me dijo: “no te preocupes, su mensaje llegará y los que son lo entenderán, porque los entendidos entenderán. Más los no entendidos no entenderán. Cumple con el cometido y todo lo demás dejémoslo al Rey de reyes y Señor de señores”. {Daisy Escalante: 25-08-2018, es.p6}
Así que, amados hermanos, cumplo mi cometido en esta hora y que sea el Señor el que dirija esto en todo momento. Y, ¡por favor! ¡hagámosle caso al Señor! busquemos hacer su voluntad en todos los sentidos. Si Dios nos dice avanza, avancemos, si Dios nos dice para, paremos. Él sabe cómo nos lleva a cada uno de nosotros, nuestra mente finita siempre quiere ayudar a Dios, siempre quiere pensar que puede ir un poquito más. Sin embargo, [sólo] estamos seguros cuando nos dejamos guiar por la mente infinita de Dios. Que el Señor me los bendiga. {Daisy Escalante: 25-08-2018, es.p7}
Testimonio: 19-04-2019
Amados, abril 19, 2019. En sueños se me ha dejado saber que la anarquía, dentro del pueblo que conoce, se levantará aún con más fuerza. Dijo mi acompañante: “la persecución empieza por la casa”. {Daisy Escalante: 19-04-2019 , es.p1}
Vi cómo muchos, que profesan ser el pueblo remanente de Dios, están tomando el [camino del] mal contra aquellos que se rigen por un Escrito Está. Vi cómo sus miradas eran diferentes, para con nosotros, y su hablar enfurecido daba muestra de su odio por nosotros. Mientras alabábamos a Dios y buscábamos su rostro en humillación y ruego, vi cómo a ellos se les pasaba el tiempo en la misma rutina diaria. {Daisy Escalante: 19-04-2019 , es.p2}
Dijo mi acompañante: “¿quién podrá permanecer ante el juicio? El limpio de manos, el que no albergó cohecho en su corazón, el que no ama la mentira y es apartado del mal. En el cielo hay libros”, me dijo, “y [en] cada uno de ellos, el Dios de la siega, pasa sus hojas [en] revisión de cada mortal. Allí, sólo su dedo puede escribir la palabra ‘perdón’ en el Libro de la Vida. Allí, también, está el Libro de las Memorias de donde se traspasan nombres a los Libros de la Vida y de la Muerte. Ningún mortal podrá ver los movimientos que hay hoy en estos libros, más estos son revisados con gran escrutinio. La rebeldía humana, fruto del pecado acariciado, los hace ciegos a tan solemne momento, y sus ojos sólo fijados en el mundo visible los incapacita [para] entender las glorias del mundo invisible, pero real, que está ante nosotros. Recordad a Tomás, éste creyó porque vio; más, ¡bienaventurados fueron los que creyeron sin ver! El hombre se envalentona ante el Único que puede ser su garante y él mismo pone sobre sus hombros la sentencia de muerte”. {Daisy Escalante: 19-04-2019 , es.p3}
En esos momentos, amados, fui llevada a un grande granero. Éste era enorme, yo no podía ver dónde terminaba su altura. Vi cómo ángeles entraban y salían de él. Cuando entraban, llevaban algo en sus manos, más, cuando salían sus manos estaban vacías. Les vi salir prestamente y llegaban a un campo precioso de espigas maduras y gruesas que colectaban con presteza, y las ponían en un saco. Al llenarlo, regresaban al enorme granero. Se me permitió acercarme a aquel gran campo precioso y pude notar que estos ángeles no tomaban todas las espigas. Vi cómo, de un perímetro de un pie cuadrado [30 cm cuadrados], tomó una espiga y dejó las demás. Yo me preguntaba [a] mí misma el por qué éstos habían dejado aquellas espigas si eran idénticas a las demás que habían tomado. Entonces, fui al lugar y toqué aquellas espigas que se veían lozanas y gruesas, al tocarlas, éstas, se desmenuzaron en mis manos y llegó un gran viento y se las llevó. ¡No lo podía creer! ¡Eran idénticas en tamaño, grosor y hermosura, más estaban vacías, no había en ellas fruto! Seguía observando la obra de aquellos bellos ángeles; éstos trabajaban arduamente, sin detenerse. Mientras observaba esto fui llevada de vuelta frente al granero que no podía ver donde terminaba por lo enorme que era. Vi entonces cómo llegaban más ángeles para poner sus sacos llenos. Mi acompañante dijo: “observa”. Vi cómo este granero estaba lleno en su totalidad y ya no había más espacio para otro saco. Los ángeles, que salieron prestamente de aquel lugar, miraron el precioso campo lleno de espigas, aparentemente lozanas y gruesas. Y, mientras ellos miraban, vi cómo un viento fortísimo arremetió contra aquel hermoso campo y todas las espigas fueron arrancadas y [no] las vi más. Estos, los ángeles, lloraban y les oí decir: “ya está listo el granero, soberano Rey”. Vi cómo una luz refulgente alumbró aquel enorme granero, este brillaba con una luz indescriptible que cegaba la vista. Escuché, entonces, una voz proveniente del cielo que dijo: “es hora”. Pregunté: “¿es hora de qué?” Y mi acompañante contesto: “es llegada la última fase antes de la venida del Mesías Príncipe, todo lo que pueda ser removido lo será, y todo lo que pueda ser guardado lo será. Estad apercibidos y rogad al Dios de la siega que os junte en su granero”. {Daisy Escalante: 19-04-2019 , es.p4}
