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In Search of the Master Plan

Manjar Sabático

21-01-2023

Jeremías 17

1 El pecado de Judá escrito [está] con cincel de hierro [y] con punta de diamante; esculpido [está] en la tabla de su corazón, y en los lados de vuestros altares;
2 cuando sus hijos se acuerdan de sus altares y de sus imágenes de Asera, junto a los árboles verdes y en los collados altos.
3 ¡Oh mi montaña! tu hacienda en el campo y todos tus tesoros daré a saqueo, por el pecado de tus lugares altos en todos tus términos.
4 Y habrá en ti cesación de tu heredad, la cual yo te di, y te haré servir a tus enemigos en tierra que no conociste; porque fuego habéis encendido en mi furor, para siempre arderá.
5 Así dice Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.
6 Pues será como la retama en el desierto, y no verá cuando viniere el bien; sino que morará en los sequedales en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada.
7 Bendito el varón que confía en Jehova, y cuya esperanza es Jehová.
8 Porque él será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viniere el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de hacer fruto.
9 Engañoso [es] el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?
10 Yo Jehová, que escudriño el corazón, que pruebo los riñones, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.
11 Como la perdiz que cubre [los huevos] pero no [los] incuba, es el que acumula riquezas, y no con justicia; en la mitad de sus días las dejará, y en su postrimería será insensato.
12 Trono de gloria, excelso desde el principio, [es] el lugar de nuestro santuario.
13 ¡Oh Jehová, esperanza de Israel! todos los que te dejan, serán avergonzados; y los que de mí se apartan, serán escritos en el polvo; porque dejaron el manantial de aguas vivas, a Jehová.
14 Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo; porque tú [eres] mi alabanza.
15 He aquí que ellos me dicen: ¿Dónde [está] la palabra de Jehová? Venga ahora.
16 Mas yo no me entrometí a ser pastor en pos de ti, ni deseé día de calamidad, tú lo sabes. Lo que de mi boca ha salido, fue en tu presencia.
17 No me seas tú por espanto, [pues] tú [eres] mi esperanza en el día malo.
18 Avergüéncense los que me persiguen, y no me avergüence yo; asómbrense ellos, y yo no me asombre: trae sobre ellos día malo, y quebrántalos con doble quebrantamiento.
19 Así me ha dicho Jehová: Ve, y ponte a la puerta de los hijos del pueblo, por la cual entran y salen los reyes de Judá, y a todas las puertas de Jerusalén,
20 y diles: Oíd la palabra de Jehová, reyes de Judá, y todo Judá, y todos los moradores de Jerusalén que entráis por estas puertas.
21 Así dice Jehová: Guardaos por vuestras vidas, y no traigáis carga en el día del sábado, para meter por las puertas de Jerusalén;
22 Ni saquéis carga de vuestras casas en el día del sábado, ni hagáis obra alguna: mas santificad el día del sábado, como mandé a vuestros padres;
23 Mas ellos no oyeron, ni inclinaron su oído, antes endurecieron su cerviz, para no oír, ni recibir corrección.
24 Pero sucederá, si vosotros me obedeciereis, dice Jehová, no metiendo carga por las puertas de esta ciudad en el día del sábado, sino que santificareis el día del sábado, no haciendo en él ninguna obra,
25 que entrarán por las puertas de esta ciudad, en carros y en caballos, los reyes y los príncipes que se sientan sobre el trono de David, ellos y sus príncipes, los varones de Judá, y los moradores de Jerusalén: y esta ciudad será habitada para siempre.
26 Y vendrán de las ciudades de Judá, y de los alrededores de Jerusalén, y de tierra de Benjamín, de las llanuras, de los montes, y del Neguev, trayendo holocausto y sacrificio, y ofrenda e incienso, y trayendo sacrificio de alabanza a la casa de Jehová.
27 Mas si no me oyereis para santificar el día del sábado, y para no traer carga ni meterla por las puertas de Jerusalén en día de sábado, yo haré encender fuego en sus puertas, y consumirá los palacios de Jerusalén, y no se apagará.

Conflicto Inminente CAP. 6.

Capítulo 6—El mayor peligro para el hogar y la vida

Desde el origen de la gran controversia en el cielo, el propósito de Satanás ha consistido en destruir la ley de Dios. Para realizarlo se rebeló contra el Creador y, aunque expulsado del cielo, continuó la misma lucha en la tierra. Engañar a los hombres para inducirlos luego a transgredir la ley de Dios, tal fué el objeto que persiguió sin cejar. Sea esto conseguido haciendo a un lado toda la ley o descuidando uno de sus preceptos, el resultado será finalmente el mismo. El que peca “en un solo punto” manifiesta menosprecio por toda la ley; su influencia y su ejemplo están del lado de la transgresión; y viene a ser “culpado de todos” los puntos de la ley. Santiago 2:10.

En su afán por desacreditar los preceptos divinos, Satanás pervirtió las doctrinas de la Biblia, de suerte que se incorporaron errores en la fe de millares de personas que profesan creer en las Santas Escrituras. El último gran conflicto entre la verdad y el error no es más que la última batalla de la controversia que se viene desarrollando desde hace tanto tiempo con respecto a la ley de Dios. En esta batalla estamos entrando ahora; es la que se libra entre las leyes de los hombres y los preceptos de Jehová, entre la religión de la Biblia y la religión de las fábulas y de la tradición.

