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Manjar Sabático

25-06-2022

Josué 5

1 Y aconteció que cuando todos los reyes de los amorreos, que [estaban] al otro lado del Jordán al occidente, y todos los reyes de los cananeos, que [estaban] cerca del mar, oyeron cómo Jehová había secado las aguas del Jordán delante de los hijos de Israel hasta que hubieron pasado, desfalleció su corazón, y no hubo más espíritu en ellos delante de los hijos de Israel.
2 En aquel tiempo Jehová dijo a Josué: Hazte cuchillos afilados, y vuelve a circuncidar, por segunda vez, a los hijos de Israel.
3 Y Josué se hizo cuchillos afilados, y circuncidó a los hijos de Israel en el monte de los prepucios.
4 Ésta [es] la causa por la cual Josué los circuncidó: Todo el pueblo que había salido de Egipto, los varones, todos los hombres de guerra, habían muerto en el desierto por el camino, después que salieron de Egipto.
5 Porque todos los del pueblo que habían salido, estaban circuncidados; mas todos los del pueblo que [habían] nacido en el desierto, por el camino, después que salieron de Egipto, no estaban circuncidados.
6 Porque los hijos de Israel anduvieron por el desierto cuarenta años, hasta que toda la gente de los hombres de guerra que habían salido de Egipto, fue consumida, por cuanto no obedecieron a la voz de Jehová; por lo cual Jehová les juró que no les dejaría ver la tierra, de la cual Jehová había jurado a sus padres que nos la daría, tierra que fluye leche y miel.
7 Y a los hijos de ellos, [que] Él había levantado en su lugar, Josué los circuncidó; pues eran incircuncisos, porque no habían sido circuncidados por el camino.
8 Y sucedió que cuando terminaron de circuncidar a toda la gente, se quedaron en su lugar en el campamento hasta que sanaron.
9 Y Jehová dijo a Josué: Hoy he quitado de vosotros el oprobio de Egipto; por lo cual el nombre de aquel lugar fue llamado Gilgal, hasta hoy.
10 Y los hijos de Israel acamparon en Gilgal, y celebraron la pascua a los catorce días del mes, por la tarde, en los llanos de Jericó.
11 Y al otro día de la pascua comieron del fruto de la tierra los panes sin levadura, y en el mismo día espigas nuevas tostadas.
12 Y el maná cesó el día siguiente, desde que comenzaron a comer del fruto de la tierra; y los hijos de Israel nunca más tuvieron maná, sino que comieron de los frutos de la tierra de Canaán aquel año.
13 Y sucedió que cuando Josué estaba cerca de Jericó, alzó sus ojos y miró, y he aquí, un varón estaba delante de él con su espada desenvainada en su mano. Y Josué fue hacia Él y le dijo: ¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos?
14 Y Él respondió: No; sino que he venido ahora como Príncipe del ejército de Jehová. Entonces Josué postrándose sobre su rostro en tierra le adoró; y le dijo: ¿Qué dice mi Señor a su siervo?
15 Y el Príncipe del ejército de Jehová respondió a Josué: Quita las sandalias de tus pies; porque el lugar donde estás es santo. Y Josué lo hizo así.

Profetas y Reyes Capítulo 8: La apostasía nacional

Desde la muerte de Jeroboam hasta el momento en que Elías compareció ante Acab, el pueblo de Israel sufrió una constante decadencia espiritual. Gobernada la nación por hombres que no temían a Jehová y que alentaban extrañas formas de culto, la mayor parte de ese pueblo fué olvidando rápidamente su deber de servir al Dios vivo, y adoptó muchas de las prácticas idólatras. {PR 80.1; PK.109.1}

Nadab, hijo de Jeroboam, ocupó el trono de Israel tan sólo durante algunos meses. Su carrera dedicada al mal quedó repentinamente tronchada por una conspiración encabezada por Baasa, uno de sus generales, para alcanzar el dominio. Mataron a Nadab, con toda la parentela que podría haberle sucedido, “conforme a la palabra de Jehová que él habló por su siervo Ahías Silonita; por los pecados de Jeroboam que él había cometido, y con los cuales hizo pecar a Israel.” 1 Reyes 15:29, 30. {PR 80.2; PK.109.2}

Así pereció la casa de Jeroboam. El culto idólatra introducido por él atrajo sobre los culpables ofensores los juicios retributivos del Cielo; y sin embargo los gobernantes que siguieron: Baasa, Ela, Zimri y Omri, durante un plazo de casi cuarenta años, continuaron en la misma mala conducta fatal. {PR 80.3; PK.109.3}

Durante la mayor parte de este tiempo de apostasía en Israel, Asa gobernaba en el reino de Judá. Durante muchos años “hizo Asa lo bueno y lo recto en los ojos de Jehová su Dios. Porque quitó los altares del culto ajeno, y los altos; quebró las imágenes, y taló los bosques; y mandó a Judá que buscasen a Jehová el Dios de sus padres, y pusiesen por obra la ley y sus mandamientos. Quitó asimismo de todas las ciudades de Judá los altos y las imágenes, y estuvo el reino quieto delante de él.” 2 Crónicas 14:2-5. {PR 80.4; PK.110.1}

La fe de Asa se vio muy probada cuando “Zera Etíope con un ejército de mil millares, y trescientos carros” (2 Crónicas 14:9) invadió su reino. En esa crisis, Asa no confió en las “ciudades fuertes” que había construido en Judá, con muros dotados de “torres, puertas, y barras,” ni en los “hombres diestros.” Vers. 6-8. El rey confiaba en Jehová de los ejércitos, en cuyo nombre Israel había obtenido en tiempos pasados maravillosas liberaciones. Mientras disponía a sus fuerzas en orden de batalla, solicitó la ayuda de Dios. {PR 81.1; PK.110.2}