Vi entonces una gran conmoción, cómo los humanos eran investidos, por decisión propia, por espíritus malignos o por el Espíritu Santo. Comenzó un movimiento mundial sin precedentes y todo hombre fue probado en extremo. Vi cómo, los investidos del Espíritu Santo, salían movidos por un poder proveniente de lo Alto, y, aunque los malignos los trataban de detener, éste [poder] era indetenible. Vi, entonces, descender otro granero del cielo, tan enorme como el anterior. Vi el movimiento de ángeles nuevamente y cómo éstos iban a todos lados en el mundo recogiendo espigas. Estos, los que eran movidos por el Espíritu Santo, los malos querían detenerlos a toda costa, más esto era indetenible. Vi que el infierno con todo su poder batallará en vano tratando de parar este movimiento indetenible. Y el maligno rugía, como cuando al león le es arrebatada su presa. Éste no podía controlar, ya, a los que antes había controlado, y sus esfuerzos eran en vano. {Daisy Escalante: 19-04-2019 , es.p5}
Vi, entonces, un parar de todo movimiento. Y escuché una voz del cielo que decía: “los reinos del mundo han pasado a ser de Dios y de su reino y todo será hecho nuevamente”. La voz surcó el mundo y todos pudieron escuchar. {Daisy Escalante: 19-04-2019 , es.p6}
En este momento, amados, cuando esto estaba ocurriendo desperté, y me dijeron: “Ezequiel 2:9-10”. Quiera Dios que cada uno de nosotros podamos estar en el granero del Señor. Que el Señor me los bendiga. {Daisy Escalante: 19-04-2019 , es.p7}
Ezequiel 2:9-10
9 Y miré, y he aquí una mano extendida hacia mí, y en ella [había] un rollo de libro.
10 Y lo extendió delante de mí, y [estaba] escrito por delante y por detrás; y [había] escritas en él endechas, lamentaciones y ayes.
Testimonio: 20-09-2019
Amados, septiembre 20 del 2019. El Señor me dijo, a eso de las 5:30 de la tarde: “abre la biblioteca electrónica de Elena G de White. Busca las matutinas. No mires. Dale a una y lee lo que allí te mostraré”. Así hice, busqué la biblioteca electrónica y, cuando estaba en las matutinas, me di cuenta que ahí estaban todas. Cerré mis ojos. Piqué, toqué una de ellas y, cuando comencé a leer, allí estaba la historia de Esdras. Ese día era septiembre, 10. Y comencé a leer. ¡Qué maravilloso fue aquello de la matutina Conflicto y Valor! (que luego de leer fue que me di cuenta, al dar para atrás, en qué matutina estaba). Y, en ese momento, escuché las palabras del Señor que me dijo: “ahí está la verdadera clave para la transformación. Los entendidos entenderán”. {Daisy Escalante: 20-09-2019 , es.p1}
Dejo esto con ustedes, hermanos. ¡Es maravilloso cuando nos estamos acercando a las horas sagradas del Señor, porque vemos que, aunque en toda la semana el Señor y el cielo, todos ellos están muy activos en pro de la salvación del ser humano, acercándose las horas sagradas y en las horas sagradas vemos la gran bendición del Señor para cada uno de nosotros! Y, como dijo el Señor: Él está educando un pueblo, Él está educando un retoño. Y cada uno de nosotros debiera aprender, en este día sagrado, las palabras fieles y verdaderas del Señor. Espero que esto sea una bendición para ustedes, al igual que ha sido para todos nosotros. Que el Señor me los bendiga. {Daisy Escalante: 20-09-2019 , es.p2}
Esdras, estudiante y maestro, 10 de septiembre
Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla. Esdras 7:10. CV 259.1
Nacido entre los descendientes de Aarón, Esdras recibió preparación sacerdotal. Se familiarizó, además, con los escritos de los magos, astrólogos y sabios del reino medo-persa. Pero no estaba satisfecho con su condición espiritual. Anhelaba estar en completa armonía con Dios; deseaba tener sabiduría para cumplir la voluntad divina… {Daisy Escalante: 20-09-2019 , es.p3}
Esto le indujo a estudiar diligentemente la historia del pueblo de Dios, según estaba registrada en los escritos de los profetas y reyes. Escudriñó los libros históricos y poéticos de la Biblia, para aprender por qué había permitido el Señor que Jerusalén fuese destruida y su pueblo llevado cautivo a tierra pagana… CV 259.2 {Daisy Escalante: 20-09-2019 , es.p4}
Estudió las instrucciones dadas en el monte Sinaí y durante el largo plazo de las peregrinaciones por el desierto. A medida que aprendía cada vez más acerca de cómo Dios había obrado con sus hijos, y comprendía mejor el carácter sagrado de la ley dada en el Sinaí, Esdras sentía que se le conmovía el corazón. Experimentó una conversión nueva y cabal, y resolvió dominar los anales de la historia sagrada, con el fin de utilizar este conocimiento para beneficiar e ilustrar a su pueblo. CV 259.3 {Daisy Escalante: 20-09-2019 , es.p5}
Esdras procuró preparar su corazón para la obra que, según creía, le aguardaba. Buscaba fervientemente a Dios, a fin de ser sabio maestro en Israel. Y mientras aprendía a someter su espíritu y su voluntad al dominio divino, se fueron incorporando a su vida los principios de la santificación verdadera, que en años ulteriores ejercieron una influencia moderadora, no sólo en los jóvenes que procuraban sus instrucciones, sino también en todos los que estaban asociados con él… CV 259.4 {Daisy Escalante: 20-09-2019 , es.p6}
Llegó a ser Esdras un portavoz de Dios que educaba en los principios que rigen el cielo… Mientras estaba cerca de la corte del rey de Medo-Persia como cuando se hallaba en Jerusalén, su obra principal consistió en enseñar. A medida que comunicaba a otros las verdades que aprendía, aumentaba su propia capacidad para el trabajo. Era hombre piadoso y celoso. Fue delante del mundo un testimonio del poder que tiene la verdad bíblica para ennoblecer la vida diaria. La Historia de Profetas y Reyes, 446-448. Ezequiel 42-44 CV 259.5 {Daisy Escalante: 20-09-2019 , es.p7}
Esdras 7:10
10 Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová, y para hacer y enseñar a Israel mandamientos y juicios.
