Himnario Adventista 1962
Himno 392
Hay tan sólo dos sendas
1
Hay tan sólo dos sendas en que andar:
una es la estrecha de vida y luchar;
mas la otra desciende al caos del error;
su amor es engaño, su gozo es dolor,
su gozo es dolor, su gozo es dolor.
2
Hay tan solo dos guías para el viador:
Cristo el amante y benigno Pastor
y el fiero maligno con saña infernal,
que oculta entre flores veneno mortal,
veneno mortal, veneno mortal.
3
Hay también dos moradas: la áurea ciudad,
libre por siempre de toda maldad;
la otra del malo la paga final,
la muerte segunda, la ruina eternal,
la ruina eternal, la ruina eternal.
4
Entra presto en la senda de vida y paz,
y huye el camino mundano, falaz;
acude al convite del Consolador,
que espérate amante tu fiel Salvador,
tu fiel Salvador, tu fiel Salvador.