Los ejércitos oponentes se hallaban frente a frente. Era un momento de prueba para los que servían al Señor. ¿Habían confesado todo pecado? ¿Tenían los hombres de Judá plena confianza en que el poder de Dios podía librarlos? En esto pensaban los caudillos. Desde todo punto de vista humano, el gran ejército de Egipto habría de arrasar cuanto se le opusiera. Pero en tiempo de paz, Asa no se había dedicado a las diversiones y al placer, sino que se había preparado para cualquier emergencia. Tenía un ejército adiestrado para el conflicto. Se había esforzado por inducir a su pueblo a hacer la paz con Dios, y llegado el momento, su fe en Aquel en quien confiaba no vaciló, aun cuando tenía menos soldados que el enemigo. {PR 81.2; PK.110.3}

Habiendo buscado al Señor en los días de prosperidad, el rey podía confiar en él en el día de la adversidad. Sus peticiones demostraron que no desconocía el poder admirable de Dios. Dijo en su oración: “Jehová, no tienes tú más con el grande que con el que ninguna fuerza tiene, para dar ayuda. Ayúdanos, oh Jehová Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos contra este ejército. Oh Jehová, tú eres nuestro Dios: no prevalezca contra ti el hombre.” Vers. 11. {PR 81.3; PK.111.1}

La de Asa es una oración que bien puede elevar todo creyente cristiano. Estamos empeñados en una guerra, no contra carne ni sangre, sino contra principados y potestades, y contra malicias espirituales en lo alto. En el conflicto de la vida, debemos hacer frente a los agentes malos que se han desplegado contra la justicia. Nuestra esperanza no se concentra en el hombre, sino en el Dios vivo. Con la plena seguridad de la fe, podemos contar con que él unirá su omnipotencia a los esfuerzos de los instrumentos humanos, para gloria de su nombre. Revestidos de la armadura de su justicia, podemos obtener la victoria contra todo enemigo. {PR 81.4; PK.111.2}

La fe del rey Asa quedó señaladamente recompensada. “Y Jehová deshizo los Etíopes delante de Asa y delante de Judá; y huyeron los Etíopes. Y Asa, y el pueblo que con él estaba, los siguió hasta Gerar: y cayeron los Etíopes hasta no quedar en ellos aliento; porque fueron deshechos delante de Jehová y de su ejército.” Vers. 12, 13. {PR 82.1; PK.111.3}

Mientras los victoriosos ejércitos de Judá y Benjamín regresaban a Jerusalén, “fue el espíritu de Dios sobre Azarías hijo de Obed; y salió al encuentro a Asa, y díjole: Oídme, Asa, y todo Judá y Benjamín: Jehová es con vosotros, si vosotros fuereis con él: y si le buscareis, será hallado de vosotros; mas si le dejareis, él también os dejará.” “Esforzaos empero vosotros, y no desfallezcan vuestras manos; que salario hay para vuestra obra.” 2 Crónicas 15:1, 2, 7. {PR 82.2; PK.112.1}

Muy alentado por estas palabras, Asa no tardó en iniciar una segunda reforma en Judá. “Quitó las abominaciones de toda la tierra de Judá y de Benjamín, y de las ciudades que él había tomado en el monte de Ephraim; y reparó el altar de Jehová que estaba delante del pórtico de Jehová. {PR 82.3; PK.112.2}

“Después hizo juntar a todo Judá y Benjamín, y con ellos los extranjeros de Ephraim, y de Manasés, y de Simeón: porque muchos de Israel se habían pasado a él, viendo que Jehová su Dios era con él. Juntáronse pues en Jerusalem en el mes tercero del año décimoquinto del reinado de Asa. Y en aquel mismo día sacrificaron a Jehová, de los despojos que habían traído, setecientos bueyes y siete mil ovejas. Y entraron en concierto de que buscarían a Jehová el Dios de sus padres, de todo su corazón y de toda su alma… Y fué hallado de ellos; y dióles Jehová reposo de todas partes.” Vers. 8-12, 15. {PR 82.4; PK.112.3}

Los largos anales de un servicio fiel prestado por Asa quedaron manchados por algunos errores cometidos en ocasiones en que no puso toda su confianza en Dios. Cuando, en cierta ocasión, el rey de Israel invadió el reino de Judá y se apoderó de Rama, ciudad fortificada situada a tan sólo ocho kilómetros de Jerusalén, Asa procuró su liberación mediante una alianza con Ben-adad, rey de Siria. Esta falta de confianza en Dios solo en un momento de necesidad fué reprendida severamente por el profeta Hanani, quien se presentó delante de Asa con este mensaje: {PR 83.1; PK.113.1}

“Por cuanto te has apoyado en el rey de Siria, y no te apoyaste en Jehová tu Dios, por eso el ejército del rey de Siria ha escapado de tus manos. Los Etíopes y los Libios, ¿no eran un ejército numerosísimo, con carros y muy mucha gente de a caballo? con todo, porque te apoyaste en Jehová, él los entregó en tus manos. Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para corroborar a los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí adelante habrá guerra contra ti.” 2 Crónicas 16:7-9. {PR 83.2; PK.113.2}

En vez de humillarse delante de Dios por haber cometido este error, “enojado Asa contra el vidente, echólo en la casa de la cárcel, porque fué en extremo conmovido a causa de esto. Y oprimió Asa en aquel tiempo a algunos del pueblo.” Vers. 10. {PR 83.3; PK.113.3}

“El año treinta y nueve de su reinado enfermó Asa de los pies para arriba, y en su enfermedad no buscó a Jehová, sino a los médicos.” Vers. 12. El rey murió el cuadragésimo primer año de su reinado y le sucedió Josafat, su hijo. {PR 83.4; PK.113.4}