Ezequiel 42
1 Me sacó luego al atrio de afuera hacia el norte, y me llevó a la cámara que [estaba] delante del área reservada que [quedaba] enfrente del edificio, hacia el norte.
2 Por delante de la puerta del norte su longitud [era] de cien codos, y la anchura de cincuenta codos.
3 Frente a los veinte codos que [había] en el atrio de adentro, y enfrente del enlosado que [había] en el atrio exterior, [estaban] las cámaras, las unas enfrente de las otras en tres [pisos].
4 Y delante de las cámaras [había] un corredor de diez codos de ancho hacia adentro, con una vía de un codo; y sus puertas [daban] hacia el norte.
5 Y las cámaras más altas [eran] más estrechas; porque las galerías quitaban de ellas más que de las bajas y de las de en medio del edificio.
6 Porque [estaban] en tres [pisos], y no tenían columnas como las columnas de los atrios: por tanto, eran más estrechas que las de abajo y las del medio desde el suelo.
7 Y el muro que [estaba] afuera enfrente de las cámaras, hacia el atrio exterior enfrente de las cámaras, [tenía] cincuenta codos de largo.
8 Porque la longitud de las cámaras del atrio de afuera [era] de cincuenta codos; y delante de la fachada del templo [había] cien codos.
9 Y debajo de las cámaras [estaba] la entrada al lado oriental, para entrar en él desde el atrio de afuera.
10 A lo largo del muro del atrio, hacia el oriente, enfrente del área reservada, y delante del edificio, [había] cámaras.
11 Y el corredor que [había] delante de ellas [era] semejante al de las cámaras que [estaban] hacia el norte, conforme a su longitud, asimismo su anchura, y todas sus salidas; conforme a sus puertas, y conforme a sus entradas.
12 Y conforme a las puertas de las cámaras que [estaban] hacia el sur, [había] una puerta al comienzo del corredor, del corredor frente al muro hacia el oriente a los que entran.
13 Y me dijo: Las cámaras del norte [y] las del sur, que [están] delante del área reservada, son cámaras santas, en las cuales los sacerdotes que se acercan a Jehová comerán las cosas santísimas; allí pondrán las ofrendas santas, el presente, y la expiación, y el sacrificio por el pecado; porque el lugar [es] santo.
14 Cuando los sacerdotes entren, no saldrán del [lugar] santo al atrio de afuera, sino que allí dejarán sus vestimentas con que ministran, porque [son] santas; y se vestirán otras vestiduras, y así se acercarán a lo que es del pueblo.
15 Y luego que acabó las medidas de la casa de adentro, me sacó por el camino de la puerta que miraba hacia el oriente, y lo midió todo alrededor.
16 Midió el lado oriental con la caña de medir, quinientas cañas de la caña de medir en derredor.
17 Midió al lado del norte, quinientas cañas de la caña de medir alrededor.
18 Midió al lado del sur, quinientas cañas de la caña de medir.
19 Rodeó al lado del occidente, [y] midió quinientas cañas de la caña de medir.
20 A los cuatro lados lo midió; tenía un muro todo alrededor de quinientas [cañas] de longitud, y quinientas cañas de anchura, para hacer separación entre el santuario y el lugar profano.
Ezequiel 43
1 Luego me llevó a la puerta, a la puerta que mira hacia el oriente;
2 y he aquí la gloria del Dios de Israel, que venía del oriente; y su voz [era] como el sonido de muchas aguas, y la tierra resplandecía a causa de su gloria.
3 Y el aspecto de la visión que vi [era] como aquella visión que vi cuando vine para destruir la ciudad; y las visiones [eran] como la visión que vi junto al río de Quebar; y caí sobre mi rostro.
4 Y la gloria de Jehová entró en la casa por la vía de la puerta que daba hacia el oriente.
5 Y me alzó el Espíritu, y me metió en el atrio de adentro; y he aquí que la gloria de Jehová llenó la casa.
6 Y oí [a uno] que me hablaba desde la casa; y el varón estaba junto a mí,
7 y me dijo: Hijo de hombre, éste es el lugar de mi trono, y el lugar de las plantas de mis pies, en el cual habitaré en medio de los hijos de Israel para siempre; y nunca más profanará la casa de Israel mi santo nombre, [ni] ellos ni sus reyes, con sus fornicaciones, ni con los cuerpos muertos de sus reyes en sus lugares altos.
8 Porque al poner ellos su umbral junto a mi umbral, y su poste junto a mi poste, y [sólo] una pared entre ellos y yo, así han contaminado mi santo nombre con las abominaciones que han hecho; por tanto los consumí en mi furor.