Los elementos que se coligarán en esta lucha contra la verdad y la justicia, están ya obrando activamente. La Palabra santa de Dios que nos ha sido transmitida a costa de tanto padecimiento, de tanta sangre de los mártires, no es apreciada debidamente. La Biblia está al alcance de todos, pero pocos son los que la aceptan verdaderamente por guía de la vida. La incredulidad predomina de modo alarmante, no sólo en el mundo sino también en la iglesia. Muchos han llegado al punto de negar doctrinas que son el fundamento mismo de la fe cristiana. Los grandes hechos de la creación como los presentan los escritores inspirados, la caída del hombre, la expiación y el carácter perpetuo de la ley de Dios son en realidad rechazados entera o parcialmente por gran número de los que profesan ser cristianos. Miles de personas que se envanecen de su sabiduría y de su espíritu independiente, consideran como una debilidad el tener fe implícita en la Biblia; piensan que es prueba de talento superior y científico argumentar con las Sagradas Escrituras y espiritualizar y eliminar sus más importantes verdades. Muchos ministros enseñan a sus congregaciones y muchos profesores y doctores dicen a sus estudiantes que la ley de Dios ha sido cambiada o abrogada, y a los que tienen los requerimientos de ella por válidos y dignos de ser obedecidos literalmente, se los considera como merecedores tan sólo de burla o desprecio.

Al rechazar la verdad, los hombres rechazan al Autor de ella. Al pisotear la ley de Dios, se niega la autoridad del Legislador. Es tan fácil hacer un ídolo de las falsas doctrinas y teorías como tallar un ídolo de madera o piedra. Al representar falsamente los atributos de Dios, Satanás induce a los hombres a que se formen un falso concepto con respecto a él. Muchos han entronizado un ídolo filosófico en lugar de Jehová, mientras que el Dios viviente, tal cual está revelado en su Palabra, en Cristo y en las obras de la creación, no es adorado más que por un número relativamente pequeño. Miles y miles deifican la naturaleza al paso que niegan al Dios de ella. Aunque en forma diferente, la idolatría existe en el mundo cristiano de hoy tan ciertamente como existió entre el antiguo Israel en tiempos de Elías. El Dios de muchos así llamados sabios, o filósofos, poetas, políticos, periodistas—el Dios de los círculos selectos y a la moda, de muchos colegios y universidades y hasta de muchos centros de teología—no es mucho mejor que Baal, el dios-sol de los fenicios.

Ninguno de los errores aceptados por el mundo cristiano ataca más atrevidamente la autoridad de Dios, ninguno está en tan abierta oposición con las enseñanzas de la razón, ninguno es de tan perniciosos resultados como la doctrina moderna que tanto cunde, de que la ley de Dios ya no es más de carácter obligatorio para los hombres. Toda nación tiene sus leyes que exigen respeto y obediencia; ningún gobierno podría subsistir sin ellas; ¿y es posible imaginarse que el Creador del cielo y de la tierra no tenga ley alguna para gobernar los seres a los cuales creó? Supongamos que los ministros más eminentes se pusiesen a predicar que las leyes que gobiernan a su país y amparan los derechos de los ciudadanos no estaban más en vigencia, que por coartar las libertades del pueblo ya no se les debe obediencia. ¿Por cuánto tiempo se tolerarían semejantes prédicas? ¿Pero es acaso mayor ofensa desdeñar las leyes de los estados y de las naciones que pisotear los preceptos divinos, que son el fundamento de todo gobierno?

Más acertado sería que las naciones aboliesen sus estatutos y dejaran al pueblo hacer lo que quisiese, antes de que el Legislador del universo anulase su ley y dejase al mundo sin norma para condenar al culpable o justificar al obediente. ¿Queremos saber cuál sería el resultado de la abolición de la ley de Dios? El experimento se ha hecho ya. Terribles fueron las escenas que se desarrollaron en Francia cuando el ateísmo ejerció el poder. Entonces el mundo vió que rechazar las restricciones que Dios impuso equivale a aceptar el gobierno de los más crueles y despóticos. Cuando se echa a un lado la norma de justicia, queda abierto el camino para que el príncipe del mal establezca su poder en la tierra.

Siempre que se rechazan los preceptos divinos, el pecado deja de parecer culpa y la justicia deja de ser deseable. Los que se niegan a someterse al gobierno de Dios son completamente incapaces de gobernarse a sí mismos. Debido a sus enseñanzas perniciosas, se implanta el espíritu de insubordinación en el corazón de los niños y jóvenes, de suyo insubordinados, y se obtiene como resultado un estado social donde la anarquía reina soberana. Al paso que se burlan de la credulidad de los que obedecen las exigencias de Dios, las multitudes aceptan con avidez los engaños de Satanás. Se entregan a sus deseos desordenados y practican los pecados que acarrearon los juicios de Dios sobre los paganos.

Los que le enseñan al pueblo a considerar superficialmente los mandamientos de Dios, siembran la desobediencia para recoger desobediencia. Rechácense enteramente los límites impuestos por la ley divina y pronto se despreciarán las leyes humanas. Los hombres están dispuestos a pisotear la ley de Dios por considerarla como un obstáculo para su prosperidad material, porque ella prohibe las prácticas deshonestas, la codicia, la mentira y el fraude; pero ellos no se imaginan lo que resultaría de la abolición de los preceptos divinos. Si la ley no tuviera fuerza alguna ¿por qué habría de temerse el transgredirla? La propiedad ya no estaría segura. Cada cual se apoderaría por la fuerza de los bienes de su vecino, y el más fuerte se haría el más rico. Ni siquiera se respetaría la vida. La institución del matrimonio dejaría de ser baluarte sagrado para la protección de la familia. El que pudiera, si así lo desease, tomaría la mujer de su vecino. El quinto mandamiento sería puesto a un lado junto con el cuarto. Los hijos no vacilarían en atentar contra la vida de sus padres, si al hacerlo pudiesen satisfacer los deseos de sus corazones corrompidos. El mundo civilizado se convertiría en una horda de ladrones y asesinos, y la paz, la tranquilidad y la dicha desaparecerían de la tierra.