Dos años antes de la muerte de Asa, Acab comenzó a gobernar en el reino de Israel. Desde el principio, su reinado quedó señalado por una apostasía extraña y terrible. Su padre, Omri, fundador de Samaria, “hizo lo malo a los ojos de Jehová, e hizo peor que todos los que habían sido antes de él” (1 Reyes 16:25); pero los pecados de Acab fueron aun mayores. “Añadió Achab haciendo provocar a ira a Jehová Dios de Israel, más que todos los reyes de Israel que antes de él habían sido.” Actuó como si le fuera “ligera cosa andar en los pecados de Jeroboam hijo de Nabat.” Vers. 33, 31. No conformándose con el aliento que daba a las formas de culto religioso que se seguían en Betel y Dan, encabezó temerariamente al pueblo en el paganismo más grosero, y reemplazó el culto de Jehová por el de Baal. {PR 83.5; PK.114.1}

Habiendo tomado por esposa a Jezabel, “hija de Ethbaal rey de los Sidonios” y sumo sacerdote de Baal, Acab “sirvió a Baal, y lo adoró. E hizo altar a Baal, en el templo de Baal que él edificó en Samaria.” Vers. 31, 32. {PR 84.1; PK.114.2}

No sólo introdujo Acab el culto de Baal en la capital, sino que bajo la dirección de Jezabel erigió altares paganos en muchos “altos,” donde, a la sombra de los bosquecillos circundantes, los sacerdotes y otros personajes relacionados con esta forma seductora de la idolatría ejercían su influencia funesta, hasta que casi todo Israel seguía en pos de Baal. “A la verdad ninguno fué como Achab, que se vendiese a hacer lo malo a los ojos de Jehová; porque Jezabel su mujer lo incitaba. El fué en grande manera abominable, caminando en pos de los ídolos, conforme a todo lo que hicieron los Amorrheos, a los cuales lanzó Jehová delante de los hijos de Israel.” 1 Reyes 21:25, 26. {PR 84.2; PK.114.3}

Acab carecía de fuerza moral. Su casamiento con una mujer idólatra, de un carácter decidido y temperamento positivo, fué desastroso para él y para la nación. Como no tenía principios ni elevada norma de conducta, su carácter fué modelado con facilidad por el espíritu resuelto de Jezabel. Su naturaleza egoísta no le permitía apreciar las misericordias de Dios para con Israel ni sus propias obligaciones como guardián y conductor del pueblo escogido. {PR 84.3; PK.115.1}

Bajo la influencia agostadora del gobierno de Acab, Israel se alejó mucho del Dios vivo, y corrompió sus caminos delante de él. Durante muchos años, había estado perdiendo su sentido de reverencia y piadoso temor; y ahora parecía que no hubiese nadie capaz de exponer la vida en una oposición destacada a las blasfemias prevalecientes. La obscura sombra de la apostasía cubría todo el país. Por todas partes podían verse imágenes de Baal y Astarté. Se multiplicaban los templos y los bosquecillos consagrados a los ídolos, y en ellos se adoraban las obras de manos humanas. El aire estaba contaminado por el humo de los sacrificios ofrecidos a los dioses falsos. Las colinas y los valles repercutían con los clamores de embriaguez emitidos por un sacerdocio pagano que ofrecía sacrificios al sol, la luna y las estrellas. {PR 84.4; PK.115.2}

Mediante la influencia de Jezabel y sus sacerdotes impíos, se enseñaba al pueblo que los ídolos que se habían levantado eran divinidades que gobernaban por su poder místico los elementos de la tierra, el fuego y el agua. Todas las bendiciones del cielo: los arroyos y corrientes de aguas vivas, el suave rocío, las lluvias que refrescaban la tierra y hacían fructificar abundantemente los campos, se atribuían al favor de Baal y Astarté, en vez del Dador de todo don perfecto. El pueblo olvidaba que las colinas y los valles, los ríos y los manantiales, estaban en las manos del Dios vivo; y que éste regía el sol, las nubes del cielo y todos los poderes de la naturaleza. {PR 85.1; PK.115.3}

Mediante mensajeros fieles, el Señor mandó repetidas amonestaciones al rey y al pueblo apóstatas; pero esas palabras de reprensión fueron inútiles. En vano insistieron los mensajeros inspirados en el derecho de Jehová como único Dios de Israel; en vano exaltaron las leyes que les había confiado. Cautivado por la ostentación de lujo y los ritos fascinantes de la idolatría, el pueblo seguía el ejemplo del rey y de su corte, y se entregaba a los placeres intoxicantes y degradantes de un culto sensual. En su ciega locura, prefirió rechazar a Dios y su culto. La luz que le había sido dada con tanta misericordia se había vuelto tinieblas. El oro fino se había empañado. {PR 85.2; PK.116.1}

¡Ay! ¡Cuánto se había alejado la gloria de Israel! Nunca había caído tan bajo en la apostasía el pueblo escogido de Dios. Los “profetas de Baal” eran “cuatrocientos y cincuenta,” además de los “cuatrocientos profetas de los bosques.” Nada que no fuese el poder prodigioso de Dios podía preservar a la nación de una ruina absoluta. Israel se había separado voluntariamente de Jehová. Sin embargo, los anhelos compasivos del Señor seguían manifestándose en favor de aquellos que habían sido inducidos a pecar, y estaba por mandarles uno de los más poderosos de sus profetas, uno por medio de quien muchos iban a ser reconquistados e inducidos a renovar su fidelidad al Dios de sus padres. {PR 85.3; PK.116.2}  