9 Ahora, que echen lejos de mí su fornicación, y los cuerpos muertos de sus reyes, y habitaré en medio de ellos para siempre.
10 Tú, hijo de hombre, muestra a la casa de Israel esta casa, y avergüéncense de sus pecados, y midan el diseño de ella.
11 Y si se avergonzaren de todo lo que han hecho, hazles entender la forma de la casa, y su diseño, y sus salidas y sus entradas, y todas sus formas, y todas sus descripciones, y todas sus configuraciones, y todas sus leyes; y descríbelo delante de sus ojos, para que guarden toda su forma, y todas sus reglas, y las pongan por obra.
12 Ésta [es] la ley de la casa: Sobre la cumbre del monte, todo su término alrededor [será] santísimo. He aquí que ésta [es] la ley de la casa.
13 Y éstas [son] las medidas del altar por codos ([cada] codo de un codo y un palmo menor). La base, de un codo, y de un codo el ancho; y su remate por su borde alrededor, de un palmo menor. Éste [será] el podio del altar.
14 Y desde la base de [sobre] el suelo hasta el lugar de abajo, dos codos, y la anchura de un codo; y desde el lugar menor hasta el lugar mayor, cuatro codos, y la anchura de un codo.
15 Y el altar, de cuatro codos, y encima del altar, cuatro cuernos.
16 Y el altar tenía doce codos de largo, y doce de ancho, cuadrado a sus cuatro lados.
17 Y el área, de catorce [codos] de longitud y catorce de anchura en sus cuatro lados, y de medio codo el borde alrededor; y la base de un codo por todos lados; y sus gradas estaban al oriente.
18 Y me dijo: Hijo de hombre, así dice Jehová el Señor: Éstas [son] las ordenanzas del altar el día en que sea hecho, para ofrecer sobre él holocausto, y para esparcir sobre él sangre.
19 A los sacerdotes levitas que son del linaje de Sadoc, que se acercan a mí para ministrarme, dice Jehová el Señor, darás un becerro de la vacada para expiación.
20 Y tomarás de su sangre, y pondrás en los cuatro cuernos del altar, y en las cuatro esquinas del descanso, y en el borde alrededor; así lo limpiarás y purificarás.
21 Tomarás luego el becerro de la expiación, y lo quemarás conforme a la ley de la casa, fuera del santuario.
22 Y al segundo día ofrecerás un macho cabrío sin defecto, para expiación; y purificarán el altar como [lo] purificaron con el becerro.
23 Cuando acabes de expiar, ofrecerás un becerro de la vacada sin defecto, y un carnero sin tacha de la manada:
24 Y los ofrecerás delante de Jehová, y los sacerdotes echarán sal sobre ellos y los ofrecerán en holocausto a Jehová.
25 Por siete días sacrificarán un macho cabrío cada día en expiación; asimismo sacrificarán el becerro de la vacada y un carnero sin defecto del rebaño.
26 Por siete días harán expiación por el altar, y lo limpiarán, y así se consagrarán.
27 Y acabados estos días, del octavo día en adelante, los sacerdotes sacrificarán sobre el altar vuestros holocaustos y vuestras ofrendas de paz; y me seréis aceptos, dice Jehová el Señor.
Ezequiel 44
1 Y me hizo volver hacia la puerta de afuera del santuario, la cual mira hacia el oriente; y [estaba] cerrada.
2 Y me dijo Jehová: Esta puerta estará cerrada; no se abrirá, ni entrará por ella hombre, porque Jehová Dios de Israel entró por ella; por tanto permanecerá cerrada.
3 [Es] para el príncipe; el príncipe, él se sentará en ella para comer pan delante de Jehová; por el camino del vestíbulo de la puerta entrará, y por el mismo camino saldrá.
4 Y me llevó hacia la puerta del norte por delante de la casa, y miré, y he aquí, la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová; y caí sobre mi rostro.
5 Y me dijo Jehová: Hijo de hombre, pon tu corazón, y mira con tus ojos, y oye con tus oídos todo lo que yo hablo contigo sobre todas las ordenanzas de la casa de Jehová, y todas sus leyes; y pon tu corazón a las entradas de la casa, y a todas las salidas del santuario.
6 Y dirás a los rebeldes, a la casa de Israel: Así dice Jehová el Señor: ¡Ya basta de todas vuestras abominaciones, oh casa de Israel!
7 De traer extranjeros, incircuncisos de corazón e incircuncisos de carne, para estar en mi santuario, y para contaminar mi casa; de ofrecer mi pan, la grosura y la sangre; y de invalidar mi pacto con todas vuestras abominaciones.
8 Y no habéis guardado las ordenanzas de mis cosas santas, sino que habéis puesto [extranjeros como] guardas de mis ordenanzas en mi santuario.
9 Así dice Jehová el Señor: Ningún hijo de extranjero, incircunciso de corazón e incircunciso de carne, entrará en mi santuario, de todos los hijos de extranjeros que [están] entre los hijos de Israel.
10 Y los levitas que se apartaron lejos de mí cuando Israel se descarrió, el cual se alejó de mí, yendo en pos de sus ídolos, llevarán su iniquidad.
11 Y serán ministros en mi santuario, porteros a las puertas de la casa, y sirvientes en la casa; ellos matarán el holocausto y la víctima para el pueblo, y estarán delante de ellos para servirles.