La doctrina de que los hombres no están obligados a obedecer los mandamientos de Dios ha debilitado ya el sentimiento de la responsabilidad moral y ha abierto anchas las compuertas para que la iniquidad aniegue el mundo. La licencia, la disipación y la corrupción nos invaden como ola abrumadora. Satanás está trabajando en el seno de las familias. Su bandera flota hasta en los hogares de los que profesan ser cristianos. En ellos se ven la envidia, las sospechas, la hipocresía, la frialdad, la rivalidad, las disputas, las traiciones y el desenfreno de los apetitos. Todo el sistema de doctrinas y principios religiosos que deberían formar el fundamento y marco de la vida social, parece una mole tambaleante a punto de desmoronarse en ruinas. Los más viles criminales, echados en la cárcel por sus delitos, son a menudo objeto de atenciones y obsequios como si hubiesen llegado a un envidiable grado de distinción. Se da gran publicidad a las particularidades de su carácter y a sus crímenes. La prensa publica los detalles escandalosos del vicio, iniciando así a otros en la práctica del fraude, del robo y del asesinato, y Satanás se regocija del éxito de sus infernales designios. La infatuación del vicio, la criminalidad, el terrible incremento de la intemperancia y de la iniquidad, en toda forma y grado, deberían llamar la atención de todos los que temen a Dios para que vieran lo que podría hacerse para contener el desborde del mal.

Los tribunales están corrompidos. Los magistrados se dejan llevar por el deseo de las ganancias y el afán de los placeres sensuales. La intemperancia ha obcecado las facultades de muchos, de suerte que Satanás los dirige casi a su gusto. Los juristas se dejan pervertir, sobornar y engañar. La embriaguez y las orgías, la pasión, la envidia, la mala fe bajo todas sus formas se encuentran entre los que administran las leyes. “La justicia se mantiene a lo lejos, por cuanto la verdad está caída en la calle, y la rectitud no puede entrar.” Isaías 59:14 (VM).

La iniquidad y las tinieblas espirituales que prevalecieron bajo la supremacía papal fueron resultado inevitable de la supresión de las Sagradas Escrituras. ¿Pero dónde está la causa de la incredulidad general, del rechazamiento de la ley de Dios y de la corrupción consiguiente bajo el pleno resplandor de la luz del Evangelio en esta época de libertad religiosa? Ahora que Satanás no puede gobernar al mundo negándole las Escrituras, recurre a otros medios para alcanzar el mismo objeto. Destruir la fe en la Biblia responde tan bien a sus designios como destruir la Biblia misma. Insinuando la creencia de que la ley de Dios no es obligatoria, empuja a los hombres a transgredirla tan seguramente como si ignorasen los preceptos de ella. Y ahora, como en tiempos pasados, obra por intermedio de la iglesia para promover sus fines. Las organizaciones religiosas de nuestros días se han negado a prestar atención a las verdades impopulares claramente enseñadas en las Santas Escrituras, y al combatirlas, han adoptado interpretaciones y asumido actitudes que han sembrado al vuelo las semillas del escepticismo. Aferrándose al error papal de la inmortalidad natural del alma y al del estado consciente de los muertos, han rechazado la única defensa posible contra los engaños del espiritismo. La doctrina de los tormentos eternos ha inducido a muchos a dudar de la Biblia. Y cuando se le presenta al pueblo la obligación de observar el cuarto mandamiento, se ve que ordena reposar en el séptimo día; y como único medio de librarse de un deber que no desean cumplir, muchos de los maestros populares declaran que la ley de Dios no está ya en vigencia. De este modo rechazan al mismo tiempo la ley y el sábado. A medida que adelante la reforma respecto del sábado, esta manera de rechazar la ley divina para evitar la obediencia al cuarto mandamiento se volverá casi universal. Las doctrinas de los caudillos religiosos han abierto la puerta a la incredulidad, al espiritismo y al desprecio de la santa ley de Dios, y sobre ellos descansa una terrible responsabilidad por la iniquidad que existe en el mundo cristiano.

Sin embargo, esa misma clase de gente asegura que la corrupción que se va generalizando más y más, debe achacarse en gran parte a la violación del así llamado “día del Señor” (domingo), y que si se hiciese obligatoria la observancia de este día, mejoraría en gran manera la moralidad social. Esto se sostiene especialmente en los Estados Unidos de Norteamérica, donde la doctrina del verdadero día de reposo, o sea el sábado, se ha predicado con más amplitud que en ninguna otra parte. En dicho país la obra de la temperancia que es una de las reformas morales más importantes, va a menudo combinada con el movimiento en favor del domingo, y los defensores de éste actúan como si estuviesen trabajando para promover los más altos intereses de la sociedad; de suerte que los que se niegan a unirse con ellos son denunciados como enemigos de la temperancia y de las reformas. Pero la circunstancia de que un movimiento encaminado a establecer un error esté ligado con una obra buena en sí misma, no es un argumento en favor del error. Podemos encubrir un veneno mezclándolo con un alimento sano pero no por eso cambiamos su naturaleza. Por el contrario, lo hacemos más peligroso, pues se lo tomará con menos recelo. Una de las trampas de Satanás consiste en mezclar con el error una porción suficiente de verdad para cohonestar aquél. Los jefes del movimiento en favor del domingo pueden propagar reformas que el pueblo necesita, principios que estén en armonía con la Biblia; pero mientras mezclen con ellas algún requisito en pugna con la ley de Dios, los siervos de Dios no pueden unirse a ellos. Nada puede autorizarnos a rechazar los mandamientos de Dios para adoptar los preceptos de los hombres.

Merced a los dos errores capitales, el de la inmortalidad del alma y el de la santidad del domingo, Satanás prenderá a los hombres en sus redes. Mientras aquél forma la base del espiritismo, éste crea un lazo de simpatía con Roma. Los protestantes de los Estados Unidos serán los primeros en tender las manos a través de un doble abismo al espiritismo y al poder romano; y bajo la influencia de esta triple alianza ese país marchará en las huellas de Roma, pisoteando los derechos de la conciencia.

En la medida en que el espiritismo imita más de cerca al cristianismo nominal de nuestros días, tiene también mayor poder para engañar y seducir. De acuerdo con el pensar moderno, Satanás mismo se ha convertido. Se manifestará bajo la forma de un ángel de luz. Por medio del espiritismo han de cumplirse milagros, los enfermos sanarán, y se realizarán muchos prodigios innegables. Y como los espíritus profesarán creer en la Biblia y manifestarán respeto por las instituciones de la iglesia, su obra será aceptada como manifestación del poder divino.