Testimonio: 10-10-2017

Amados, octubre 10, 2017, 6:45 de la mañana. Vino a mi palabra de Dios y me dijo:

“¡Ay de los que tuercen la verdad para sentirse tranquilos! Pues, ellos, sólo recibirán escarnios. ¡Dichoso aquel que confíe en Mí! Hay camino que al hombre parece derecho pero su fin es camino de muerte. Pronto llorará Israel, pues confió en sus adivinos y falsos profetas que presagiaron el bien cuando Yo, el Eterno, he declarado el mal. ¿Por qué dudáis de mis palabras y tenéis por especulación mis dichos?” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p1}

“¡Ay de ti que pones tus sentimientos por encima de un Escrito Está, y luego, clamas por protección que no tendrás! Porque has usurpado, con tus razonamientos, mis mandatos y no divulgas lo enseñado.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p2}

“¡Ay que vendrá sobre ti y no escaparás! Porque aún los niños reconocen el verano. ¿De qué te vale,” seguía diciendo, “explicaciones y evidencias si tu razonamiento es lo único que cuenta?” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p3}

“¡Ay de ti,” seguía diciendo la voz, “pues en un momento sólo será tu lamento! Y, ¿quién te consolará? Desechaste los profetas y ni aún mi propia voz quisiste oír. Sólo oirás agoreros que decían paz, y paz, cuando Yo he hablado de guerra. Más, como no te arrepentiste”, seguía diciendo, “aun así, un espíritu de error vendrá sobre ti y no sabrás ni cuándo naciste. Por cuanto has desechado al Santo de Israel, así, el Santo de Israel te ha desechado.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p4}

“No hay entendimiento en Israel”, seguía diciendo, “porque me desecharon y no quisieron mi consejo. Y ahora, ¿quién te guiará? ¡Dichoso el que confía en Mí y hace de Mí su consejo y [de] mis mandatos su regla de acción! He aquí que: fuego, azufre, humo y pestilencia están al acecho, pues mi mano está alzada. ¿Por qué ignoran mis palabras y luego por Mí claman?”, —seguía diciendo. Entonces, hizo una pausa y dijo: “¿habrá salvador en Sodoma y podrá librarse por sí sola Gomorra? Vendrá sobre ti Asiria, y Egipto te esclavizará por cuanto desechaste el consejo y pisoteaste el derecho. Babilonia reinará y cree que nada le sucederá, y sus súbditos la alaban.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p5}

“¡Ay de las naves de Quitim! ¡Ay de Adma, y Zeboim! ¡Ay de los que te siguen sin saber a dónde van! Porque la destrucción les seguirá.”

Entonces, otra vez, hizo una pausa y continuó diciendo:

“¡Ay de ti, Jerusalén, que te congregas con Babilonia! Estás junto con ella para sentirte aceptada. ¿Acaso no he sido Yo un buen esposo que debes ir tras tus amantes? Si aun cuando cayere fuego del cielo ante tus ojos, no me buscarás porque tus deleites amaste más que la rectitud y tu poder más que la verdad.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p6}

“¡Ay de los que trabajan en ti por precio y venden su libertad por precio! ¿Acaso no podré Yo arremeter en una hora contra ellos? Y lo que tienen, ¿de quién será?” preguntaba. “Vivo Yo,” dice el Eterno, “que juicio tras juicio, y castigo tras castigo vendrán sobre ti, y no escaparás, porque no fuiste guardador ni celador de Mi verdad”. “¡Sal de ella, pueblo mío! Ve a tus aposentos, cierra tras ti tus puertas mientras pasa la indignación. Porque Jerusalén será desolada y sus seguidores, de precio y cohecho, serán barridos. Porque, para esto, hay plazo. Porque desecharon el consejo y se apartaron de la rectitud y pisotearon la causa y la verdad y no buscaron al Santo de Israel.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p7}

Seguía diciendo: “Yo”, dice el Eterno, “declaro sobre ti: destrucción, temor y tormento. Y tu gloria, ¿para quién será?”—preguntaba. “Ensuciaste mi verdad, decretaste maldad al recto y te regocijaste con el impío, llegaste a ser cueva de toda ave aborrecible porque lo desechaste y lo deseaste. Yo te preservé con Mi verdad, pura y santa, más no quisiste y ahora tu disfraz es caído y tu maldad abiertamente será conocida; porque dices ser la guardadora de mis mandamientos, más los pisoteas.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p8}

“¡Ay de ti! Vivo Yo”, dice el Eterno, “que no te sufriré más. No protestaré ya más por Mí, porque tus protestas han sido compradas por precio y has desechado al Santo de Israel y te has vuelto a ser hermana consentida de una ramera. ¿Acaso te protegerá ella? ¿y no te escarnecerá?” —preguntaba. “¿Acaso serás para ella la niña de sus ojos como lo has sido para Mí?” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p9}

“Vivo Yo”, dice el Eterno, “que harán de ti despojo. Y, [por] cuanto diste la espalda al que te guiaba y sustentaba, el Santo de Israel, Yo no seré más tú guiador. Y sólo serán ciegos guiando ciegos. Y sabrás que Yo Soy un Dios celoso que visito la maldad y abomino la iniquidad. Tu aliada te alabará y te engrandecerá. Y, en un momento, pero de repente, caerás, y no [habrá] quién te ayude. Porque pisoteaste al Justo y detuviste la verdad y no anduviste en integridad. Todos te verán, y harán fiesta por ti pensando que la unión es cumplida, pero pronto verán que hay un puñado que me sigue y vive escondido en Mí. Te unirás a las leyes opresoras, y tratarás de someterlo y de destruirlo, pero no te darás cuenta que mi mano los protege y ellos viven bajo la sombra del Altísimo.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p10}