12 Por cuanto les sirvieron delante de sus ídolos, y fueron a la casa de Israel por tropezadero de maldad; por tanto, he alzado mi mano contra ellos, y llevarán su iniquidad, dice Jehová el Señor.
13 No se acercarán a mí para servirme como sacerdotes, ni se acercarán a ninguna de mis cosas santas en el [lugar] santísimo; sino que llevarán su vergüenza, y las abominaciones que hicieron.
14 Los pondré, pues, por guardas de las ordenanzas del templo para todo su servicio, y para todo lo que en él hubiere de hacerse.
15 Mas los sacerdotes levitas, hijos de Sadoc, que guardaron el ordenamiento de mi santuario, cuando los hijos de Israel se desviaron de mí, ellos se acercarán a mí para ministrarme, y estarán delante de mí para ofrecerme la grosura y la sangre, dice Jehová el Señor.
16 Ellos entrarán en mi santuario, y se acercarán a mi mesa para servirme, y guardarán mis ordenanzas.
17 Y será [que] cuando entraren por las puertas del atrio interior, se vestirán de vestiduras de lino; no llevarán sobre ellos lana, cuando ministraren en las puertas del atrio de adentro y en el templo.
18 Mitras de lino tendrán sobre sus cabezas, y calzoncillos de lino en sus lomos; no se ceñirán nada que los haga sudar.
19 Y cuando salgan al atrio exterior, al atrio de afuera, al pueblo, se despojarán de sus vestiduras con que ministraron, y las dejarán en las cámaras del santuario, y se vestirán de otras vestimentas; para no santificar al pueblo con sus vestiduras.
20 Y no raparán su cabeza, ni dejarán crecer su cabello; sólo se recortarán el pelo de su cabeza.
21 Y ninguno de los sacerdotes beberá vino cuando haya de entrar en el atrio interior.
22 Ni viuda ni repudiada tomarán por esposa; sino que tomarán vírgenes del linaje de la casa de Israel, o viuda que fuere viuda de sacerdote.
23 Y enseñarán a mi pueblo a [hacer diferencia] entre lo santo y lo profano, y les enseñarán a discernir entre lo limpio y lo no limpio.
24 Y en el pleito ellos estarán para juzgar; conforme a mis derechos juzgarán; y mis leyes y mis decretos guardarán en todas mis fiestas solemnes, y santificarán mis sábados.
25 Y a hombre muerto no entrarán para contaminarse; mas por padre, o madre, o hijo, o hija, hermano o hermana que no haya tenido marido, sí podrán contaminarse.
26 Y después de su purificación, le contarán siete días.
27 Y el día que entrare al santuario, al atrio de adentro, para ministrar en el santuario, ofrecerá su expiación, dice Jehová el Señor.
28 Y será a ellos por heredad; Yo seré su heredad; y no les daréis posesión en Israel: Yo soy su posesión.
29 Comerán la ofrenda y la expiación y el sacrificio por el pecado; y toda cosa consagrada en Israel, será de ellos.
30 Y las primicias de todos los primeros frutos de todo, y toda ofrenda de todo lo que se ofreciere de todas vuestras ofrendas, será de los sacerdotes; daréis asimismo las primicias de todas vuestras masas al sacerdote, para que haga reposar la bendición en vuestras casas.
31 Ninguna cosa mortecina, ni desgarrada, así de aves como de animales, comerán los sacerdotes.
Testimonio: 04-03-2020 #01
Amados, 04 de marzo del 2020. En sueños, yo veía que estaba en una ciudad algo pequeña, y las montañas se divisaban muy cerca de ella. Yo les decía a los que allí estaban, que camináramos hacia las laderas de la montaña. Sólo tres personas, de los cientos que había, avanzaron conmigo. Llegamos a la ladera de la montaña dejando atrás las personas que les habíamos rogado que avanzaran con nosotros. Pronto, uno de ellos, un hombre que iba con nosotros, se rezagó. Nos paramos a esperarlo y le dije: “no se demore, avance. Venga, aquí le esperamos”. Me miró, y con la mano me dijo adiós. Viró, y se fue rumbo a la ciudad. ¡Fue muy triste, para todos, verle volver!, pero seguimos avanzando. Pronto, una joven que iba con nosotros se retrasó y, de igual manera, se regresó. {Daisy Escalante: 04-03-2020 #01, es.p1}
Sólo una dama y yo llegamos a un tosco desfiladero, que requería mucho empeño para subir. Le dije a la mujer: “no temas, si Dios nos trajo hasta aquí, sé que lo lograremos”. Avanzamos, ella se resbaló, titubeo, pero recobró ánimo y continuamos. Pronto llegamos a la cima verde con un precioso valle muy saludable, y de apariencia envidiable para uno no querer irse de allí. Reposamos, tomamos agua de un hermoso manantial que nacía en aquella cima. Pronto nos dio algo de hambre, y volteamos a ver qué se podía comer, y divisamos un hermoso árbol a un lado de la ladera hermosa de esa gran cima verde, y allí bajo aquel frondoso árbol comimos y reposamos. {Daisy Escalante: 04-03-2020 #01, es.p2}
Mientras reposábamos, un ruido muy fuerte nos sorprendió. Miramos hacia la llanura, allí se veía tierra de la llanura y un cuerpo de agua salada. Del fondo de este cuerpo de agua salada, vi subir una gran montaña que humeaba y tiraba piedras de fuego a todo su alrededor. Todos corrían, allá en la llanura, despavoridos. Más, por más que corrían, las piedras de fuego les alcanzaban y perecían. ¡Fue terrible, amados, aquella escena! ¡tan impresionante y fuerte que, ahí, desperté! En ese momento. {Daisy Escalante: 04-03-2020 #01, es.p3}
Quiera Dios que podamos entender las advertencias del Eterno, y que podamos hacer solamente su voluntad. Que el Señor los bendiga. {Daisy Escalante: 04-03-2020 #01, es.p4}
Testimonio: 06-02-2021
6 de febrero del 2021. En sueños, se me dejó saber que debía ser testigo de algo, que fuera a ver y prestara gran atención. Se me dijo: “observa”.