La línea de separación entre los que profesan ser cristianos y los impíos es actualmente apenas perceptible. Los miembros de las iglesias aman lo que el mundo ama y están listos para unirse con ellos; Satanás tiene resuelto unirlos en un solo cuerpo y de este modo robustecer su causa atrayéndolos a todos a las filas del espiritismo. Los papistas, que se jactan de sus milagros como signo cierto de que su iglesia es la verdadera, serán fácilmente engañados por este poder maravilloso, y los protestantes, que han arrojado de sí el escudo de la verdad, serán igualmente seducidos. Los papistas, los protestantes y los mundanos aceptarán igualmente la forma de la piedad sin el poder de ella, y verán en esta unión un gran movimiento para la conversión del mundo y el comienzo del milenio tan largamente esperado.

El espiritismo hace aparecer a Satanás como benefactor de la raza humana, que sana las enfermedades del pueblo y profesa presentar un sistema religioso nuevo y más elevado; pero al mismo tiempo obra como destructor. Sus tentaciones arrastran a multitudes a la ruina. La intemperancia destrona la razón, los placeres sensuales, las disputas y los crímenes la siguen. Satanás se deleita en la guerra, que despierta las más viles pasiones del alma, y arroja luego a sus víctimas, sumidas en el vicio y en la sangre, a la eternidad. Su objeto consiste en hostigar a las naciones a hacerse mutuamente la guerra; pues de este modo puede distraer los espíritus de los hombres de la obra de preparación necesaria para subsistir en el día del Señor.

Satanás obra asimismo por medio de los elementos para cosechar muchedumbres de almas aún no preparadas. Tiene estudiados los secretos de los laboratorios de la naturaleza y emplea todo su poder para dirigir los elementos en cuanto Dios se lo permita. Cuando se le dejó que afligiera a Job, ¡cuán prestamente fueron destruídos rebaños, ganado, sirvientes, casas e hijos, en una serie de desgracias, obra de un momento! Es Dios quien protege a sus criaturas y las guarda del poder del destructor. Pero el mundo cristiano ha manifestado su menosprecio de la ley de Jehová, y el Señor hará exactamente lo que declaró que haría: alejará sus bendiciones de la tierra y retirará su cuidado protector de sobre los que se rebelan contra su ley y que enseñan y obligan a los demás a hacer lo mismo. Satanás ejerce dominio sobre todos aquellos a quienes Dios no guarda en forma especial. Favorecerá y hará prosperar a algunos para obtener sus fines, y atraerá desgracias sobre otros, al mismo tiempo que hará creer a los hombres que es Dios quien los aflige.

Al par que se hace pasar ante los hijos de los hombres como un gran médico que puede curar todas sus enfermedades, Satanás producirá enfermedades y desastres al punto que ciudades populosas sean reducidas a ruinas y desolación. Ahora mismo está obrando. Ejerce su poder en todos los lugares y bajo mil formas: en las desgracias y calamidades de mar y tierra, en las grandes conflagraciones, en los tremendos huracanes y en las terribles tempestades de granizo, en las inundaciones, en los ciclones, en las mareas extraordinarias y en los terremotos. Destruye las mieses casi maduras y a ello siguen la hambruna y la angustia; propaga por el aire emanaciones mefíticas y miles de seres perecen en la pestilencia. Estas plagas irán menudeando más y más y se harán más y más desastrosas. La destrucción caerá sobre hombres y animales. “La tierra se pone de luto y se marchita,” “desfallece la gente encumbrada de la tierra. La tierra también es profanada bajo sus habitantes; porque traspasaron la ley, cambiaron el estatuto, y quebrantaron el pacto eterno.” Isaías 24:4, 5 (VM).

Y luego el gran engañador persuadirá a los hombres de que son los que sirven a Dios los que causan esos males. La parte de la humanidad que haya provocado el desagrado de Dios lo cargará a la cuenta de aquellos cuya obediencia a los mandamientos divinos es una reconvención perpetua para los transgresores. Se declarará que los hombres ofenden a Dios al violar el descanso del domingo; que este pecado ha atraído calamidades que no concluirán hasta que la observancia del domingo no sea estrictamente obligatoria; y que los que proclaman la vigencia del cuarto mandamiento, haciendo con ello que se pierda el respeto debido al domingo y rechazando el favor divino, turban al pueblo y alejan la prosperidad temporal. Y así se repetirá la acusación hecha antiguamente al siervo de Dios y por motivos de la misma índole: “Y sucedió, luego que Acab vió a Elías, que le dijo Acab: ¿Estás tú aquí, perturbador de Israel? A lo que respondió: No he perturbado yo a Israel, sino tú y la casa de tu padre, por haber dejado los mandamientos de Jehová, y haber seguido a los Baales.” 1 Reyes 18:17, 18 (VM). Cuando con falsos cargos se haya despertado la ira del pueblo, éste seguirá con los embajadores de Dios una conducta muy parecida a la que siguió el apóstata Israel con Elías.

El poder milagroso que se manifiesta en el espiritismo ejercerá su influencia en perjuicio de los que prefieren obedecer a Dios antes que a los hombres. Habrá comunicaciones de espíritus que declararán que Dios las envió para convencer de su error a los que rechazan el domingo y afirmarán que se debe obedecer a las leyes del país como a la ley de Dios. Lamentarán la gran maldad existente en el mundo y apoyarán el testimonio de los ministros de la religión en el sentido de que la degradación moral se debe a la profanación del domingo. Grande será la indignación despertada contra todos los que se nieguen a aceptar sus aseveraciones.

