Elegidos por Dios, inspirados por Cristo, impactando vidas.

In Search of the Master Plan

Himnario Adventista 1962

Himno 232

¡Oh mi Dios!

1

¡Oh mi Dios!, yo soy un vil,

miserable pecador,

he faltado veces mil

a tu santa ley, Señor;

yo, tus sendas olvidé

y tu amor no aprecié.

2

En mi alma no hay verdad,

y mi pobre corazón,

por su grande iniquidad

lleno está de confusión;

he perdido mi vigor,

desfallezco de dolor.

3

Ten, oh Dios, piedad de mí,

que debilitado estoy.

Dame, por amor de ti,

la salud que busco hoy.

No me dejes perecer;

ven, mi cárcel a romper.