“¡Ay de tí, pues cosa grande es caer bajo la mano del Altísimo! Ellos huirán primero con Mi protección. Pero, cuando te toque a ti, ¿quién te protegerá? Les di mis sábados por señal y, ¿qué habéis hecho con ellos? No hay en ti quién enseñe el derecho y la justicia que no sea pisoteado. Esta es tu hora, pero tu recompensa te aguarda.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p11}

“Mi pueblo real no está en ti, pues Mi guía los lleva lejos de tí por tus abominaciones. Desechaste la profecía y tuerces el derecho, y no llevas mi nombre. ¿Cómo pensaste en ser mi amada bajo tal traición? Vivo Yo,”—dice El Eterno—, “que todo está escrito para tu destrucción.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p12}

Entonces, amados, hizo otra pausa y dijo: “¡pueblo mío, desamparado y perseguido! Hoy te recojo en mis aposentos y te redimiré y te sustentaré con la diestra de mi justicia. Y, aunque son muy pocos, junto a Mí, serás fuerte. Tras la penuria, estarás por un momento, y, al fin, mi Espíritu reposará en vosotros a plenitud, y saldrás de tus aposentos, que Yo te he llevado, y serás un heraldo de fe y verdad. Te verá la gran ramera, y sus seguidoras, y te verá la que llevaba mi verdad y la torció, y fue desechada. Y, luego de ser espantada, te odiará y tratará de echarte mano, más no prevalecerá. Porque en Mí, es la hora de alumbrar con gran luz, luz final a este mundo de oscuridad. Muchos vendrán, y a muchos rescatarán. Más, culminado el conteo, la luz será escondida por Mí; y tus perseguidores no escaparán de mi mano. Por siete veces los heriré y, en su agonía, buscarán solución. Más aún para esto hay plazo. Más, cuando deseen arremeter a sangre contra ti y comience su cacería, Yo me levantaré de mi lugar y vendrá sobre ellos lo que he hablado. Y no habrá escapatoria [de] mi mano. Y todos sabrán que Yo Soy Dios y que no hay ninguno como Yo. Pero mis verdaderos hijos están escondidos bajo mis alas y verán a los lejos tu tormento. Más no perecerán, pues su alimento y su agua estarán seguros. ¿Acaso no lo estipulé por mis siervos los profetas? — decía el Eterno, “¿acaso lo he olvidado?” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p13}

“Yo Soy el Alfa y la Omega”, seguía diciendo, “el Principio y el Final. Y mi dicho se cumplirá como está estipulado. ¡Avanza, pueblo mío, no te detengas!” —decía, “pues vuestro adversario, el diablo, trama contra ustedes para destruirlos. ¡Entra en tus aposentos!” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p14}

“Mis castigos con misericordia están en todo lugar y, ni aun así, los malos se arrepienten. Corren por su vida de aquí para allá, más no prevalecerán.”

“Pero tú, mi pueblo, mantén la calma, pues Yo seré tu sustentador en medio de esto. Confía en mí”, decía, “y avanza por fe y no por vista. Y serás recompensado por tu fe. No te afanes,” seguía diciendo, “ni [te creas en] desamparo, ni te desesperes, pues estás esculpido en la palma de mis manos y, aunque ruja la tempestad, mis alas te guardarán. ¿Acaso te he fallado?” Y Él mismo contestó: “¡de ninguna manera!” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p15}

Entonces, siguió diciendo: “¡vivo Yo!”, dice el Eterno, “que mis ojos están sobre los que me buscan y obedecen, y mi paz estará con ellos. He aquí Yo he revelado lo que ha de acontecer rápidamente, pues el plazo está por cumplirse. Lleva este mensaje” —me dijo, “y no te detengas, pues los entendidos entenderán; y, todos aquellos que están escritos en el Libro de la Vida, sabrán lo que estoy diciendo.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p16}

“Mis escogidos los recogeré Yo y ya no estarán más dispersos, porque me siguieron, aún, en la tribulación. Y guardaron mis mandamientos, por lo cual, Yo les aumenté su fe. Dichoso el que en Mí confía y guarda todas estas cosas porque vuestra redención está cerca,” —decía. “¡A la ley y al testimonio, si no dicen conforme a esto es porque no les ha amanecido! Avanza, diles” —me decían, “que se apresuren a ubicarse y que no olviden mis instrucciones: casa pequeña”, me repitió, “terreno donde puedan sembrar, agua, agua propia —río, manantial, pozo—, que tenga agua.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p17}

“Buscadme y viviréis decía, desechadme y moriréis. Es hora de clamar por la unción total del Espíritu Santo, pues si no lo recibes no podrás soportar la gran tempestad que se avecina. Entonces, habiendo dicho esto, ¿en qué otra cosa estaréis ocupados?”, dijo. “Procurad mi aprobación, con temor y temblor, para que en esta hora puedan vivir. Dejad a un lado el afán del mundo y procurad vuestra salvación, pues no hay en mi mudanza, y la hora final ya está avanzada. Temblad y no pequéis, meditad en vuestras camas, y callad, y confiad en Jehová. Estoy a la puerta y llamo, todo aquel cuya alma es recta, va a oír mi voz, mi voz, y va a entender. Sé, pues, vigilante,” me decía, “¡y apresúrate! Pues todo esto pasará, más mi Palabra, no pasará. Corre y di estas palabras para que mi deseo en ellos esté cumplido.” {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p18}

Entonces, terminó con estas palabras: “sé fiel hasta la muerte y Yo te daré la corona de la vida.” Que el Señor me los bendiga. {Daisy Escalante: 10-10-2017 , es.p19}