Vi varias familias, conocidas y no conocidas, y todas vivían en diferentes tipos de caos. Les veía atormentados, unos. Y otros, con grande preocupación. Otros, con gran enojo, agraviaban a muchos. Su vida se había convertido en este caos, se me dejó saber, por sus malas decisiones. Pero, sin reconocerlo, le atribuían sus desgracias a todo, y a todos, menos a ellos mismos. Cada cosa que no reconocían, de la causa de su desgracia, aumentaba más el caos en sus vidas. Vivieron la vida sin pensar que el Eterno tomaba revisión de sus actos, y ahora —desprotegidos, a su suerte—, no se lamentaban, sino que renegaban de su grande desgracia. Vi [a] unas personas tratar de hacerles entender su real situación; más, éstos se tornaban más violentos. Vi que las personas que trataron de ayudarles se alejaron de ellos, pues no pudieron hacerles entrar en razón. Estas personas que vivían este caos, ¡era terrible estar cerca de ellos!, porque todo el que se acercaba, y les seguía [en] su forma de vida, se contagiaba con su caos. Así les vi, a su suerte. {Daisy Escalante: 06-02-2021 , es.p1}
La escena cambió y vi una gran depravación a nivel de ciudad; cada vez se tornaba [más] espantosa. Se me dejó saber que una mano magistral sigue su plan trazado para esta hora, y que ningún intento le detendrá, pues aún para esto hay plazo. {Daisy Escalante: 06-02-2021 , es.p2}
En ese momento, amados, ahí, desperté. Quiera Dios que podamos entender todas estas cosas. Quiera Dios que no seamos rebeldes a la Palabra del Eterno, porque ciertamente la sumisión a la Palabra del Señor es lo único que nos va a garantizar la vida eterna. Y no por nuestros méritos, porque sabemos que no tenemos ninguno, sino por los méritos de Cristo Jesús. {Daisy Escalante: 06-02-2021 , es.p3}
Dejemos que el Espíritu Santo inunde nuestras vidas, que busque en lo más recóndito de nuestra mente, de nuestro corazón, de nuestro ser, y que nos deje ver. Que esa sea nuestra oración: que nos deje ver nuestra real condición para que podamos ir a los pies del Maestro con un corazón contrito y humillado. Y podamos, allí, implorar su perdón, reconciliarnos con el Amado mientras todavía, aún, sigue ejerciendo como abogado. Y, allí, pongámonos a cuentas con Él, porque ciertamente esa va a ser la causa de que tengamos gran victoria en Cristo Jesús. Si no, de otra manera, amados hermanos, pereceremos, porque por nosotros mismos nada podremos hacer. Quiera Dios que podamos entender y que seamos hacedores de la Palabra de Verdad. ¡Que el Señor nos bendiga! {Daisy Escalante: 06-02-2021 , es.p4}
Testimonio: 02-08-2021 #01
2 de agosto del 2021. En sueños, yo veía un edificio de dos pisos. Se me indicó entrar en él. Y vi que, en el primer piso estaba lleno de agua, ¡había mucha agua corriendo por todos los lugares! En las paredes, había hongos y musgo. Y vi que estaba —este primer piso—, deshabitado. Yo me sorprendí al ver esto porque, fuera de aquel edificio, todo se veía bien bonito, todo estaba bien arreglado. {Daisy Escalante: 02-08-2021 #01, es.p1}
Entonces se me indicó ir al segundo piso. Allí habían varias familias: una con hijos, otra era [compuesta de] una mujer, otra eran [de] dos hombres que eran hermanos. La mujer sola, la veía que estaba muy enferma, pero ésta no se dejaba ayudar. Los dos hermanos escucharon la advertencia de salir de aquel lugar. Y la familia con hijos, éstos, entre ellos se cuidaban y no deseaban mal el uno para el otro. {Daisy Escalante: 02-08-2021 #01, es.p2}
Se me indicó ir nuevamente donde la mujer [que estaba] sola. Yo le ayudé en cosas que necesitaba —que me proveyeron las otras familias para ella, porque ésta no las aceptaba de ellos directamente por roces pasados entre ellos—; más esta mujer estaba llena de odio en su corazón, y no las quiso aceptar. {Daisy Escalante: 02-08-2021 #01, es.p3}
Llegó la tarde de aquel día, comenzaron a caminar por las paredes internas de aquel segundo piso muchas cucarachas y sabandijas de toda clase. Les dije a las dos familias: “salgan de aquí, esto no es sitio para vivir”. Más ellos titubeaban, porque allí tenían todo lo que poseían. Les dije: “por favor, hay que salir. Esto no es seguro ni higiénico, ¿cómo pueden estar acostumbrados a vivir así?” A lo que la familia con hijos me contestó: “nosotros nacimos aquí. Toda nuestra vida ha sido vivir aquí, no sabemos vivir de otra forma”. Yo les contesté: “¿saben? Jesús puede darles una forma de vida donde puedan tener paz y plena felicidad, solo deben creer y avanzar”. Sus ojos comenzaron a brillar. Y comenzaron rápidamente a prepararse para salir de aquel lugar. {Daisy Escalante: 02-08-2021 #01, es.p4}