La política de Satanás en este conflicto final con el pueblo de Dios es la misma que la seguida por él al principio de la gran controversia en el cielo. Hacía como si procurase la estabilidad del gobierno divino, mientras que por lo bajo hacía cuanto podía por derribarlo y acusaba a los ángeles fieles de esa misma obra que estaba así tratando de realizar. La misma política de engaño caracteriza la historia de la iglesia romana. Ha profesado actuar como representante del cielo, mientras trataba de elevarse por encima de Dios y de mudar su ley. Bajo el reinado de Roma, los que sufrieron la muerte por causa de su fidelidad al Evangelio fueron denunciados como malhechores; se los declaró en liga con Satanás, y se emplearon cuantos medios se pudo para cubrirlos de oprobio y hacerlos pasar ante los ojos del pueblo y ante ellos mismos por los más viles criminales. Otro tanto sucederá ahora. Mientras Satanás trata de destruir a los que honran la ley de Dios, los hará acusar como transgresores de la ley, como hombres que están deshonrando a Dios y atrayendo sus castigos sobre el mundo.

Dios no violenta nunca la conciencia; pero Satanás recurre constantemente a la violencia para dominar a aquellos a quienes no puede seducir de otro modo. Por medio del temor o de la fuerza procura regir la conciencia y hacerse tributar homenaje. Para conseguir esto, obra por medio de las autoridades religiosas y civiles y las induce a que impongan leyes humanas contrarias a la ley de Dios.

Los que honran el sábado de la Biblia serán denunciados como enemigos de la ley y del orden, como quebrantadores de las restricciones morales de la sociedad, y por lo tanto causantes de anarquía y corrupción que atraen sobre la tierra los altos juicios de Dios. Sus escrúpulos de conciencia serán presentados como obstinación, terquedad y rebeldía contra la autoridad. Serán acusados de deslealtad hacia el gobierno. Los ministros que niegan la obligación de observar la ley divina predicarán desde el púlpito que hay que obedecer a las autoridades civiles porque fueron instituídas por Dios. En las asambleas legislativas y en los tribunales se calumniará y condenará a los que guardan los mandamientos. Se falsearán sus palabras, y se atribuirán a sus móviles las peores intenciones.

A medida que las iglesias protestantes rechacen los argumentos claros de la Biblia en defensa de la ley de Dios, desearán imponer silencio a aquellos cuya fe no pueden rebatir con la Biblia. Aunque se nieguen a verlo, el hecho es que están asumiendo actualmente una actitud que dará por resultado la persecución de los que se niegan en conciencia a hacer lo que el resto del mundo cristiano está haciendo y a reconocer los asertos hechos en favor del día de reposo papal.

Los dignatarios de la iglesia y del estado se unirán para hacer que todos honren el domingo, y para ello apelarán al cohecho, a la persuasión o a la fuerza. La falta de autoridad divina se suplirá con ordenanzas abrumadoras. La corrupción política está destruyendo el amor a la justicia y el respeto a la verdad; y hasta en los Estados Unidos de la libre América, se verá a los representantes del pueblo y a los legisladores tratar de asegurarse el favor público doblegándose a las exigencias populares por una ley que imponga la observancia del domingo. La libertad de conciencia que tantos sacrificios ha costado no será ya respetada. En el conflicto que está por estallar veremos realizarse las palabras del profeta: “Airóse el dragón contra la mujer, y se fué para hacer guerra contra el residuo de su simiente, los que guardan los mandamientos de Dios, y tienen el testimonio de Jesús.” Apocalipsis 12:17 (VM).

Testimonio: 21-08-2018 #01

Amados, el 21 de agosto 2018, en sueños yo veía una ladera que conducía hacia una montaña. Entonces vi, de repente, un inmenso charco de agua que comenzó a bajar por dicho camino como un río de agua muy sucia, era color café, esta agua la vi que era muy caudalosa y todo, a su paso, lo arrastraba y nada la detenía. Vi cómo llevaba también arrastrando cosas como carros, cosas de casa como sillas, mesas y pude ver cómo, detrás de estas cosas, se tiraba gente al agua para rescatar dichas cosas. De estas personas que entraron vi una mujer que comenzó a gritar porque la corriente la llevaba y estaba agarrada de una de las cosas y no las quería soltar y la corriente la arrastraba. {Daisy Escalante: 21-08-2018 #01, es.p1}

Vi un hombre acercarse a la corriente y le dije: ¡por favor, no entres, te va a llevar!” Pero el hombre al ver la mujer que estaba gritando, se tiró, se abalanzó para poder ayudarla, pero cuando entró ya su actitud como de luchar contra la corriente y sacar la mujer cambió. Y éste se estaba dejando arrastrar por el torrente. Él cambió total y absolutamente, estaba como adormecido y no podía salir. Yo vi que, de aquella mujer, salió una luz de sus ojos que lo comenzó a deslumbrar. Entonces mi acompañante me dijo: “ya la corriente es muy fuerte, y nadie la podrá detener, y los que están en ella adormecidos no podrán salir. Cuidad y sed vigilantes pues la hora suprema se avecina”. {Daisy Escalante: 21-08-2018 #01, es.p2}

Entonces vi cómo, dos montañas, crecieron en el mundo. Vi que una de ellas era en el mar y la otra en la tierra y se elevaban altas e imponentes y nadie las podía escalar por ser tan escarpadas. Vi volar encima de ellas un águila grande y llevaba en su cabeza una corona de tres pisos. Esta comenzó a chillar fuertemente sobre estas dos montañas que veía y, luego, algo fuertemente sacudió la tierra y el mar. Vi cómo un dragón bermejo salía de entre aquellas dos montañas, su cuerpo era mayor que aquellas dos montañas juntas, más éste las cuidaba como si fueran sus polluelos. {Daisy Escalante: 21-08-2018 #01, es.p3}

