Himnario Adventista 1962
Himno 548
Sed perfectos
1
No penséis que he venido
a abrogar Ley o profetas,
no he venido a abrogar,
sino a cumplir.
Pues de cierto os digo:
que hasta pasen cielo y tierra,
de La Ley ni jota o tilde pasará.
Quien quebrante un
mandamiento,
muy pequeño para el cielo
quedará,
más quien haga y los enseñe,
amplia entrada en el cielo
obtendrá.
2
Ya oísteis que fue dicho:
a quien matare culparán.
YO os digo de esto, aún más,
que aquel que se enojare,
sin razón, contra su hermano,
y lo llame fatuo o necio,
a juicio irá.
Pues deja allí tu ofrenda,
si tu hermano tiene algo contra ti;
reconcíliate primero,
y tu ofrenda aceptable así será.
3
Ya oísteis que fue dicho:
Adulterio no harás,
Pero Yo os digo aún más;
quien mira una mujer
para codiciar,
ya adulteró con ella en su pensar.
Por lo tanto, si tu ojo o tu mano
es ocasión para caer,
es mejor perder un miembro,
y así evitarás perecer.
4
Ya oísteis que fue dicho:
No perjurarás;
cumplirás tus juramentos al Señor.
Mas os digo no juréis,
ni por cielo, ni por tierra,
ni por Jerusalén juraréis.
Pues de Dios el cielo es trono,
y La Tierra estrado de sus pies,
y Jerusalén la ciudad es
de El Gran Rey.
Ni juréis por tu cabeza,
pues ni un solo cabello cambiarás.
“Sí” o “no”, sea tu hablar,
porque lo que es más
procede del mal.
5
Fue ya dicho:
Ojo y diente pagarás
por otro igual.
Yo os digo:
No resistáis, al que es malo;
y a cualquiera que te hiera
en la mejilla,
también la otra mejilla volverás.
Y si en pleito te quitaren
la túnica, la capa da también.
Quien te obligue a llevar carga,
una milla, dos millas ve con él.
6
Fue dicho: Ama a tu prójimo;
aborrece al enemigo.
Más Yo os digo:
al enemigo amarás.
Bendecid al que os maldice,
haced bien al que aborrece,
y orad por el que ultraja,
y os persigue.
Para que así seáis hijos
del Padre que en los cielos está,
que da el sol y la lluvia,
sobre malos y buenos por igual.
Si amáis a los que os aman,
¿qué recompensa tendréis?
Sed perfectos, sed perfectos,
pues Perfecto
Vuestro Padre así lo es.