Testimonio: 05-12-2018

Amados, diciembre 5, 2018. En sueños vi como muchas mujeres se preparaban para bodas. Éstas entraban en cuartos y se arreglaban, y cada una se esmeraba en dicha preparación. Observaba que cada una de ellas se vestía con una forma única, evitando repetir la preparación de las otras que, allí, también, se preparaban. Yo les oí expresarse y una decía: a mí me elegirá”. Y otra decía: “no, tú no, tú no tienes lo que yo tengo”. A otra también escuché decir: “yo soy más pura que ustedes”. Más otra dijo, con una gran risa: “¡pobres creídas!, yo porto algo que ustedes no tienen y es lo que se necesita para ser elegida”. Las otras la miraron y no vieron nada en ella que les hiciera ver alguna diferencia entre ellas. Aquella última, entonces, exclamó: “el fingimiento. Yo he fingido todo este tiempo, pero ahora luego de ser elegida ya no tendré que fingir más. En eso escuché el ruido de una cadena. Busqué con mis ojos el ruido que había escuchado con mis oídos, y vi, a lo lejos, detrás, muy atrás de todas ellas, una mujer encadenada. Ésta lloraba y clamaba por liberación, y se veía cansada, magullada, y sufriente. {Daisy Escalante: 05-12-2018, es.p1}

Luego escuché un sonido de trompeta, era único aquel ruido, y una voz como un estruendo por todo el firmamento, y dijo algo que yo no entendí, más aquella mujer sufriente entendió. Las otras estaban pálidas de terror, y ante mí pasaba todo esto. Entonces, vi una puerta abierta en el cielo y una luz salía de ella, y escuché, otra vez, el ruido de todas las cadenas. Quité la vista del cielo y volví para mirar la mujer encadenada, la vi que estaba en pie y las cadenas habían caído ante ella, y ya no estaba más presa. La mujer perversa, más que todas, gritó a las otras: “¡corran!, ¡atrapémosla!, ¡no dejen que se escape!” Pero ésta, fijos sus ojos al cielo, comenzó a elevarse y pasó por encima de ellas, y entró por la puerta del cielo que estaba abierta y de la cual emanaba luz. La puerta se cerró y ya no la vi más. Entonces, miré las mujeres, las que querían atrapar a esta mujer sufriente, y sólo vi algo de sus vestiduras, pues su cuerpo yacía en el suelo convertido en polvo. {Daisy Escalante: 05-12-2018, es.p2}

Ahí, amados, desperté. Desperté sobresaltada ante tal escena, rogando y clamando a Dios por su pueblo fiel en la ancha faz de la tierra. Preparémonos, hermanos. El Señor está muy cerca. Está hablando muy claro a su pueblo. Yo espero, y ruego, es mi ruego y oración, que cada uno de nosotros podamos entender lo que el Señor nos quiere decir a cada uno de nosotros. Que Señor les bendiga. {Daisy Escalante: 05-12-2018, es.p3}

Testimonio: 22-06-2019

Amados, junio 22 2019. En sueños, fui llevada a un lugar donde buscábamos reunirnos. No llevábamos celular porque ya no se podía usar. Veía cómo los jóvenes, y algunos adultos, se aferraban a estos aparatos y los lloraban. Les oía maldecir al sistema que se los apagó. Les vi como los drogadictos —desesperados por su droga a costa de lo que fuera, más no la conseguían—. Su vida sin sentido los llevaba, ahora, a la deriva. Y les vi como robots programados, que ahora, sin programación, no sabían qué hacer. Dijo mi acompañante: “ven y ve”. Vi entonces una gran montaña de jóvenes, y algunos adultos, que estaban obsoletos al tiempo presente, existente. Estos no estaban preparados para dar con su fe la batalla final. Dijo mi acompañante: “ellos lo sabían, pero acallaron su conciencia. Todo lo que les estorbaba era su más acérrimo enemigo. No echaron a ver que la verdad, la justicia y la misericordia pasaba ante ellos. Tarde será su despertar”, me siguió diciendo. Y volvió a decirme: “observa”. En ese momento yo vi un joven, un joven moribundo salir tambaleante de aquella montaña. Y le animé. Le llamaba y le decía: “¡corre, corre! ¡el carro casi se va, ven, móntate!” Le vi correr exhausto y tambaleante. Luchaba por alcanzar el carro, pero no lo lograba alcanzar. En una corrió y con un grito de dolor dio un salto y agarró la defensa del carro, pero no pudo sostenerse, y pronto cayó al suelo y yo no le vi más. {Daisy Escalante: 22-06-2019 , es.p1}

Sufrí amargamente al no ver más a aquel joven. Seguimos en aquella guagua, donde lo que íbamos mirando a nuestro alrededor era todo dolor, era mucha tristeza y la desolación se veía. La escena cambió y me dijo: “ven y ve”. Dije: “¡ah, Señor! Mi tristeza es muy grande, concédeme no ver más”. Y me dijo: “debes ver, sólo así podrás entender”. Entonces miré y vi muchas canastas de bebés. Estas canastas estaban cubiertas con unas mantas, entonces, comencé a destaparlos. En ellas veía niños. Sus rostros eran de adultos, pero el rostro de su cuerpo era de bebé. Allí, mientras les destapaba para verlos, vi a muchos conocidos y mi ser se estremecía. Pregunté: “¿por qué están así si eran adultos?” Y me contestó en tono triste, casi llorando: “ellos no percibieron la verdad frente a ellos. Les pareció dura, difícil y sin sentido. Descuidaron todo lo espiritual y pusieron su mayor atención a lo material, y éste es su resultado: no crecieron, quedando como bebés espirituales, sin fuerza. Y si con los de a pie no pudieron, ¿cómo podrán con los de a caballo?” Lloré amargamente, amados, por ellos, pero ya no había nada más que hacer. {Daisy Escalante: 22-06-2019 , es.p2}