En ese momento, amados, ¡quedé espantada! Mi cuerpo cayó al suelo por tan grande espanto. Entonces, se me levantó y se me alentó a continuar. Y me dijo: “no temas su tamaño y fuerza, pues su contrincante es mayor que él”. Entonces, en ese momento, vi un resplandor que cegó mis ojos, y traté de ver, pero mis ojos sólo lloraban por el gran resplandor. Abrí mis ojos mirando al suelo, casi pegada a la tierra, y pude notar ante mí unos pies de hombre, más no podía levantarme ni alzar mi rostro. Fijamente miré y vi sus pies con un hueco cada uno. Exclamé: “¡Oh Señor, mi Dios! ¡sálvame que perezco!” Entonces, con voz solemne y fuerte dijo: “no temas. Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo. La prueba suprema es venida. Dichoso el que en Mí confía”. {Daisy Escalante: 21-08-2018 #01, es.p4}

Ahí desperté amados hermanos y se me dieron dos versículos: “Lucas 4:25 y 1 Timoteo 4:9”. Que el Señor les bendiga. {Daisy Escalante: 21-08-2018 #01, es.p5}

Lucas 4:25

25 Pero en verdad os digo [que] muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses, en que hubo una gran hambre en toda la tierra;

1 Timoteo 4:9

9 Palabra fiel [es] ésta, y digna de ser recibida por todos.

Testimonio: 04-05-2020

4 de mayo, 2020. En sueños, iba caminando en una ciudad con muchas personas, y me paré a observar un cuerpo de agua que estaba allí cerca. Mientras observaba el agua vi como muchas burbujas que salían de él. Quedé allí pensando qué sería eso, cuando vi cómo, tres enormes ranas, salían de aquella agua. Éstas, abrieron su boca y, de ellas, cientos de ranas salieron y comenzaron a brincar encima de las personas. Les dije a muchos que corrieran conmigo a una esquina de la ciudad y que, por ahí, podríamos salir de ella. {Daisy Escalante: 04-05-2020, es.p1}

Algunos me hicieron caso y corrimos hacia el lugar. Las ranas brincaban por todos lados y encima de las personas. Pronto, todos los que corrimos hacia la orilla de la ciudad comenzamos a salir de ella, por un camino rural que allí se encontraba. Me paré en dicho camino y les exhortaba a avanzar. Unos avanzaron con toda su fuerza, otros con menos, y otros, con grandes quejas; más todos avanzaban. {Daisy Escalante: 04-05-2020, es.p2}

Pronto, un joven quedó atrás, y una rana lo alcanzó y le brincó en la frente. Corrí donde él y, con mi mano, cogí la rana para quitarla de su frente. Al tirar de ella el joven gritó y se agarró la frente. Vi cómo, al tirar de la rana, ésta se había fusionado con la frente del joven y la piel del joven se venía junto con la rana que le quitaba. Este comenzó a sangrar fuertemente hasta que cayó desmayado al piso por la gran pérdida de sangre. Mientras veía que este joven estaba allí, en el piso, su piel se cambió y se volvió del color de la rana. ¡Me desesperé, yo no sabía qué hacer! ¡Rogué a Dios por él! Entonces escuché estas palabras: “Mene Mene Tekel Uparsin”. Ahí desperté. {Daisy Escalante: 04-05-2020, es.p3}

¡Fue horrible presenciar esto, amados hermanos! ¡Cuidemos, velemos a la luz de la Santa Palabra de Dios, la transformación de nuestro ser! Porque, muy pronto, sólo habrá dos grupos, dos tipos de transformación: una a la semejanza de Dios y, otra, a la semejanza del padre de perdición. Quiera Dios que decidamos correctamente, y seamos transformados, con la ayuda de Dios, a su imagen y semejanza. Que el Señor nos bendiga. {Daisy Escalante: 04-05-2020, es.p4}

Testimonio: 13-06-2020

13 de junio 2020. El Señor me habló mucho acerca de la humildad esta madrugada. Me dejó saber que sin humildad ninguno podrá heredar la vida eterna. Todo contencioso no entrará en la Patria Celestial. El hablar de humildad, se me dejó saber, no es lo que nos asegura la salvación sino [el] vivir en humildad. Y, ¿que qué es humildad?” Y él mismo contestó: “ya os lo he dicho antes, memoricen estos capítulos, y a esto añadan el capítulo 11 del mismo libro”, refiriéndose a 1 Corintios 12 y 13. Internalicen y vivan de acuerdo a mi voluntad. {Daisy Escalante: 13-06-2020 , es.p1}

“Evitad la apariencia de pecado, vivid vidas de abnegado sacrificio bajo la dirección de lo Alto. Enmendad vuestras vidas. El que viva para sí, comience a vivir para otros. El que se impacienta, busque de todo corazón la paciencia en Mí. ¿Acaso no Soy Yo quien trabaja la arcilla? ¿acaso no Soy Yo quien a ésta le puede dar vida? ¿Acaso no es mío el mundo y los que en él habitan? Procurad levantar la norma en vuestras vidas, esta es vuestra tarea en Mí”. {Daisy Escalante: 13-06-2020 , es.p2}

“No os ofendáis en palabras; ni pongáis por menos el hablar de uno de mis pequeñitos, porque de lo humilde y de lo despreciado es esparcido mi reino. Si alguien se tiene por grande, que sea el que sirva. No sean rápidos en tergiversar la Palabra de Verdad a vuestra conveniencia porque, el que tal hace, muestra su orgulloso corazón. El amor es mostrado en vuestras vidas constantemente. Y, en el paso de la vida, de esta manera, se dicen, a veces, algunas palabras. ¿Acaso deseáis heredar la vida eterna oprimiendo a vuestro prójimo? ¿Acaso salvaréis vuestra alma despreciando al humilde y virando los ojos a tu vecino para no ver su necesidad? ¿Acaso menosprecias el consejo del joven por vuestra edad? Mira y ve que, si así hiciera Yo con vosotros, ninguno procedería a la vida eterna”. {Daisy Escalante: 13-06-2020 , es.p3}