La familia, donde estaban los dos hombres que eran hermanos, yo llegué a la puerta de ellos y les exhorté a salir de la misma forma. Aunque al principio los dos escucharon, uno aceptó; pero el otro, no quiso aceptar. {Daisy Escalante: 02-08-2021 #01, es.p5}
Pronto, todos los que aceptaron ya estábamos fuera del edificio. Comenzamos a caminar cerca de un río que tenía una calle a su lado. Caminamos por mucho tiempo, llevamos provisiones para comer y agua para tomar. Se me indicó seguir cerca de aquel río. Así les comuniqué a ellos que hiciéramos. Llegamos a un punto donde comenzaba un puente, éste era muy elevado. Lo comenzamos a subir, pues era la única forma de seguir el camino que estaba al lado del río. Esta vez, el puente nos llevaría por encima del río. La subida al puente era muy empinada, muy escarpada. Pero, poco a poco, subimos y llegamos a la parte alta, que era un buen tramo, y luego ésta bajaba. Y el camino continuaba a la orilla del río nuevamente. {Daisy Escalante: 02-08-2021 #01, es.p6}
Al llegar a la parte alta nos paramos a descansar para comer algo y, luego, reanudar la marcha. Vi que tres personas, de las que iban en nuestro grupo, se desesperaron y dijeron: “ya no seguiremos este camino, ¡es muy largo! Nosotros sabemos nadar. Vamos a saltar al río y nadaremos, y llegaremos más rápido. ¡Ya estamos cansados de este caminar que no se acaba!” Les iba a hablar cuando, rápidamente, éstos saltaron por el puente a las aguas del río. ¡Yo no podía creer esta acción!, y miré por donde saltaron y vi que las aguas eran llanas y las piedras se sobresalían, y éstos cayeron en las aguas llanas y se impactaron con las piedras y yacían ahí, ¡muertos! {Daisy Escalante: 02-08-2021 #01, es.p7}
También, mientras yo miraba, una mujer saltó con su niño, pero no vi cuando cayó abajo. No sé qué pasó con ella. Empecé a buscarla, pero no la veía por ningún lugar. Los que quedamos, comenzamos rápidamente a bajar el puente y llegamos —otra vez— a orillas del río. Mientras mirábamos, buscando [a] la mujer con el niño, ¡la vi!, pegada a una piedra con una mano y con otra agarraba a su hijo. Ésta, ¡sangraba muchísimo!, pero al vernos, nos rogaba que le ayudáramos. Comenzamos a hacer una cadena entre los que allí estaban, pero éramos pocos y no llegábamos a alcanzarla. Pronto se me dijo: “entra al agua”. Yo entré. Las aguas en ese lugar, donde ella estaba, estaban hondas y violentas, pero instantáneamente, cuando puse mis pies en ellas, se volvieron llanas y ya no estaban violentas. Mientras me asombraba por esto, vi que la mujer y el niño ya venían hacia nosotros en aguas tranquilas. Así, los demás llegaron y le ayudaron. Cuando ya todos estaban fuera del agua, se me ordenó salir del agua. Y, cuando salí de ésta, ésta volvió a hacerse profunda y caudalosa. {Daisy Escalante: 02-08-2021 #01, es.p8}
Le dije a la mujer: “¿por qué saltase con tu hijo? ¿no viste que las aguas eran llanas y pedregosas?” Pero ella replicó: “no; cuando miramos, las aguas eran hondas y las piedras no se veían, más, cuando saltamos, notamos que ya se veían las piedras. ¡Me horroricé, pero ya estaba en el aire! Rogué al ETERNO que salvara a mi hijo y que me perdonara; ¡y le alabo porque, casi llegando al río, fui tomada —no sé por quién—, [y] me llevaron a aguas profundas! No tocamos ninguna piedra, pero la corriente me arrastró y sólo pude agarrarme de la piedra donde me encontraron”. {Daisy Escalante: 02-08-2021 #01, es.p9}
Allí alabamos al ETERNO por sus misericordias y descansamos un rato y luego reanudamos el camino al lado de aquel río. Llevábamos caminando un buen rato cuando uno de los que iba con nosotros comenzó a buscar madera para construir, según él, un lugar de refugio. Le dije: “¿qué haces? ¿por qué detienes la marcha?” Me contestó: “ya estoy cansado. Esta vez quedaré por mi propia cuenta cerca de este río. Así ayudaré con mi experiencia a todos los que pasen por aquí. Ustedes, si desean, sigan; pero yo no seguiré más con ustedes. Yo sé qué hacer. Y no necesito seguir el camino de ustedes”. Le amonestamos, más no hubo forma de razonar con él. Y, ¡tristemente!, él seguía su curso. Paramos allí por un rato, para tratar de animarle a continuar, pero él fue y cortó un árbol, y puso tres árboles en el suelo como para hacer un cuadro de fundamento de la casa, y fue por el cuarto tronco. Hacía un esfuerzo [tan grande] al traer aquel tronco, que yo me preguntaba cómo sólo un hombre podía cargar semejante peso. Mis ojos se abrieron y pude ver que seres oscuros le ayudaban. Y había uno como fusionado con él. Cerré mis ojos; no quería ver más. {Daisy Escalante: 02-08-2021 #01, es.p10}