En ese momento desperté y se me dieron dos citas bíblicas: “Jeremías 3 y Jeremías 4:2-3”. Que el Señor les bendiga. {Daisy Escalante: 22-06-2019 , es.p3}

Jeremías 3

1 Dicen: Si alguno dejare su esposa, y yéndose ésta de él se juntare a otro hombre, ¿volverá a ella más? ¿No será tal tierra del todo amancillada? Tú, pues, te has prostituido con muchos amantes; mas vuélvete a mí, dice Jehová.
2 Alza tus ojos a los lugares altos, y ve en qué lugar no se han acostado contigo: para ellos te sentabas en los caminos, como árabe en el desierto; y has contaminado la tierra con tu prostitución y tu maldad.
3 Por esta causa las aguas han sido detenidas, y faltó la lluvia tardía; y has tenido frente de ramera, y ni quisiste tener vergüenza.
4 A lo menos desde ahora, ¿no clamarás a mí: Padre mío, guiador de mi juventud?
5 ¿Guardará [su enojo] para siempre? ¿Eternamente lo guardará? He aquí que has hablado y hecho cuantas maldades pudiste.
6 Y me dijo Jehová en días del rey Josías: ¿Has visto lo que ha hecho la infiel Israel? Ella se va sobre todo monte alto y debajo de todo árbol frondoso, y allí se prostituye.
7 Y [le] dije después que hizo todo esto: Vuélvete a mí; pero no se volvió. Y lo vio su hermana la rebelde Judá.
8 Y yo vi cuando por causa de todo esto, cometió adulterio la infiel Israel, yo la había despedido dándole carta de repudio; y aún así no tuvo temor la rebelde Judá su hermana, sino que también ella fue y se prostituyó.
9 Y sucedió que por la liviandad con que se prostituyó la tierra, fue contaminada, y adulteró con la piedra y con el leño.
10 Y con todo esto, su hermana la rebelde Judá no se volvió a mí de todo su corazón, sino fingidamente, dice Jehová.
11 Y me dijo Jehová: Se ha justificado más la rebelde Israel en comparación con la desleal Judá.
12 Ve, y proclama estas palabras hacia el norte, y di: Vuélvete, oh rebelde Israel, dice Jehová, [y] no haré caer mi ira sobre vosotros; porque misericordioso [soy] yo, dice Jehová, [y] no guardaré para siempre [el enojo].
13 Sólo reconoce tu maldad, porque contra Jehová tu Dios has prevaricado, y tus caminos has derramado a los extraños debajo de todo árbol frondoso, y no oíste mi voz, dice Jehová.
14 Convertíos, hijos rebeldes, dice Jehová, porque yo soy vuestro esposo: y os tomaré uno de una ciudad, y dos de una familia, y os introduciré en Sión;
15 Y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con conocimiento e inteligencia.
16 Y acontecerá, que cuando os multiplicareis y creciereis en la tierra, en aquellos días, dice Jehová, no se dirá más: Arca del pacto de Jehová; ni vendrá al pensamiento, ni se acordarán de ella, ni la visitarán, ni la volverán a hacer.
17 En aquel tiempo llamarán a Jerusalén: Trono de Jehová, y todas las naciones se unirán a ella en el nombre de Jehová en Jerusalén; y no andarán más tras la dureza de su malvado corazón.
18 En aquellos tiempos irán de la casa de Judá a la casa de Israel, y vendrán juntamente de la tierra del norte a la tierra que hice heredar a vuestros padres.
19 Mas yo dije: ¿Cómo he de ponerte entre los hijos, y darte la tierra deseable, la rica heredad de los ejércitos de las naciones? Y dije: Padre mío me llamarás, y no te apartarás de en pos de mí.
20 Mas [como] la esposa infiel quiebra la fe de su compañero, así prevaricasteis contra mí, oh casa de Israel, dice Jehová.
21 Voz sobre las alturas fue oída, llanto de los ruegos de los hijos de Israel; porque han torcido su camino, de Jehová su Dios se han olvidado.
22 Convertíos, hijos rebeldes, [y] sanaré vuestra infidelidad. He aquí nosotros venimos a ti; porque tú eres Jehová nuestro Dios.
23 Ciertamente en vano [es esperar que la salvación] venga de los collados, [o] de la multitud de las montañas; Ciertamente en Jehová nuestro Dios está la salvación de Israel.
24 Confusión consumió el trabajo de nuestros padres desde nuestra juventud; sus ovejas, sus vacas, sus hijos y sus hijas.
25 Yacemos en nuestra confusión, y nuestra afrenta nos cubre: porque pecamos contra Jehová nuestro Dios, nosotros y nuestros padres, desde nuestra juventud y hasta este día; y no hemos obedecido la voz de Jehová nuestro Dios.

Jeremías 4:2-3

2 Y jurarás, diciendo: Vive Jehová, en verdad, en juicio y en justicia; y las naciones se bendecirán en Él, y en Él se gloriarán.
3 Porque así dice Jehová a todo varón de Judá y de Jerusalén: Haced barbecho para vosotros, y no sembréis entre espinos.