“¿Cuál es vuestro carácter? no lo digáis vosotros, ‘porque engañoso y perverso es el corazón ¿quién lo conocerá?’ Si tu prójimo hablaré de ti, ¿qué podría decir? Dad pues frutos dignos de arrepentimiento, porque si no vendré contra ustedes a la hora que menos esperéis y ninguno podrá librar su alma. Porque Yo peso el corazón y los motivos, y escudriño vuestros pensamientos para ver quién puede levantar manos santas ante Mí. ¿Quién es digno? ¿acaso hay alguno? Preparaos en santidad ante Mí, y no provoquéis a ira a vuestro prójimo, pues todo aquel que sea piedra de tropiezo será cortado del Libro de la Vida”. {Daisy Escalante: 13-06-2020 , es.p4}

“¿Imponéis cargas? Cargadlas vosotros primero, sólo así podréis entender a vuestro prójimo. ¿Véis al débil en fe luchar? ¿y le oprimís? Sabed, pues, que vuestro padre, no es el Padre de luz porque, el que deja las noventa y nueve en el rebaño y sale a buscar la herida, Soy Yo. ¿Pensáis en hacer bien sólo a [aquellos de] quienes podréis recibir algo a cambio? De cierto os digo que ya recibisteis vuestra paga. Más, aquellos que reciben mi bendición, dan al que no pueden darles nada terrenal a cambio, más sí les pueden dar el tesoro más grande: el agradecimiento y el orar al Padre en nombre del Hijo por vosotros”. {Daisy Escalante: 13-06-2020 , es.p5}

“Cada quien, que ame su alma y salvación, luche en levantar la norma en su vida y así, por ejemplo, influid en aquellos que andan en el camino. ¿Sabéis mucho? Vivid como tales. Y, si mucho sabéis, y el yo aún vive en vosotros, callad y rogad por vuestra alma. ¿Qué trae contiendas? el yo. ¿Qué ofende mi alma? el yo. ¿Qué me lleva a la ira? el yo. ¿Qué me produce impaciencia? el yo. ¿Qué lleva al ser humano a la infelicidad? la codicia que proviene del yo. Cuando el yo muera en vosotros, entonces, mi carácter florecerá en vosotros y podréis exclamar: “¡porque no vivo más yo, sino que Cristo vive en mí!” Podríais vivir felices, si vivierais en Mí, más por vuestra altivez de espíritu, mi paz huye de vosotros. ‘Busquen la paz y síganla, porque mi paz os dejo, mi paz os doy, no como el mundo la da Yo os la doy’. Cuando esto suceda en vosotros, amonestad, entonces, en amor, verdad y justicia con la paz que proviene de lo Alto. Y, sólo así, ganaréis a vuestro prójimo para mi reino”. {Daisy Escalante: 13-06-2020 , es.p6}

“Orad unos por los otros, porque el que oye la Palabra de Verdad libra su alma, más, el que la menosprecia, es reo de muerte y esto es tristeza al corazón. Juzgad, pues, vosotros, ¿quién murió por el hombre mortal? ¿quién intercede por ellos? Sólo Yo conozco lo que cada vaso necesita. Muchos están trabajando en contra de la voluntad de Dios y echan a perder el diseño. Sed, pues, sumisos a mi voluntad y recibiréis grande galardón. Mi deseo es que cada uno esté sujeto bajo mi dirección divina. Estoy colocando hombres donde éstos se sometan para ser modelados en unidad con mi voluntad. Si vuestro yo es sometido a ser modelado, si cooperáis en esto; si oráis en unidad y trabajáis en unidad, todos ocupando su lugar como hebras en la trama de la vida, seréis desarrollados y convertidos en un bello tejido que regocijará a mi entero universo. Sólo podré modelar lo que sea colocado en mis manos, y esto bajo una entrega diaria y una diaria sumisión que dará triunfo tras triunfo, ganando, así, nuevas victorias en mi Nombre. Sólo así el yo se perderá de vuestra vista y creceréis a la estatura y a la medida de ser coherederos del reino celestial. [En] esto debe ser vuestro total empeño: exaltar en vuestras vidas la norma de la verdad, trabajar en común acuerdo con Dios, recordando que, si el yo es exaltado, Yo no seré glorificado en vosotros. Esta lección de sumisión debe ser rápidamente aprendida en este tiempo. Sólo así, Yo, el Alfarero, podré producir un vaso simétrico, que dé la medida de mi voluntad. Y, así, mi carácter fulgirá en vosotros, y podréis heredar la vida eterna”. {Daisy Escalante: 13-06-2020 , es.p7}

“Escuchad esto con atención y rogad al Padre en mi Nombre, [por] vuestras almas, y, así, la obra que será en ustedes por medio de Mí, será completada”.

Palabras fieles y verdaderas del Señor para cada uno de vosotros. Que el Señor nos bendiga. {Daisy Escalante: 13-06-2020 , es.p8}