Le dije a los otros: “¡preparen todo! Hay que irnos de aquí”. Comenzamos a alistarnos y vi cómo, el hombre llegó al lugar donde tenía que poner el último tronco —para tomar aquello y ponerlo como él quería, que era formar el cuadro—. Procedió, entonces, a caminar los últimos pasos para dejar caer el tronco en su lugar, cuando un viento fuerte del oriente arremetió contra él y el tronco le pesó al punto de no sostenerlo en sus hombros —como lo traía—; y este peso le hizo ceder, y cayó bajo el tronco y exhaló su último aliento. Y murió. ¡Fue muy impresionante ver aquella escena!, en donde la terquedad, la impulsividad, la rebeldía, el no sometimiento a la voluntad de Dios, ¡crea la destrucción en nosotros! {Daisy Escalante: 02-08-2021 #01, es.p11}
Nos retiramos de allí, tristes, y meditábamos en el camino [en relación a] todo aquello que había acontecido. Pronto, llegamos al lugar donde se nos dijo: “queden aquí, y funcionen con la naturaleza. Deben integrarse a ella como si fueran uno. Así como los pájaros, así como el caracol, así como la lechuza, así como el ciervo. Si lográis esto, tendréis todo para subsistir. Confiad y resistid pues todo, pronto, pasará. Y comerán comida de ángeles y tomarán de la fuente de aguas vivas. Resistid al demonio, y de vosotros huirá”. Allí quedamos, era un paraje tranquilo y muy refrescado. Allí comenzamos la tarea de integrarnos, como nos fue ordenado, con la naturaleza. Allí mirábamos a los animales; y aprendíamos de ellos a cómo sobrevivir en aquel lugar. Mientras estábamos en este momento haciendo este ejercicio, ahí desperté. Y se me dijo: “Isaías 8”. {Daisy Escalante: 02-08-2021 #01, es.p12}
¡Oh, amados! ¡quiera DIOS que podamos entender para que así podamos ser librados de todas las asechanzas del enemigo! Que EL ETERNO nos bendiga. {Daisy Escalante: 02-08-2021 #01, es.p13}
Isaías 8
1 Y me dijo Jehová: Toma una tabla grande, y escribe en ella en estilo de hombre tocante a Maher-salal-has-baz.
2 Y tomé conmigo como testigos fieles para que confirmaran, al sacerdote Urías y a Zacarías hijo de Jeberequías.
3 Y me allegué a la profetisa, la cual concibió y dio a luz un hijo. Y me dijo Jehová: Ponle por nombre Maher-salal-has-baz.
4 Porque antes que el niño sepa decir: Padre mío, y madre mía, será quitada la fuerza de Damasco y los despojos de Samaria, en la presencia del rey de Asiria.
5 Otra vez volvió Jehová a hablarme, diciendo:
6 Por cuanto este pueblo desechó las aguas de Siloé, que corren mansamente, y se regocijó con Rezín y con el hijo de Remalías,
7 por tanto, he aquí que el Señor hace subir sobre ellos aguas de ríos, impetuosas y muchas, a saber, al rey de Asiria con todo su poder; el cual subirá sobre todos sus ríos, y pasará sobre todas sus riberas;
8 y pasando hasta Judá, inundará y seguirá adelante, y llegará hasta el cuello; y extendiendo sus alas, llenará la anchura de tu tierra, oh Emmanuel.
9 Reuníos, pueblos, y seréis quebrantados; oíd, todos los que sois de lejanas tierras; ceñíos, y seréis quebrantados; apercibíos, y seréis quebrantados.
10 Tomad consejo, y será frustrado; proferid palabra, y no será firme; porque Dios [está] con nosotros.
11 Porque Jehová me habló así con mano fuerte, y me enseñó que no caminase por el camino de este pueblo, diciendo:
12 No llaméis conspiración, a todas las cosas a que este pueblo llama conspiración, ni temáis lo que temen, ni tengáis miedo.
13 A Jehová de los ejércitos, a Él santificad; [sea] Él vuestro temor, y Él [sea] vuestro miedo.
14 Entonces Él será por santuario; mas a las dos casas de Israel por piedra para tropezar, y por tropezadero para caer, y por lazo y por red a los moradores de Jerusalén.
15 Y muchos tropezarán entre ellos, y caerán, y serán quebrantados; se enredarán, y serán apresados.
16 Ata el testimonio, sella la ley entre mis discípulos.
17 Esperaré, pues, en Jehová, el cual escondió su rostro de la casa de Jacob, y a Él buscaré.
18 He aquí, yo y los hijos que me dio Jehová, por señales y prodigios en Israel, de parte de Jehová de los ejércitos que mora en el monte de Sión.
19 Y cuando os dijeren: Consultad a los que evocan a los muertos y a los adivinos, que susurran y murmuran, [responded]: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos?
20 ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.
21 Y pasarán por la tierra fatigados y hambrientos, y acontecerá que teniendo hambre, se enojarán y maldecirán a su rey y a su Dios, levantando el rostro en alto.
22 Y mirarán a la tierra, y he aquí tribulación y tinieblas, oscuridad y angustia; y [serán] lanzados a las tinieblas.