Testimonio: 02-06-2020

Junio, 2, del 2020. Frente a mí tres camas, allí, yo vi. Una twin, tamaño personal, cama sencilla; una full, cama de dos personas, matrimonial; y una cama king size, la cama más grande. Estas camas estaban allí, frente a mí. Pronto escuché una orden. Se me dijo: “viste estas camas”. {Daisy Escalante: 02-06-2020, es.p1}

Cogí inmediatamente una colcha que estaba allí, junto con otras, y comencé a hacerlo, comenzando por la cama más pequeña. Yo batallé para que quedara todo ajustado. Luego pasé a la cama que era más grande, la cama full, la de dos personas; y también pasé algo de trabajo. Pero cuando pasé a la cama más grande, todo quedó parejo, ya que las colchas eran todas king, y el vestido de la cama quedó exacto y perfecto en simetría. Entonces se me dijo: “así es cuando el cuerpo está a la altura del vestido, así, de esa manera, cuando el carácter está a la medida de Dios, su ropa, la ropa de justicia, queda en gran simetría con el cuerpo mortal, y lo transformará en un ciudadano celestial”. {Daisy Escalante: 02-06-2020, es.p2}

Mientras pensaba y meditaba en esto, la escena cambió. Yo estaba mirando una montaña, y, al mirarla, ésta estalló como cuando estalla un volcán, y hubo mucho sufrimiento y dolor. Este volcán explotó en un lugar nunca previsto, e inesperado, y provocó gran temor y daños a la inmediata población. Luego de eso, mientras yo veía todo esto, y el espanto de aquellas personas al ver esto inesperadamente pasar, la escena pasó. {Daisy Escalante: 02-06-2020, es.p3}

Y vi cómo una dama se aferraba a un cheque de correo, era un money order, y este estaba con roturas y agujeros, pero ella luchaba por él. Yo le oí decir: “es lo único que tengo, si lo pierdo, ¿qué haré? ¡no lo puedo perder!” Y ella se agarraba la cabeza pensando qué sería de ella sin ese cheque. Mientras esto pasaba frente a mí, yo lo observaba. {Daisy Escalante: 02-06-2020, es.p4}

La escena volvió a cambiar. Y veía unos jóvenes absortos en sus sueños y pensamientos. Y veía cómo el enemigo, y sus ángeles, les instigaban a seguir en ese vano pensar, mientras los eventos corrían en la inminente aparición del Señor Jesús. Yo traté de despertarlos y exhortarles, pero estaban hechizados e hipnotizados. Les vi marcharse sin rumbo, con la mente ida y los ojos que divagaban. Pronto, yo oí un ruido muy fuerte, y vi que el carro donde ellos iban se había estrellado, y ninguno se movía. ¡Yo lloré amados, amargamente, por estos jóvenes! Más ya no había nada que hacer. {Daisy Escalante: 02-06-2020, es.p5}

En ese momento, ahí, desperté. Rogando, pidiéndole al Señor, implorándole al Señor por los jóvenes, y por otras personas; por todas las personas que aún no se están dando cuenta. [Para] que, por su gracia y por su misericordia, puedan despertar y darse cuenta que la inminente venida del Señor está, ya, ahí. Pero, antes de eso, todas las cosas que van a estar pasando, la prueba fuerte que vamos a tener delante de nosotros. Quiera Dios que estemos listos. Es mi ruego y oración. Que el Señor nos bendiga. {Daisy Escalante: 02-06-2020, es.p6}

Testimonio: 16-04-2021

Abril 16, 2021. Yo vi un hombre tirarse a las profundidades de un agua cristalina. Él iba hasta las profundidades nadando como un pez y salía sin problemas, cogía el sol en la orilla y volvía a zambullirse. Entonces, oí una voz que me dijo: “debes aprender a nadar como él”. Entonces yo exclamé: “¡Oh, Señor, tengo mucho miedo a las aguas profundas y por eso nunca he aprendido a nadar!” Entonces me contestó: “debes aprender a nadar como él y juntos se gozarán en las aguas profundas”. Entonces repliqué: “¡Oh, Señor! ¿cómo será esto? ¡yo soy mayor y mi temor en esto aún no desaparece!” Entonces me dijo: “sube a un lugar apartado y te haré profundizar en mi sabiduría y prepararás a un pueblo que solo flota en las aguas”. {Daisy Escalante: 16-04-2021 , es.p1}

Entonces, mis ojos se abrieron y vi que había muchos que flotaban. Sólo un hombre podía ir hasta el fondo y nadaba en aquellas aguas como un ágil pez, y salía de cuando en cuando a coger sol a las orillas de aquel río cristalino. Vi, luego, que llegaron un grupo de mujeres seductoras, y entraron a las aguas y sedujeron a los que flotaban en las aguas. Y, mientras esto ocurría, el hombre que bajaba a las profundidades entró al agua y estas mujeres rodaban en dirección hacia él en las aguas, nadando rápidamente. Él no se percataba. Yo le di voces, más él no me escuchaba porque estaba en aguas profundas. Vi, entonces, que una luz que salía de los cielos tocó las aguas y unas enormes rejas se interpusieron entre el hombre que estaba sólo en las profundidades y las mujeres que rápidamente nadaban hacia él. Éstos se encolerizaron y se unieron con los que seducían y tramaban dañarle. Entonces se me dijo: “acércate a él y toca las aguas”. Así lo hice, y al tocarlas, éstas se tornaron turbulentas donde estos encolerizados estaban. Y lidiaban, éstos, con las aguas turbulentas hasta que perecieron. {Daisy Escalante: 16-04-2021 , es.p2}

Así, se me ordenó retirarme a lugar alto para, allí, aprender sabiduría celestial para poder impartirla.

¡Oh, amados hermanos, me regocijo en el Señor, mi Salvador!, por cómo Él nos instruye, a cada uno de nosotros, para que podamos seguir hacia adelante en sus caminos, en su obra. Analicemos las palabras del ETERNO [para que] podamos darnos cuenta que Él dirige un pueblo, no por mano humana sino por su mano divina. Quiera Dios que así sea. Que el Señor nos bendiga. {Daisy Escalante: 16-04-2021 , es.p3}

Himno 504: Del bello país he leído
Himno 506: En la tierra adonde iré