1 Corintios 11

1 Sed seguidores de mí, así como yo de Cristo.
2 Y os alabo, hermanos, porque en todo os acordáis de mí, y retenéis las ordenanzas tal como os [las] entregué.
3 Mas quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón; y el varón [es] la cabeza de la mujer; y Dios la cabeza de Cristo.
4 Todo varón que ora o profetiza cubierta la cabeza, deshonra su cabeza.
5 Mas toda mujer que ora o profetiza no cubierta su cabeza, deshonra su cabeza; porque lo mismo es que si se rapase.
6 Porque si la mujer no se cubre, que se corte también el cabello; y si le es vergonzoso a la mujer trasquilarse o raparse, cúbrase.
7 Pero el varón no debe cubrir [su] cabeza, ya que él es la imagen y gloria de Dios; pero la mujer es la gloria del varón.
8 Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón.
9 Porque tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón.
10 Por lo cual, la mujer debe tener [señal] de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles.
11 Mas en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón.
12 Porque así como la mujer [procede] del varón, también el varón [nace] por causa de la mujer; pero todo procede de Dios.
13 Juzgad vosotros mismos: ¿Es propio que la mujer ore a Dios sin cubrirse?
14 La naturaleza misma ¿no os enseña que es deshonroso al varón traer el cabello largo?
15 Pero si una mujer tiene cabello largo, le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello.
16 Con todo, si alguno quiere ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios.
17 Pero en esto que os declaro, no [os] alabo; porque os reunís no para lo mejor, sino para lo peor.
18 Pues en primer lugar, cuando os reunís en la iglesia, oigo que hay entre vosotros divisiones; y en parte lo creo.
19 Porque es necesario que también entre vosotros haya herejías, para que los que son aprobados se manifiesten entre vosotros.
20 Así que cuando vosotros os reunís en un lugar, [esto] no es comer la cena del Señor.
21 Pues al comer, cada uno se adelanta a tomar su propia cena; y uno tiene hambre, y otro está embriagado.
22 ¿Acaso no tenéis casas en que comáis y bebáis? ¿O menospreciáis la iglesia de Dios y avergonzáis a los que no tienen? ¿Qué os diré? ¿Os alabaré en esto? No [os] alabo.
23 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;
24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.
25 Asimismo [tomó] también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo testamento en mi sangre; haced esto todas las veces que [la] bebiereis, en memoria de mí.
26 Porque todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que Él venga.
27 De manera que cualquiera que comiere este pan, o bebiere la copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor.
28 Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.
29 Porque el que come y bebe indignamente, come y bebe juicio para sí, no discerniendo el cuerpo del Señor.
30 Por lo cual [hay] muchos debilitados y enfermos entre vosotros; y muchos duermen.
31 Que si nos juzgásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados.
32 Mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo.
33 Así que, hermanos míos, cuando os reunís a comer, esperaos unos a otros.
34 Y si alguno tuviere hambre, coma en su casa; para que no os reunáis para condenación. Y las demás cosas las pondré en orden cuando yo fuere.

1 Corintios 12

1 Y en cuanto a los [dones] espirituales, no quiero hermanos, que ignoréis.
2 Sabéis que vosotros erais gentiles, llevados, como se os llevaba, a los ídolos mudos.
3 Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios, llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo.
4 Ahora bien, hay diversidad de dones; pero el mismo Espíritu [es].
5 Y hay diversidad de ministerios; pero el mismo Señor [es].
6 Y hay diversidad de operaciones; pero es el mismo Dios el que hace todas las cosas en todos.
7 Pero a cada uno le es dada manifestación del Espíritu para provecho.
8 Porque a la verdad, a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de conocimiento por el mismo Espíritu;
9 a otro, fe por el mismo Espíritu, y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu;
10 a otro, el hacer milagros, y a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, [diversos] géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas.
11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo en particular a cada uno como Él quiere.
12 Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo.
13 Porque por un solo Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo, ya [sean] judíos o gentiles, ya [sean] siervos o libres; y todos hemos bebido de un mismo Espíritu.
14 Porque el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos.
15 Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo; ¿por eso no será del cuerpo?
16 Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo; ¿por eso no será del cuerpo?
17 Si todo el cuerpo [fuese] ojo, ¿dónde [estaría] el oído? Si todo [fuese] oído, ¿dónde [estaría] el olfato?
18 Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como Él quiso.
19 Que si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo?
20 Mas ahora [son] muchos los miembros, pero un solo cuerpo.
21 Y el ojo no puede decir a la mano: No te necesito: Ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros.
22 Antes bien, los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son [los más] necesarios;
23 y los [miembros] del cuerpo que estimamos menos dignos, a éstos vestimos más dignamente; y los que en nosotros son menos decorosos, son tratados con mucho más decoro.
24 Porque los [miembros] que en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba;
25 para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros.
26 Y si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él; o si un miembro es honrado, todos los miembros con él se regocijan.
27 Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros en particular.
28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, lo segundo profetas, lo tercero maestros; luego milagros; después dones de sanidades, ayudas, gobernaciones, diversidad de lenguas.
29 ¿Son todos apóstoles? ¿Son todos profetas? ¿Todos maestros? ¿Hacen todos milagros?
30 ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿Todos hablan lenguas? ¿Interpretan todos?
31 Procurad, pues, los dones mejores; mas yo os muestro un camino aun más excelente.

1 Corintios 13

1 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo caridad, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.
2 Y si tuviese [el don de] profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia; y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo caridad, nada soy.
3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo caridad, de nada me sirve.
4 La caridad es sufrida, es benigna; La caridad no tiene envidia, la caridad no es jactanciosa, no se envanece;
5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no piensa el mal;
6 no se goza en la injusticia, mas se goza en la verdad;
7 todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
8 La caridad nunca deja de ser; mas las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.
9 Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos;
10 mas cuando venga lo que es perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.
11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño, mas cuando ya fui hombre hecho, dejé lo que era de niño.
12 Y ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces [veremos] cara a cara; ahora conozco en parte; mas entonces conoceré como soy conocido.
13 Y ahora permanecen la fe, la esperanza y la caridad, estas tres; pero la mayor de ellas [es] la caridad.

Testimonio: 27-05-2021

27 de mayo del 2021. Vino palabra del SEÑOR a mí diciendo: “muchos hablan de lo que no saben. Y cuando todo sea revelado serán, unos, amargamente chasqueados, y otros sorprendidos ante las evidencias. El que crea ser juez de sus hermanos vaya a la antesala del ALTÍSIMO y póngase a cuentas con Él. Y pídale que le muestre su vida a la luz de su poder para que, así como Enoc, Moisés, Elías, Abraham y Juan el bautista, sea investido de santidad y poder para, así, ser vencedor en Mí”. {Daisy Escalante: 27-05-2021 , es.p1}

Palabras fieles y verdaderas que dejo del ETERNO para cada uno de vosotros. Que el SEÑOR nos bendiga. {Daisy Escalante: 27-05-2021 , es.p2}

Himno 327: Salvo en los tiernos brazos
Himno 412: Salvador, al bien eterno